Política y Sociedad

Los sindicatos médicos, en pie de guerra frente a posibles recortes tras el 20N

 Julián Ezquerra, secretario general de AMYTS y Patricio Martínez, secretario general de CESM

Julián Ezquerra, secretario general de AMYTS y Patricio Martínez, secretario general de CESM

El secretario general de la CESM, Patricio Martínez, formuló el jueves duras críticas a las políticas de recortes sanitarios iniciadas en varias comunidades autónomas y manifestó su convicción de que esto sólo es la punta del iceberg de lo que puede suceder a partir de la toma de posesión de un nuevo gobierno central tras las elecciones generales. Aseguró tener indicios de ello, a través de las delegaciones autonómicas y, sobre todo, se basa en que no le salen las cuentas. “Si tenemos una deuda de casi 20.000 millones de euros y Cataluña ha reconocido 2.000, ¿de dónde se saca ese dinero? Lo que sucede es que, ahora, los políticos no lo van a decir”, sospecha.

Vigilantes, pero dispuestos a una huelga

Frente a ello, la confederación sindical prepara ya una estrategia preventiva, cuyo primer paso será la convocatoria, a primeros de noviembre, de una Ejecutiva monográfica para hacer un seguimiento crítico de todos los recortes habidos hasta el momento y adelantarse al anuncio oficial de nuevas restricciones.

Según los datos ofrecidos por el sindicato en rueda de prensa, Murcia inició en diciembre los recortes y desde entonces idénticas iniciativas se han puesto en marcha en Cataluña. Otras comunidades acuciadas por la deuda, como Valencia, Baleares, Castilla-La Mancha, Andalucía o Cantabria, “ya han anunciado que procederán a ello en breve”. De cumplirse los peores pronósticos, Martínez anunció que la CESM seguirá la línea de protesta iniciada por Metges de Cataluña y de los facultativos de los grandes hospitales de la sanidad pública catalana, en cinco de los cuales ya se ha apostado por convocar una huelga indefinida de proseguir la política de restricciones.

Derechos frente a reducción presupuestaria

Los médicos cifran en 400 millones de euros la pérdida global del colectivo en sus nóminas durante 2010 y, si bien asumen la necesidad de racionalizar el gasto en todo el ámbito público, entienden que, “antes de traducirse en un menoscabo de la oferta y calidad asistencial, o de tener como efecto la degradación de las condiciones salariales y laborales, las tijeras deben emplearse en aquellos aspectos donde la reducción presupuestaria deje a salvo los derechos de los pacientes y las condiciones de trabajo de los profesionales”.

Desde la CESM se recordó que España consigue destacados resultados en salud con un gasto en sanidad pública dos puntos del PIB menor que los países de la zona euro, por lo que, a su juicio, una política de recortes en estos momentos responde a que “quizá el Estado no está dando prioridad a aquellos sectores que deben mantenerse en lo posible al margen de las órdenes que llegan de Bruselas para domeñar un déficit público que nos hace perder crédito entre los inversores internacionales”.

Antes de “meter la tijera”, el sindicato plantea: “¿Qué tal, por ejemplo, si se adelgaza la, a todas luces, hipertrofiada estructura administrativa del SNS? Y eso, por hablar sólo de la Sanidad, porque si abarcamos con la mirada toda la esfera pública, no hace falta sugerir dónde se podría ahorrar sin poner en riesgo los pilares esenciales (Sanidad, Educación, Justicia?), sobre los que se edifican las sociedades democráticas avanzadas”.

Más criterio clínico y menos político

En todo caso, los representantes sindicales conminaron a los médicos a “anteponer el criterio clínico al político” a la hora de atender a sus pacientes, insistió Martínez, con una actitud de profunda molestia por lo que considera “un círculo rojo intocable”, como es la relación médico paciente. Por eso la CESM ha elaborado un decálogo de recomendaciones para los profesionales de la Medicina (ver documento adjunto) a los que considera “profundamente legitimados” para no diagnosticar bajo la influencia de “criterios de ahorro económico”, para exigir una agenda de trabajo sin masificaciones o para priorizar la consulta sobre las tareas burocráticas, entre otras. La CESM reclamó que cualquier medida de recorte se consulte con los profesionales y los agentes sociales y que se cuente “de verdad” con los médicos para la gestión diaria.

L.A.

Deja un comentario