Política y Sociedad

Los médicos retan a los políticos a preservar con financiación la sanidad pública

Los recortes que han empezado, al menos públicamente, en Cataluña, son sólo el inicio de lo que está pasando de forma progresiva, aunque menos visible, en otras comunidades en forma de restricciones en las guardias, en recortes en pruebas diagnósticas o en atención continuada, según pusieron de manifiesto este jueves tres representantes del Foro de la Profesión Medica: Juan José López Sendín, presidente del Consejo General de Colegios Médicos (OMC), Patricio Martínez, secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), y José M. Bajo Arenas, presidente de la Federación de Asociaciones Científico-Médicas Españolas (FACME). La impresión que dejaron entrever es que los ánimos están soliviantados hasta el punto de que, desde algún sector de la profesión, se baraja incluso la posibilidad de ir a la huelga.

 

Falta de previsión y gestión

 

Los representantes de la profesión médica no dan la espalda a una realidad económica que afecta por igual a amplios sectores de la sociedad española, pero manifestaron su preocupación por su efecto en la calidad de la asistencia sanitaria. “Creemos que antes de hacer recortes en la asistencia sanitaria, hay otros muchos campos donde poder actuar”, sostuvieron. Su primera crítica fue para la clase política, “por no haber sabido prever ni gestionar adecuadamente una situación que, si bien se enmarca en una crisis de carácter internacional, en nuestro país presenta caracteres específicos. Los médicos españoles llevamos años reclamando una política sanitaria con mayúsculas que, primero, garantice los recursos suficientes y, acto seguido, vele por su calidad y gestión óptima”.

 

Un sistema fragmentado

 

Los médicos responsabilizaron a los políticos de todo signo de un sistema sanitario “fragmentado, heterogéneo, que no ofrece las mismas prestaciones según la CCAA de que se trate” y, además, con una mala gestión de los recursos, y excesiva burocratización. Patricio Martínez apuntó con un solo dato las diferencias del valor del ciudadano según la región en que habite: frente a los 1.700 euros que gastan la sanidad vasca o Navarra por habitante y año, en la cola están autonomías que no llegan a los 1.200. La OMC ha creado un observatorio para evaluar los efectos de la crisis, que se empezará a nutrir este viernes a través de los presidentes de los colegios de médicos.

Patricio Martínez, Juan José Rodríguez Sendín y José M. Bajo Arenas
Patricio Martínez, Juan José Rodríguez Sendín y José M. Bajo Arenas

Para el presidente del Consejo General de Médicos, Juan José Rodríguez Sendín, un pacto entre partidos es en estos momentos “tan necesario que no es posible tomar ninguna medida sin él. Las autonomías han creado verdaderas fronteras sanitarias entre ellas. Llevamos ocho o diez años pidiendo ese pacto y que no utilicen el dolor de los pacientes tirándose piedras en época electoral”.

 

Un decálogo de propuestas

 

Al decálogo que ya envió la CESM a los facultativos para que mantuvieran las buenas prácticas en época de recortes, el Foro de la Profesión Médica ha añadido otro que considera de urgente atención y que dice:

 

PRIMERO.- Exigimos un Pacto de Estado por la Sanidad que debe contemplar acuerdos globales que hagan posible la sostenibilidad del sistema. En este Pacto es sustancial el acuerdo al máximo nivel político y los partidos deben comprometerse a no utilizar la Sanidad con fines partidistas.

 

SEGUNDO.- Presupuestos realistas y finalistas, con una financiación suficiente que responda a una cartera de servicios claramente definida que respete los principios equidad, universalidad y solidaridad.

 

TERCERO.- Es necesario incrementar la productividad y eficiencia del Sistema Nacional de Salud mediante un plan estructural de reformas que contemple la reducción al mínimo de la burocracia.

 

CUARTO.- Hay que cambiar el MODELO RETRIBUTIVO de los profesionales, para vincular buena parte del mismo a los resultados y a la calidad.

 

QUINTO.- Rechazamos cualquier recorte que afecte negativamente a la calidad asistencial de los pacientes.

 

SEXTO.- Exigimos la creación de una comisión de expertos que estudie el catálogo de prestaciones y que establezca criterios para la evaluación pre y postimplantación de medicamentos, tecnologías sanitarias e innovaciones clínicas como elementos fundamentales a la hora de racionalizar los recursos sanitarios.

 

SÉPTIMO.- Consideramos imprescindible desarrollar una política coherente y de calidad en el ámbito de los recursos humanos, y más concretamente, en la planificación de las necesidades futuras de médicos.

 

OCTAVO. – Desde el liderazgo en la gestión clínica, que nos corresponde por competencia y responsabilidad, los médicos exigimos su potenciación y extensión, como elemento clave para mejorar la eficiencia del SNS.

 

NOVENO.- Es urgente que el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) funcione con criterios cohesionadores y ejecutivos.

 

DÉCIMO.- Hay que garantizar la Formación Médica Continuada y desarrollar la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), particularmente en lo que atañe al desarrollo profesional.

 

Las peticiones coinciden con lo que la mayoría de los partidos políticos defienden, al menos en público, algo que destacó Bajo Arenas con cierta perplejidad: “Cuando hablamos con los políticos, todos están de acuerdo en que la prioridad es el sistema sanitario. Por lo tanto, démosle a este producto tan bueno los recursos que necesita”

 

 

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