Política y Sociedad ESPECIALMENTE CUANDO PUEDE ESTAR EN JUEGO LA VIDA DE TERCEROS

Los médicos de Barcelona plantean límites al secreto profesional

— Barcelona 14 Abr, 2016 - 7:20 pm

Jaume Padrós y Josep Terés

Jaume Padrós y Josep Terés

Durante la presentación de un documento sobre los límites del secreto profesional, el Colegio de Médicos de Barcelona (CoMB) ha demandado, entre otras actuaciones, que se comuniquen de forma automática las bajas y altas de profesiones que tienen responsabilidad sobre terceros, como jueces, docentes, militares y pilotos.

A raíz del accidente aéreo de la compañía Germanwings del 24 de marzo de 2015 en los Alpes franceses, provocado por una actuación del copiloto con problemas médicos, el CoMB, que preside Jaume Padrós, encargó a su Comisión Deontológica, presidida por Josep Terés, a elaborar un documento que se convirtiera en un instrumento de reflexión para delimitar seguridad y privacidad en el ejercicio profesional, especialmente para tratar de concretar los límites del secreto profesional cuando se pone en riesgo la seguridad de terceros. El documento fue presentado este jueves por ambos profesionales,

El accidente del avión de Germanwings, según indica el documento, generó una sensación de desprotección ciertamente preocupante y ocasionó una gran perplejidad en el sentir de la ciudadanía, al saberse que dicho copiloto había ocultado a su empresa que tenía la baja médica por enfermedad psiquiátrica.

Aspectos del documento

El informe aboga por establecer un marco normativo que facilite canales de comunicación estables entre la medicina asistencial (tanto pública como privada) y la medicina de empresa. Y un primer paso sería promover una modificación de la normativa actual para facilitar al médico asistencial la comunicación automática a la empresa de la situación de baja y/o alta del trabajador a través de la Seguridad Social. Padrós apuntó que la indicación de una baja laboral no implica revelar el diagnóstico y, por tanto, este procedimiento no implicaría la vulneración del deber de secreto por parte del médico, mientras que aportaría ventajas desde el punto de vista organizativo y de garantía de la seguridad.

Estas son las principales propuestas del documento:

· Promover el desarrollo de programas de control para garantizar la buena práctica en determinadas profesiones de gran impacto social (como, por ejemplo, jueces, pilotos, militares, docentes, etc.), cuyo ejercicio puede incidir en derechos e intereses fundamentales de terceros si no se llevan a cabo en condiciones de salud óptimas. Sería deseable que iniciativas como el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), que tiene la doble finalidad de control y preservación de la práctica médica y de ayudar a la rehabilitación y a la reinserción laboral del médico enfermo, se reprodujeran en otras profesiones no sanitarias.

· Considerar una eventual regulación específica del secreto profesional a nivel europeo, dadas las diferencias evidentes de marcos legales entre los diferentes estados de la UE. Hay que tener presente que en países como el nuestro, en el que la colegiación es obligatoria, los límites del secreto profesional están recogidos en el Código de Deontología (norma 32 del Código de Deontología del Consejo de Colegios de Médicos de Catalunya), que es de obligado cumplimiento para los médicos. Por otra parte, las legislaciones española y catalana también regulan la obligación de secreto profesional en diferentes normas y leyes sectoriales.

· Establecer un marco normativo que facilite canales de comunicación estables entre la medicina asistencial (tanto pública como privada) y la medicina de empresa. Un primer paso sería promover una modificación de la normativa actual para facilitar al médico asistencial la comunicación automática (haciendo uso de las TIC) a la empresa de la situación de baja y/o alta del trabajador a través de la Seguridad Social. La indicación de una baja laboral no implica revelar el diagnóstico y, por tanto, este procedimiento no implicaría la vulneración del deber de secreto por parte del médico, mientras que aportaría ventajas desde el punto de vista organizativo y de garantía de la seguridad.

· En el caso de pacientes con trastornos mentales, valorar la incorporación al documento de consentimiento informado de una explicación sobre cuáles son los límites de la confidencialidad, para que el paciente esté informado de ellos desde el inicio de la relación. Esta medida preventiva del conflicto, ante la posible necesidad de romper el secreto, tendría el objetivo de preservar la confianza necesaria en la relación médico-paciente para garantizar la eficacia del tratamiento y de no favorecer la estigmatización de estos enfermos.

· El Colegio de Médicos orientará y dará apoyo en términos legales y deontológicos y, si fuera el caso, dará el amparo corporativo a todo médico que tenga la duda de romper el secreto profesional para proteger al mismo paciente o a terceras personas.

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