Política y Sociedad

Los Estados de la Unión Europea acuerdan reforzar las políticas de salud en la población más vulnerable

Trinidad Jiménez, ministra de Sanidad, y John Dalli, comisario europeo de Sanidad

Trinidad Jiménez, ministra de Sanidad, y John Dalli, comisario europeo de Sanidad

La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, presidió, junto con el comisario de Sanidad y Consumo de la Unión Europea (UE), John Dalli, la reunión informal de ministros de salud de la UE que, bajo el lema ‘Hacia la equidad en salud: monitorización de los determinantes sociales de la salud y reducción de las desigualdades en salud’, se inició el jueves 22 de abril en Madrid y concluyó en la tarde del viernes 23. La reunión contó también con la asistencia de la directora general de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan.

Esta reunión, propiciada con motivo de la Presidencia Española de la UE, tuvo como objetivo avanzar en la reducción de las diferencias sociales en salud, asegurando no sólo el acceso a las prestaciones sanitarias de los distintos estratos sociales y grupos vulnerables en los países de la UE, sino también estableciendo políticas más equitativas en todos los ámbitos de gobierno. Estas políticas deben mejorar la salud de la población y la equidad mediante la modificación de los determinantes sociales. Especialmente, teniendo en cuenta que las principales causas de muerte prematura y la mayor parte de los problemas de salud están condicionadas por factores determinados socialmente, como la educación, la situación laboral, la exclusión social, etc.

Desigualdades en salud

A pesar de que la calidad de vida en los países de la UE es de las más elevadas del mundo y la salud de la población actual ha mejorado significativamente gracias a un mejor acceso a los bienes y servicios, aún existen desigualdades evitables que tienen consecuencias desfavorables en la salud. Esas desigualdades se producen entre países y entre distintos grupos sociales dentro de cada país. Por ejemplo, hay importantes diferencias en la esperanza de vida de los Estados Miembros: las personas en muchos de los nuevos Estados incorporados a la UE viven menos que en los países occidentales de la UE, con una diferencia de 8 años en las mujeres y de 14 años en los hombres.



Por lo general, se registran peores resultados en salud en toda la población a medida que se desciende en la escala social y existen, además, grupos de población especialmente vulnerables, tales como algunos migrantes, minorías étnicas, personas con discapacidad y personas en situación de exclusión social. Es por esto que en el año europeo de lucha contra la pobreza y la exclusión social la presidencia española de la UE considera prioritario luchar contra estas desigualdades.

Salud en la infancia y la mujer

En este sentido, y según se recoge en la información oficial difundida al término de la reunión, una de las principales líneas estratégicas para desarrollar el máximo potencial de salud es orientar las políticas relacionadas con la infancia y la maternidad hacia la equidad, de forma que se garantice un buen comienzo en la vida.

Aunque las tasas de mortalidad infantil (mortalidad en el primer año de vida) y perinatal (desde la semana 28 de gestación hasta los siete primeros días de vida) en la UE han descendido en los últimos años (un 53% y un 35% en los últimos diecisiete años). De hecho, los datos europeos en 2007 reflejan una variación importante en la tasa de mortalidad infantil por países, desde las 3 muertes en los países con tasa más bajas, hasta los 7 fallecidos por 1.000 nacidos vivos en los de tasas más elevadas. España se encuentra entre los diez países con una menor tasa de mortalidad infantil, con sólo 3,5 fallecidos por 1.000 nacimientos. En el caso de la tasa de mortalidad perinatal, las diferencias oscilan entre las 3,1 defunciones hasta 11 defunciones por 1.000 nacimientos. España se encuentra también por debajo de la media con 4,5.

La reunión de ministros de salud de la UE, de cara a garantizar la equidad en salud desde la infancia, insta a los Estados Miembros a garantizar el acceso a los servicios sanitarios de los niños y mujeres embarazadas sea cual sea su situación legal. Esto supone que se facilite el acceso universal a la salud en todos los aspectos: promoción, prevención y atención en todos los países. Para ello, la Comisión Europea debe asumir un papel de apoyo a la coordinación de las políticas para un buen comienzo en la vida en los 27 países de la UE.

Gripe A y Directivas

Por otro lado, los ministros de salud de la UE también trataron otros aspectos en la reunión, entre ellos la situación actual de la gripe pandémica A/H1N1 cuando se cumple un año de la aparición del virus. Según los últimos datos de la OMS, más de 213 países han notificado casos confirmados de gripe pandémica, con unas 17.700 muertes (340 en España). En estos momentos, las áreas más activas respecto a la transmisión del virus son el sudeste asiático, el oeste de África y la zona tropical de América.

El Consejo también analizó el estado de situación de los trabajos desarrollados en torno a los asuntos que forman parte de la agenda de trabajo de este semestre como es el caso la directiva de trasplantes de órganos, que está en su fase final y se prevé que pueda aprobarse durante la presidencia española de la UE. Asimismo, se analizaron los trabajos realizados hasta la fecha en la directiva para prevenir la falsificación de medicamentos y la directiva de farmacovigilancia que, en ambos casos, están muy avanzados. Por último, se debatió en torno a la directiva sobre los derechos de los pacientes a la atención sanitaria transfronteriza y los trabajos de la presidencia española para tratar de conciliar los diferentes puntos de vista de los Estados miembros para ofrecer suficiente seguridad jurídica y garantías de calidad a los pacientes.

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