El mirador el sistema sanitario universal, ejemplo fundamental

Loa a la solidaridad

Juan Gérvas

 En su elogio a la solidaridad social, el autor destaca, como un ejemplo fundamental de la misma, el sistema sanitario público de carácter universal e igualitario y, como elemento distintivo de la misma, el papel de la atención primaria.

¿Qué es solidaridad?

La adhesión/apoyo a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles. Es decir, es un valor, algo que estimamos como importante individual y socialmente.

¿A qué “suena” solidaridad?

El sistema sanitario público de cobertura universal es la mejor expresión de la solidaridad social

A mí me suena a muchas cosas, todas importantes:

1. A comunidad. Ese grupo con intereses comunes que incluye a toda la especie humana.

2. A compromiso. Ese aceptar una posición difícil o incómoda por otros, con sus inconvenientes que se juzgan justificados.

3. A dignidad. Esa cualidad consustancial a lo humano que hace posible vivir sin humillaciones y que exige el respeto a los demás tanto como a uno mismo.

4. A fraternidad. Ese vínculo de afecto que hace tratar a los demás en hermandad, como hermanos.

5. A generosidad. Ese compartir sin esperar nada a cambio, “porque sí”, que de facto implica una sana y noble correspondencia en el sentido de “hoy por ti y mañana por mí”.

6. A hospitalidad. Ese recibir y acoger al visitante y al extranjero (al “otro”, al que está en minoría, es débil o está desplazado) como si fuera “de los nuestros”, sin preguntas que ofendan y aceptando las diferencias.

7. A integridad. Ese respeto sólido por los demás y por nosotros mismos, en las situaciones corrientes y en las extraordinarias.

8. A lealtad. Ese cumplimiento de los compromisos implícitos y explícitos aceptados respecto a los demás a los que no se les da la espalda, y menos en situaciones comprometidas y duras.

9. A libertad. Esa capacidad de pensar y obrar según la propia conciencia, incluso en contra de los poderes establecidos y de las ideas dominantes.

10. A paz. Ese sentimiento positivo de tranquilidad con uno mismo, en lo individual, y de serenidad social que permite el desarrollo íntegro de todos los miembros de una población.

11. A sociedad. Esa agrupación humana basada en la tolerancia y en la aceptación de normas que facilitan la plenitud de la vida según capacidades, deseos, expectativas y valores de todos los individuos y grupos.

12. A valentía. Ese coraje y determinación para enfrentarse a situaciones arriesgadas y difíciles, diarias y extraordinarias, y cumplir con lo que se espera, por el propio individuo y por la comunidad.

Un ejemplo concreto de solidaridad: el sistema educativo público

El sistema sanitario de cobertura universal responde a cuestiones de convivencia, ética, justicia y valores; es decir, a cuestiones de solidaridad

Es cruel que la educación llegue a quienes menos lo precisan, los individuos que pertenecen a las clases medias y altas, que ya de por sí tienen grandes oportunidades en la vida para su pleno desarrollo. Cuando no hay una educación pública de calidad se pierden los talentos naturales de los individuos de clase baja, de todos en conjunto y de los brillantes en particular.

La educación pública de calidad disminuye el “daño” de los determinantes sociales que ceban el círculo infernal que hunde en la miseria a quienes se niegan oportunidades por ser pobres. Así, los datos españoles de la comparación internacional de la educación en infancia y adolescencia (Pisa) certifican lo que podemos esperar, que los alumnos más desfavorecidos tienen un riesgo hasta 11 veces mayor de repetir curso.

La buena noticia es que un 39% de los escolares sin recursos españoles rinde más de lo previsto en Pisa. Es decir, que de alguna manera se compensan y superan los determinantes sociales.

“En 2006, un 28% de los españoles del cuartil con menos recursos socioeconómicos —se miden las posesiones, el nivel de estudios de los padres y el desempleo en el hogar— sacaba mejor nota de la prevista y en 2015 la cifra creció hasta el 39%”.

Marí-Klose no cree que la resiliencia se deba tanto al talento de los chicos, “eso es una lotería”, sino a otros factores que van más allá de la constancia o la confianza en uno mismo. Lo achaca a que muchos padres se implican más que antes en la educación de los hijos, hay más comunicación, exigencia y un entorno afectivo más favorable. También inciden, piensa, unas escuelas con unos docentes muy entusiastas “que inculcan una forma de ver el mundo y que son capaces de corregir trayectorias de desafección que aparecen muy temprano, antes de los 10 años”.

“El sociólogo también subraya el éxito del ‘Programa de Acompañamiento y Apoyo Escolar (PROA)’ que se puso en marcha con los socialistas en 2004 y que dejó de financiar el ministro del PP, José Ignacio Wert en 2013. Marí-Klose cree que esta falta de respaldo a los más excluidos desde 2012 (al aumentar el ratio de alumnos por clase y menguar los medios) pasará factura a medio plazo, pero no en estos escolares que llegaron a aprovechar algunos años del PROA. Tener acceso a actividades extraescolares, medios de transporte o bibliotecas también condiciona el rendimiento” https://politica.elpais.com/politica/2017/09/19/actualidad/1505847392_687752.html

El sistema sanitario público de cobertura universal como ejemplo de solidaridad

El sistema sanitario público de cobertura universal es la mejor expresión de la solidaridad social y sus fines son:

1/ evitar las bancarrotas por enfermedad (muy frecuentes donde no hay tal sistema, como en Estados Unidos, por ejemplo) y
2/ prestar servicios sanitarios según necesidad (equidad, tanto horizontal “lo mismo para los que tienen la misma necesidad” que vertical “más a quien precisa más”) http://www.actasanitaria.com/solidaridad-menos-donaciones-y-mas-obligaciones/

Es decir, el sistema sanitario de cobertura universal responde a cuestiones de convivencia, ética, justicia y valores; es decir, a cuestiones de solidaridad. No es, pues, una cuestión preponderantemente monetaria ni sanitaria.

La equidad sólo se puede buscar con una atención primaria fuerte que lleve los servicios sanitarios hasta donde no llegan otros servicios

La cobertura universal por sí misma no implica nada. La equidad exige que la cobertura universal lleve servicios apropiados y de calidad a donde más se precisan, a los ancianos recluidos en sus domicilios, a los lugares rurales y remotos, a los asentamientos pobres, a las poblaciones nativas, a las cárceles, a los excluidos y marginados y entre ellos a los que carecen de hogar/familia, como enfermos mentales que viven en la calle.

La equidad sólo se puede buscar con una atención primaria fuerte que lleve los servicios sanitarios hasta donde no llegan otros servicios, y que promueva unas políticas que reduzcan la inequidad.

Sin una atención primaria fuerte para ricos y pobres y sin la cobertura universal de salud se llega a un uso dis-armónico e insolidario en que los ricos reciben en exceso cuidados innecesarios y a los pobres no les llega la atención precisa; eso justo explica que en Estados Unidos se haya cuadriplicado (multiplicado por más de 4) la mortalidad materna http://www.nogracias.eu/2016/08/26/estados-unidos-no-es-el-ejemplo-a-seguir-en-politica-sanitaria-como-demuestra-su-creciente-mortalidad-materna/

La cobertura universal en salud significa servicios apropiados y de calidad que palien/disminuyan el cumplimiento de la Ley de Cuidados Inversos (reciben más servicios sanitarios quienes menos lo precisan y esto se cumple más cuanto más se orientan a lo privado los servicios sanitarios); esta Ley fue enunciada por un médico general inglés Julian Tudor Hart en 1971 y se cumple siempre https://www.sochealth.co.uk/national-health-service/public-health-and-wellbeing/poverty-and-inequality/the-inverse-care-law/
http://gerentedemediado.blogspot.com.es/2017/09/investigadores-del-1-cuartil-y-3-julian.html

Bernie Sanders, el demócrata estadounidense que compartió candidatura y perdió frente a Hillary Clinton, pide ahora “Medicare for all”. Es decir, el sistema de cobertura pública que cubre a los ancianos en EEUU, el Medicare, para todos, ampliando su cobertura poco a poco hasta llegar a todas las edades https://elpais.com/internacional/2017/09/13/estados_unidos/1505324205_745040.html https://www.nytimes.com/2017/09/13/opinion/bernie-sanders-medicare-single-payer.html?mcubz=3 https://www.theguardian.com/us-news/2017/sep/13/bernie-sanders-universal-healthcare-medicare-for-all

Es menos que nada, cobertura universal, pero no habla de problemas de ineficiencia, ni de atención primaria fuerte, ni de desigualdad, que son claves en la solidaridad eficaz, como acaban de revisar en el New England http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMp1708704 http://www.actasanitaria.com/como-mejorar-el-sistema-sanitario-con-atencion-primaria-fuerte/

En síntesis

La solidaridad nos hace humanos.

Seamos humanos solidarios promoviendo y defendiendo la educación pública de calidad y la atención sanitaria que presta un sistema público de cobertura universal que busca la equidad.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

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