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Literalmente: “La medicina es el opio del pueblo”

Juan Gérvas (2) Nov 2015

Se diría que la sociedad está haciendo de la medicina una nueva religión en la que sus sacerdotes, los médicos, recurren al opio (los fármacos) para combatir todo tipo de dolencias, desde las del cuerpo a las del ánimo.

La crítica del cielo es la crítica de la tierra

Cuando se criticaba a la religión por los filósofos del siglo XIX se criticaba no tanto las ideas religiosas como su aplicación para aplacar los problemas “terrenales” de los obreros y aparceros.

Lo escribió Carlos Marx en 1844:

“La miseria religiosa es, al mismo tiempo, la expresión de la miseria real y la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura atormentada, el alma de un mundo desalmado, y también es el espíritu de situaciones carentes de espíritu. La religión es el opio del pueblo”.

A tener en cuenta que entonces el opio era un remedio popular al que se accedía sin receta
https://es.wikipedia.org/wiki/Opio_del_pueblo

Cuando la medicina se convierte en religión

Los médicos son ahora los que aprueban y desaprueban conductas, con un aire tan paternalista y carente de ciencia como lo hacían antiguamente los sacerdotes.

La religión ha ido perdiendo importancia en un mundo secularizado, y su lugar lo está ocupando la medicina. Lo que importa no es el cielo ni el alma sino el propio cuerpo (la tierra) y, si acaso, la mente como emanación del cerebro.

Los médicos son ahora los que aprueban y desaprueban conductas, con un aire tan paternalista y carente de ciencia como lo hacían antiguamente los sacerdotes. Su falta de ciencia no les impide tener arrogancia sin igual. Así, por ejemplo, los médicos definen qué comer y hoy empiezan a demonizar y prohibir los azúcares, como ayer lo hicieron con las grasas.

Ante nada se detienen y también pontifican sobre conductas sexuales apropiadas. Y si ayer incluyeron la homosexualidad como enfermedad, hoy hablan de “deseo sexual femenino hipoactivo”, siempre con el telón de fondo de suculentos negocios. La sexualidad femenina es campo fértil para la medicina, como lo ha sido para la religión, y en ambos casos se busca su control como forma de “contener” a la mujer. Se medicaliza la sexualidad femenina por cielo, tierra y mar (farmacológica, quirúrgica y socialmente) http://www.actasanitaria.com/la-medicalizacion-de-la-sexualidad-femenina-farmacologica-quirurgica-y-social/

En lugar de dejar vivir y de promover el disfrute de la vida, muchos médicos se dedican a promover cambios de conductas y a recomendar prescripciones varias con el objetivo de tener una vida larga, no una vida plena. ¡Como si vivir fuera un fin en sí!

El Día sin Dolor, y el sinsentido de tratar todo dolor con opio

Los médicos se han apropiado de tal manera del vivir que ya no son sacerdotes de una nueva religión, sino los mismos dioses de la misma

Los médicos se han apropiado de tal manera del vivir que ya no son sacerdotes de una nueva religión, sino los mismos dioses de la misma. Así, como dioses, pueden prometer y prometen un Día sin Dolor, como primera entrega de una vida sin dolor. Por supuesto, sin dolor físico, ni psíquico, ni social. Es decir, pretenden contagiar una lepra que nos insensibilice ante el dolor, como si todo dolor fuera nocivo y dañino, sin distinguir el dolor patológico del fisiológico
http://www.actasanitaria.com/dia-mundial-sin-dolor-y-a-los-inmigrantes-mas-dolor/

España era un país con opiofobia, como muchos en el mundo, pero hemos pasado al campo contrario, a la opiofilia de la mano de muchas Unidades del Dolor, de las “sociedades científicas” del dolor y de las industrias que las amamantan. En Estados Unidos el cambio ha sido similar, pero a lo grande. Lo grande es el uso de opiáceos para todo tipo de dolor y molestia, como si fuera agua bendita (liderados por las prescripciones de oxicodona) y el libérrimo uso de fentanilo en parches, como si fuera tan débil como la heroína.

Las consecuencias de esta ligereza están siendo terribles: una epidemia de adicciones y de miles de muertes que se está convirtiendo en el SIDA del siglo XXI. Cada día mueren 40 estadounidenses por sobredosis de opiáceos para el dolor, y hay dos millones “enganchados” a los mismos. Es un problema de salud pública http://www.nogracias.eu/2014/03/13/demasiados-morficos-muertes-por-sobredosis-y-drogadiccion/
http://www.kevinmd.com/blog/2016/09/must-face-unpleasant-truths-opioids.html
http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMsr1601307#t=article

Hay médicos, obviamente, que pretenden demostrar que “pasaban por allí”, que ha surgido de la nada una epidemia de dependencia y mortalidad por opiáceos y que lo que se precisa es más dinero para los programas que lo combaten. ”¡Yo no sé nada!”, como sugieren en el New England
http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMp1604223

Los problemas sociales se convierten en médicos, y a la pobreza se le responde con opio

La pobreza produce daños físicos, psíquicos y sociales. Entre otras cosas, la pobreza conlleva problemas de salud “pegajosos”, que se hacen crónicos, que no curan, que dejan minusvalías y discapacidad y que se complican con dolor del cuerpo y del alma http://www.actasanitaria.com/pegajosidad-de-los-problemas-de-salud-pegajosos-los-de-los-pobre/

Los problemas sociales requieren políticas sociales, no respuestas médicas, que se suelen centrar en medicamentos.

A la mezcla de problemas biológicos, psicológicos y sociales de los pobres, desempleados y marginados en general habría que responder con programas de “salud en todas las políticas”, no con macro-centros de salud llenos de micro-especialistas. Los problemas sociales requieren políticas sociales, no respuestas médicas, que se suelen centrar en medicamentos.

En Estados Unidos la situación se complica pues los programas sociales para pobres dependen de los estados y dependen del estado federal los programas médicos. Lo que se está haciendo es trasvasar los pobres de programas sociales (estatales) a programas sanitarios (federales) como una forma de disminuir los costes locales. Por consecuencia, el asfixiante dolor de la pobreza y la miseria se trata con opio http://annals.org/article.aspx?articleid=2546630

Reclamaciones judiciales

En el uso liberal del opio tienen mucho que ver los “expertos”, los “líderes de opinión”, las “sociedades científicas del dolor” y las empresas farmacéuticas. Dado el daño que están provocando sus conductas de promoción con engaño y alevosía, no es raro que el asunto llegue a los tribunales, y que las autoridades exijan compensaciones monetarias y cambios de conductas
https://www.statnews.com/pharmalot/2016/09/01/long-island-uses-opioid-drug-makers/

En 5 idiomas

“La Medicina es el opio del pueblo”. Literalmente.
“Medicine is the opium of the people”. Literally.
“Die Medizine ist das Opium des Volkes”. Buchstäblich.
«La médecine est l’opium du peuple». Au sens propre.
“Медицина есть опиум народа”. Буквально. США.

Síntesis

Los excesos de los Días sin Dolor, de las Unidades del Dolor, de las sociedades científicas del dolor y de las industrias que las amamantan traen una epidemia de adicción y muerte por opiodes.

Es dolosa la promoción alegre e irresponsable de opiáceos para todo dolor y circunstancia, y para siempre.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

8 Comentarios

  1. Alejandra says:

    Es una perspectiva que comparto . Yo siempre he dicho que muchos de mis pacientes no necesitan un médico sino un cuidador , y que por su falta , los problemas sociales se convierten en problemas médicos

  2. Julio says:

    Acertado juicio de la realidad diaria de la Medicina y de la Sociedad,Como bien dice el Dr. Gervás al inicio de su disertación, los médicos hemos sustituido a los sacerdotes sin demasiado acierto, pues las herramientas que utilizamos son muchas veces más peligrosas que los “males” que pretenden remediar.
    Las respuestas a los males sociales deben de estar en la propia Sociedad, no en la Medicina.

  3. Alejandro says:

    Y esto seguramente lo escribirá alguien que en su vida ha tenida una neuralgia o un dolor crónico que lo ha mantenido días sin dormir. Las unidades del dolor intentan aliviar dolores muy dificiles, cómo pueden en enfermos que casi prefieres morir. Fácil es escribir cómodamente en una silla (si, yo tambien).
    Por alguna otras cosas de acuerdo.
    Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.
    El dolor es físico, somático y por lo tanto médico. El sufrimiento que acarrea lo anterior también lo es. No así otros sufrimientos. De todas formas, entre esos “otros” sufrimientos, una depresión por ejemplo, tiene base bioquimica, asique…

  4. Rosa says:

    No comentan como colocan de medicacion a los residentes geriatricos o redidencias para mi lo mismo cargados de psicoticos hasta morir la mayoria niunca se habla los mayores no aportan por esto estan recluidos geriatricos. Todo un engano y grsn negocio. Inmoral e inhumano hablo por experiencia encima atados como los animales
    Buenas noches

  5. Jorge aguirre says:

    Como siempre análisis brillante y lucido

  6. Elena Casado says:

    Muchas gracias por toda tu labor y
    por este artículo en particular .

  7. Juan Gérvas says:

    -gracias por los comentarios Alejandra, Julio, Alejandro, Rosa, Jorge Aguirre y Elena Casado
    -el dolor y el sufrimiento mueven y conmueven a los profesionales sanitarios
    -no hay que llegar a las unidades del dolor para dar respuesta cuando es patológico
    -otra cosa es el exceso, y es lo que critico
    -un exceso que mata, un exceso que provoca más daños que evita
    -en fin
    -por otra parte, nadie ha demostrado nunca ninguna base bioquímica de la depresión; esa creencia la fundamenta la industria del medicamento pero no tiene base científica
    -y sí, he tenido dolor físico que en un esquema de 1 a 10 se salía del 10, pero eso no me impide valorar el problema; la ausencia de esta experiencia, tampoco
    -un saludo cordial juan gérvas

  8. Maricruz says:

    idolooooo, hace unos dias, que pensaba en esa frase….acompañada de otra que escuchè una vez, perdòn no recuerdo el dueño, pero era alguien groso: la medicina entretiene al paciente, mientras las patologias siguen su proceso o el paciente sigue su proceso vital…..y algunas mejoran…

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