Política y Sociedad I Jornadas de Controversias en Gestión Sanitaria

NUGESAN teme el estallido del sistema sanitario si no hay cambios en profundidad

Diego López, Jesús Galván y Guadalupe Pajares

Los nuevos gestores de la Asociación Nugesan, presentada  el mes de marzo pasado en sociedad como una alternativa generacional,  celebraron este pasado fin de semana en Toledo su primera jornada sobre “Controversias en la Gestión Sanitaria”.

Más de 20 ponentes con profesiones muy distintas y diversos puntos de vista estuvieron sin embargo de acuerdo en que, si nuestra sanidad no cambia a fondo, acabará por estallar. La sanidad percibida como un mamut o el Titanic, la resistencia y el miedo para abordar un cambio en profundidad fueron recurrentes en muchas de las intervenciones. El presidente de Nugesan, Diego López, y la vicepresidenta, Guadalupe Pajares, que inauguraron las jornadas acompañados por Jesús Galván, el viceconsejero de Sanidad y Asuntos Sociales de Castilla-La Mancha, fueron animados por algunos de los veteranos ponentes a “romper muchos jarrones” y a “no callar lo que piensan”.

Siempre me dices lo mismo

La creación del laboratorio de ideas de la que habló el presidente de los nuevos gestores ya se ha puesto en marcha, dada la densidad y variedad de las mismas. Desde el principio la gran mayoría de los participantes entonó el ‘mea culpa’ al coincidir en que se habla mucho de que hay que cambiar las cosas pero que éstas siguen igual. También reconocieron que siempre se dicen las mismas cosas. Pero en este caso la afirmación no es del todo cierta porque se hicieron afirmaciones que no se habían emitido hasta el momento, al menos en voz alta.

El viceconsejero castellano manchego, Jesús Galván, resaltó que la gestión ha de estar próxima a la evidencia y alejada de la confidencialidad o del cotilleo y ajustarse a los límites, evitando las fisuras (irreparables) en la organización. Invitó a inducir a la creatividad, que evaluó como una cualidad poco usada, incentivarla y aplicarla. Para Galván, un gestor adulto da pocas indicaciones pero es preciso en lo que dice y debe confiar en la organización. Y desde luego, afirmó, que ha de propiciar las sinergias.

Si no queda satisfecho, lo devolvemos

Nugesan 1José Luís Poveda, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, que habló de “los contratos de riesgos compartidos” (CRC), abogó por no pagar lo que no se usa bien, advirtiendo que devolver el coste de un tratamiento que no ha funcionado es una práctica habitual en EEUU o Australia o en algunos países europeos como Italia. Naturalmente se refirió a la dificultad de llevarlos a cabo aquí por la falta de cultura en medir los resultados (monitorización), seguimiento y por tanto llegar a evidencias, así como por nuestra falta de transparencia y lentitud. Como una de las principales ventajas de este tipo de contrato citó la reducción de la incertidumbre del financiador, la mejora de la eficiencia, ventajas para cada uno de los agentes que intervienen, por lo que aventuró que “los CRC han llegado a España para quedarse”.

Una sanidad mamut

Eduardo Bueno, gerente de  Acceso a la Sanidad Privada de Sanofi, comparó la industria farmacéutica con un mamut con dificultades para moverse y tomar decisiones. Invitó a cambiar el chip existente en las buenas épocas en las que se vendía todo y adaptarse a los tiempos de las vacas flacas. Así que una de sus recetas fue la colaboración de la pública y la privada. Evaluó la situación de la industria farmacéutica de “complicada”, que está haciendo un máster en sacrificio que dificulta la inversión en i+D.

Recordó el acuerdo de 2009 por el que se disponía innovar pagando por resultados (CRC) y que, desde entonces ahora, sólo habían sido firmados 10 contratos de este tipo. Así que dijo que si la ministra, Ana Mato, apuesta por el aumento de los contratos de riesgo compartido, tal como había declarado recientemente, ponía el asunto encima de la mesa para llevarlo a cabo y no como una idea interesante, tal como había ocurrido hasta el momento.

Condenados a entenderse

Especial énfasis puso en la necesidad de acuerdos de compartir riesgos en las enfermedades raras y “llevarnos bien con las aseguradoras”, también en el control de algunas enfermedades. Y afirmó que la industria necesitaba llegar a acuerdos: “ya no vamos a vender pastillas, sino sistemas de salud”. Para concluir en que todos los actores del proceso están condenados a entenderse.

Nugesan 2El director del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), José Julián Díaz Melguizo, habló de la endogamia del sistema sanitario y animó a aprender de otros sectores que habían sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Se refirió al establecimiento de algo “tan de sentido común como las compras centralizadas para todo el SNS”; a comparar los mismos productos a los mismos proveedores y lamentó que en un año y medio esto no se haya conseguido del todo. Habló de la importancia de unificar criterios y aplicarlos a las comunidades autónomas, el establecimiento de un precio único por producto y proveedor y trabajar desde una base electrónica. Como importantísimo calibró la elaboración de un catálogo.

Como beneficios, Diaz Melguizo enumeró la potenciación de la eficiencia, la reducción  del coste de la compra, la homogeneización del producto y el establecimiento de unos estándares de los que tan necesitado está el sector. Aplicando todo ello,  entendió que además de garantizar a las empresas la estabilidad de mercado se garantizaría el pago, además de mejorar la ansiada transparencia, “puesto que todos conocen los criterios, características y condiciones a cumplir”.  Habló de dos modelos: uno de compra con la Administración General del Estado y otro basado en el modelo de acuerdos marcos. Como ventajas de este último mencionó, entre otros, la voluntariedad del mismo ya que se apunta la comunidad autónoma que quiere en función de sus necesidades. Y la clave la situó en que no hay producto que salga sin acuerdo de las administraciones locales; además de las posibilidades de seleccionar a los proveedores, a los productos y su precio (no negociable).

Gestionar incertidumbres

El director general del Grupo Cofares, Martín Pérez Segado, puso el acento en encontrar sinergias con el SNS para ahorrar costes a empresas y ciudadanos. Dijo que sólo llevaba dos años en el sector, “hoy marcado por la incertidumbre a causa de la promulgación de reales decretos que reducen el volumen y el tamaño de la tarta” (reducción del gasto farmacéutico en un 30 por ciento desde 2003); a lo que añadió otros inconvenientes, como la falta de liquidez. Aunque reconoció que no todo es malo, ya que “gestionar la incertidumbre y el riesgo es gestionar oportunidades y romper paradigmas”. La importancia de la centralización logística la sustentó en que les permite llegar a 15.000 farmacias de toda España 3 veces al día a las 14 ó 15 horas de haberse efectuado el pedido, que lo hace posible el contar con un stock de seguridad, una tecnología y tener los productos centralizados en un único sitio.

Control del gasto con burdas medidas

Carlos Alberto Arenas, director gerente del Complejo Hospitalario de Toledo, aseguró que se había producido algo inédito en España, que era la bajada de gasto en salud aunque el control del gasto se había producido aplicando medidas muy burdas. Afirmó que la sanidad había quebrado, lo que había llevado a continuos rescates de la misma e invitó a asomarse a ver qué hacen países más eficientes como Israel o Australia.

Meter mucho dinero no mejora la salud ni aumenta la esperanza de vida, aseveró, para apuntar a que en nuestro país estamos por debajo de la media europea en calidad de vida a partir de los 65 años de edad. Como dato expuso que los nórdicos gozan de 13 ó 14 años de buen envejecer, mientras que en España sólo hay buena salud 8 ó 9 años después de los 65; “lo que provoca a veces que gastemos más sanitariamente en los últimos meses de vida que en toda nuestra vida”. (Y llamó a respetar el testamento vital).

Un Titanic con dificultades para virar

Tras haber expuesto los grandes enemigos de una buena salud y cuyo abandono “haría ganar miles de años al conjunto de la población”, Arenas apuntó como causante de muchos males del sistema a las dificultades para el cambio. Ahí salió a colación la imagen del Titanic, con problemas para virar cuando la tripulación ve el iceberg. Basándose en un estudio de Economía y Salud, en el que él mismo intervino, abogó por la integración sociosanitaria,  evaluación y a hablar más de excelencia en microgestión, introducción de tics y trasparencia. Otro peso que impide cambiar lo achacó a los intereses de “funcionarios vitalicios, sin necesidad de reevaluación y que si hacen mal las cosas no tiene consecuencias”. Criticó además a la España pasional que se ha visto en el enfrentamiento público/privada. Animó a pasar de la actual gestión del siniestro a la gestión del riesgo y aumentar la prevención en lo asistencial. Y cómo no, a mejorar el liderazgo.

Nugesan 5Antonio Burgueño, socio director de Enclave Salud, habló de cóctel molotov y apuntó a que las rigideces del sistema y los recortes no permiten hacer investigación ni innovación, refiriéndose expresamente al informe Fenin sobre obsolescencia en tecnología, sin olvidar “la encrucijada de las compañías de seguros, metidas en una guerra de precios”.
Burgueño introdujo el término “confianza”, que aseguró que era medible y reductora de gasto.

La burocracia creadora de barreras

Santiago Delgado, director adjunto corporativo en los hospitales de Torrevieja y Vinalopó, del Grupo Ribera Salud, basándose en la experiencia aplicada en el Hospital de Alzira, habló de la importancia de la toma de decisiones “informadas”, basadas en valor y la identificación de adonde se quiere llegar. Detectó una burocracia creadora de barreras difíciles de romper y muchos intereses para que permanezca la máquina burocrática. Apuntó a “los sindicatos de clase y a las llamadas fuerzas progresistas que blindan a la poco progresista antigüedad”. Y concluyó que cambiar el sistema es prácticamente imposible. No obstante, hizo la salvedad de que en su grupo los estatutarios colaboran en iniciativas de mejoras del grupo y que muchos estatutarios ocupan cargos directivos, por lo que detectó que el problema es del sistema.

Un sistema endogámico

Nugesan 4La directora general de Sistemas de Información Sanitarios de la consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Zaida Sampedro, detectó que el problema no es de tecnologías sino de organización. Atribuyó también a la endogamia del sistema el no haber mirado a otros sectores y ver que han hecho para renovarse. Tras exponer datos sobre la relación de los médicos con las nuevas tecnologías (95 por ciento de médicos utiliza ordenador en su consulta y más del 80 por ciento valora el uso de las Tics), para concluir que falta mucho por hacer en la receta electrónica e historia digital; cuestiones “en la que cada comunidad autónoma va por libre”. Afirmó que, si no se reorganizan los procesos, de nada sirve desplegar la tecnología . Advirtió que no se trata de distribuir mucha “cacharrería” entre la población, sino de establecer nuevos roles, de estratificar para saber lo que se necesita. Sí que se mostró partidaria de la “reingeniería” de procesos y abrirse a la telemedicina

Como gran asignatura pendiente señaló a los recursos humanos. Se mostró crítica con que no se acude a los fondos de financiación europeos y también echó en falta un mayor liderazgo.

No podemos seguir juntos si desconfiamos mutuamente

Para Miguel Ángel Máñez, director de gestión del Complejo Hospitalario de Toledo, uno de los problemas está en que diseñamos proyectos imposibles de aplicar del todo, especialmente ahora que se valora más la cultura de la cercanía, cuidados familiares y la autonomía del paciente. Para citar uno de los problemas echó mano de la canción de Elvis Presley que viene a decir que no podemos seguir juntos si sospechamos mutuamente. Y ahí entró el factor desconfianza: “más grande cuando más lobbies entran en el sistema”. Interpretó el cambio de objetivos, la forma de usar la tecnología y la educación de la población como condiciones para mejorar.

Apoyándose en un estudi, Máñez mantuvo que los sistemas online no ahorran ya que la gente sigue yendo al médico. Y ahí entró el factor cariño, de que carecen los sistemas informáticos. Así que llamó a tener en cuenta lo que necesita el paciente para que funcione la organización. Abundó, como los ponentes que le habían precedido, en las resistencias a la innovación, el miedo a compartir, escuchar, a aprender, a dar un paso atrás, a perder; en definitiva a distribuir el poder. Otro de los ponentes calculó en 10 y hasta en 15 años esta demora en la innovación tecnológica, asegurando que nuestro acicate o leit motiv para avanzar se produce cuando nos llega el agua al cuello.

Tomar decisiones con rigor

Ya en la cuarta mesa, de las cinco habidas en la jornada, Albino Navarro, director del Área de Salud del Grupo Eulen, habló del rigor del gestor que ha de tomar decisiones basadas en datos objetivos y no en opiniones. Criticó la tendencia a hacer evaluaciones y comparaciones basadas en parámetros distintos cuando se ofrecen datos sobre el coste de la sanidad pública y privada. Personificó en doña Brígida (fotografía de una simpática señora), una paciente de 82 años, la doble medicación, tratamiento y rehabilitación, tanto pública como privada que recibía, como un ejemplo del solapamiento que se da en las estructuras sanitarias. Recomendó a los presentes echar un vistazo a la Ley de Parkinson que afirma que “el trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine”; lo que viene a decir que que el sistema crece para defenderse a sí mismo y no para solucionar los problemas de doña Brígida. Así que también apreció que el sistema va estallar de seguir en las mismas. Y mantuvo que no se necesita más presupuesto, sino su redistribución y tirar barreras. Y una de ellas es la de dar respuesta única al paciente mediante un coordinador, “sea la figura que sea”.

Alejandro López del Val, gerente de la Fundación Hospital de Calahorra y presidente de AGSAR, cargó las tintas en los espacios sociosanitarios y en definir la población diana. Para evitar líos propuso unir servicios y definiciones, puesto que “ni las sociedades científicas se ponen de acuerdo en definir lo que es un crónico”. Habló de crear una tercera red o integrar la que tenemos.

El director de RRHH del Hospital de la Moncloa, Antonio Martínez, estableció el capital humano como la médula del sistema. Y echó en falta motivación para los profesionales y  una mejor relación de estos con sus pacientes, así como posibilidades de participación en ambos casos. Apreció que los nuevos modelos organizativos se impondrán por necesidad.

Hable con ellos (con corazón)

El director de RRHH del Grupo Ribera Salud, Salvador Sanchís, atisbó como retos a cumplir ganarse la confianza de los profesionales mediante la estabilidad laboral, la flexibilidad, retribución variable, participación en el accionariado, y desarrollo profesional, así como en la evaluación. Y, desde luego, escuchar a ciudadano.

Una delas intervenciones más originales y teatrales fue la protagonizada por Miguel Ángel Rodríguez Santirso, director médico del Hospital de la Cruz Roja de Madrid, quien recurrió a Max Weber para hablar de la fuerza de la repetición en un símil de que, en el sector, siempre se habla de los mismo. Propuso gestionar el talento, generar los propios sistemas e invitó a los jóvenes directivos de Nugesan a romper moldes, a decir la verdad de lo que sienten y a romper jarrones. Y sacando herramientas de su mochila, al mostrar un llave inglesa advertía “ésta, por si hay un problema de pasarse de rosca”;  mostraba un destornillador  más largo “para apretar los recursos humanos”. No hace falta explicar qué significado tenía que sacara una zanahoria y un martillo. Y por último anunció: “tengo lo que falta”. Y sacó de la mochila un corazón. Aplausos.

 

1 Comentario

  1. Enrique says:

    Pude sacar un hueco y acercarme a estas jornadas sobre gestión sanitaria, tengo que reconocer que me sorprendieron muy gratamente. Tuve la oportunidad de escuchar a ponentes de primer nivel y sobre todo de conocer a la joven Asociación NUGESAN, la cual invito a todo el mundo a conocer.

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