Publicaciones

Los antioxidantes en la prevención del estrés oxidativo en la actividad física

La doctora Juana Mª Morillas Ruiz, profesora del Departamento de Tecnología de la Alimentación y Nutrición de la Universidad Católica San Antonio de Murcia, autora del libro, afirma que el consumo diario de alimentos ricos en antioxidantes retrasa la fatiga y reduce el daño muscular del deportista.

 

Dirigida a profesionales del mundo del deporte y de la salud, la obra pretende ayudar a conocer las causas y consecuencias del estrés oxidativo, así como los beneficios de una dieta rica en antioxidantes para mantener el estado de salud en el deportista.

Cuando el organismo no dispone de las suficientes defensas antioxidantes para luchar frente a la acción de esos radicales libres, se produce lo que se conoce como estrés oxidativo, un fenómeno que acelera el proceso de desgaste de células y tejidos y que está presente en la gran mayoría de las patologías. Según la Prof. Morillas, cuando nacemos tenemos incorporada en nuestro sistema genético la capacidad de sintetizar determinadas proteínas enzimáticas que actúan como antioxidantes y, de hecho, la actividad física moderada y realizada bajo un nivel de entrenamiento adecuado, desarrolla en el organismo esa capacidad de síntesis. El problema está cuando ese ejercicio no se realiza de forma adecuada.

Consumo de frutas

Según la investigadora, la única fórmula para actuar frente al estrés oxidativo es prevenirlo mediante la ingestión de alimentos ricos en antioxidantes, un consejo aplicable sea cual sea el tipo de deporte que se realiza. Pero insiste en un aspecto fundamental, que es la importancia de dar continuidad a este hábito: Los antioxidantes -apunta- no se pueden almacenar en el organismo, así que sólo la ingesta diaria continuada aporta las cantidades de estas sustancias que necesita el deportista. Es un error pensar que tomar cantidades excesivas un día tiene efecto protector para una semana.

Dado que frutas, verduras y hortalizas son alimentos que procuran un gran aporte de antioxidantes, la mejor forma de prevenir el estrés oxidativo es introducir la mayor cantidad posible de este tipo de productos en la dieta: las recomendaciones para la población general se resumen en una ingesta mínima diaria de tres raciones de frutas (al menos una de ellas del grupo de los cítricos) y dos de verduras/hortalizas (una de ellas sin cocinar).

(Según informa la editorial, la distribución del libro se realizará en el marco de reuniones y congresos de medicina, nutrición y dietética, con el objetivo de constituirse en una herramienta útil para los profesionales de la salud.)

Deja un comentario