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Libro Blanco de la Oncología Radioterápica

La Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) ha presentado, con el patrocinio de la compañía farmacéutica ProStrakan, el Libro Blanco de la Oncología Readioterápica, en el que se analiza la situación actual y el futuro de una especialidad médica en continuo progreso, reconocida por su coste-efectividad y su alta capacidad de curación.

Así describieron esta especialidad Ferrán Guedea Edo, presidente de la SEOR; Ismael Herruzo Cabrera, vicepresidente de la misma; y Ana María Rueda, miembro de esta Sociedad y jefe del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital La Paz (Madrid); acompañados de Josep Borràs i Andrés, coordinador científico de la Estrategia contra el Cáncer del Sistema Nacional de Salud; y de Gabriel Pérez Cuevas, director general de ProStrakan Farmacéutica.

El libro, editado por EDIMSA, ofrece datos epidemiológicos actualizados y realiza una previsión hasta 2012, pasando por los recursos con los que cuenta esta especialidad, la práctica clínica y la gestión, el coste de la radioterapia, la docencia, las nuevas técnicas, la investigación en este ámbito y las carencias a las que se enfrenta. Dada la alta prevalencia del cáncer en nuestro país, “todos los esfuerzos son necesarios”, indicó el vicepresidente de la SEOR. Los doctores expusieron que, frente al cáncer se está logrando, no obstante, una mayor curación y cronicidad y a ello están contribuyendo, entre otros, los avances en radioterapia.

Principales carencias

Según destacaron los expertos durante la presentación de este trabajo, en el que han participado 62 miembros de la SEOR, la Oncología Radioterápica, de la misma forma que otras especialidades médicas de base tecnológica, está sometida a cambios continuos que dependen de los avances del momento. Se trata por ello de un ámbito que requiere de una inversión continuada para su desarrollo, y más cuando el 50 por ciento de los pacientes con cáncer son tratados con radioterapia. “La situación general es buena pero todavía insuficiente”, señaló el doctor Herruzo.

Tal y como añadió Ana María Rueda, además de los recursos materiales, son fundamentales los humanos y, en este sentido, recordó que los médicos de esta especialidad requieren una formación continua ante los nuevos avances para saber utilizar estas tecnologías. “Somos una especialidad tremendamente dinámica”, aseguró. En cuanto al número de oncólogos necesario por millón de habitantes, los doctores dieron la cifra media de 19,4, a la que el nuestro país se acerca.

La obra cuenta con un antecesor, otro libro publicado en 2005 con datos de 2002. Analizando ambos, se observa un gran avance en la especialidad, “y que en todas las Comunidades se han hecho los deberes”, indicó el vicepresidente de la SEOR. No obstante, se refirió a la “situación especial” de Autonomías como Madrid, donde existe un alto número de máquinas pero se desconoce si están actualizadas, cómo están repartidas y su presencia en los centros públicos y privados. “Es una cuestión a analizar, dado que muchos servicios públicos de esta Comunidad no tienen Radiología y los pacientes son derivados a centros concertados”, denunció a su vez la doctora Rueda.

Los protones no han llegado a España

Nuestro país tiene todavía una tarea pendiente y es que no ha alcanzado todavía el nivel más alto de innovación en este campo. Así, Ana María Rueda se refirió a las Unidades de Protones, una técnica necesaria para entre el 7 y el 10 por ciento de los pacientes con cáncer y, especialmente, de cara a los tumores oculares, cerebrales y pediátricos, donde hay que trabajar “al milímetro”. Por el momento sólo Francia, Suiza y Alemania cuentan en Europa con este servicio y, por ello, el Sistema Nacional de Salud deriva a los españoles que lo necesitan a estos países.

Tal y como matizó Josep Borràs i Andrés, se trata de una técnica muy poco extendida en Europa y es requerida por un porcentaje pequeño de pacientes al dirigirse a tumores de muy baja incidencia. “No obstante, el Sistema Nacional de Salud ha llegado a enviar a estos usuarios incluso a Estados Unidos y está en proyecto de creación de una Unidad propia para nuestro país, aunque todavía no ha terminado de arrancar”, explicó. Por otro lado, el doctor Herruza añadió que el coste de esta máquina ha pasado en los últimos años de los 190 millones de euros a los 20, lo que la hace más asequible.

A.M.M.

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