Política y Sociedad

La RANM conmemora los 10 años del Genoma Humano, que ha de afrontar nuevos y significativos retos

La Jornada, desarrollada bajo el título: “X Aniversario Proyecto Genoma Humano: Realidad y futuro” (las declaraciones de los expertos, en la web www.ranm.tv) puso de manifiesto cómo a medida que se avanza en el conocimiento del Genoma se abren nuevos retos y dudas. A lo largo del evento, los ponentes trazaron el panorama actual y la forma en la que ha ido cambiado la Medicina en el siglo XXI, pasando por la “impensable pero hoy imprescindible” Medicina Personalizada, la Farmacogenética y Farmacogenómica, sin olvidar los retos éticos que se plantean.

 

En la sesión participaron el profesor José Miguel García Sagredo, Académico de Número de la RANM y coordinador de la sesión; Rafael Camacho Fumanal, director general de la Fundación Genoma España; Jaime del Barrio Seoane, director general del Instituto Roche; Montserrat Baiget Bastus, directora del Servicio de Genética del Hospital Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, y el profesor Diego Gracia Guillén, Académico de Número de la RANM.

De izq. a dcha., D. Gracia, J. del Barrio, M. Baiguet, M. Lucas (secretario de la RANM), J.M. García Sagredo y R. Camacho. 
De izq. a dcha., D. Gracia, J. del Barrio, M. Baiguet, M. Lucas (secretario de la RANM), J.M. García Sagredo y R. Camacho

Para el profesor García Sagredo, “nos enfrentamos al desafío de ordenar, saber interpretar y aplicar toda la información que se ha ido recopilando a lo largo de este tiempo”. En su opinión, “se podría decir que ha sido el éxito de un fracaso, ya que no se han podido cumplir todos los objetivos que se marcaron al inicio: leer todo el código genético, conocer los genes y las enfermedades genéticas y conseguir una terapia adecuada. Sin embargo, gracias a todos los avances logrados en estos diez años, podemos hablar de un antes y un después en la Medicina”.

 

Prof. García Sagredo 
Prof. García Sagredo

Proyectos futuros

 

Por su parte Rafael Camacho, que habló de desarrollo tecnológico y proyectos futuros, manifestó su desacuerdo con la definición de Sagredo de “el éxito de un fracaso”, y aclaró que “el PGH no sólo ha sido un éxito, sino un catalizador de conocimientos en las ciencias de la Salud y de la Vida”. Las tecnologías genómicas, señaló, se están utilizando no sólo en proyectos relacionados con la salud humana, sino con otros campos íntimamente asociados a la biotecnología, como la agroalimentación, las nuevas fuentes de energía y otros sectores industriales. “Hay un dato clave del importante desarrollo que se ha logrado; cuando se puso en marcha este proyecto, en el año 1990, se conocían 3.000 enfermedades hereditarias, hoy hemos puesto nombre y apellido a 7.000”, puntualizó.

 

Medicina personalizada

 

La Medicina Personalizada ha sido uno de los grandes avances de la investigación del PGH, según explicó el doctor Jaime del Barrio, quien hizo un llamamiento para que los profesionales reciban formación, puedan acceder y aprendan a gestionar todo este conocimiento. “Podemos y debemos ofertar a pacientes y médicos un diagnóstico más certero y un tratamiento más eficaz y seguro, incluidas las enfermedades raras”, recalcó.

 

En relación con la Farmacogenética y Farmacogenómica, la doctora Montserrat Baiget explicó que mientras la primera estudia únicamente las variaciones en la secuencia del ADN, la Farmacogenómica analiza las variaciones en el ADN y en el ARN que tienen relación con la respuesta a los fármacos. Aseguró, asimismo, que la Oncología Médica es una de las especialidades en las que la aplicación de los conocimientos de la farmacogenética/genómica es de especial relevancia.

 

Finalmente, el profesor de Bioética de la Complutense, Diego Gracia, advirtió que, pesar de que los biólogos moleculares vienen actuando con prudencia, no se debe pasar por alto que para muchas enfermedades determinadas por la genética, no existen posibilidades de cura. “Se nos plantea aquí el grave problema de la confidencialidad de estos datos. No debemos olvidar que es una información muy sensible que necesita especial protección, pues puede ser mal utilizada, por ejemplo, por las compañías de seguros, empleadores, etc., lo que resulta complicado cuando vivimos en la era de la información y ésta hoy en día es poder. Desde el punto de vista ético, es momento de reflexionar y de tomar decisiones sensatas”, concluyó.

 

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