Punto de vista ante la sequedad vaginal en la etapa menopáusica

La prevención de la salud génitourinaria, clave ante la artrofia vaginal en mujeres menopáusicas

Según los datos recogidos por la publicación científica AGATA[1] de 2015, casi un 80% de las mujeres padece el síndrome genitourinario de la menopausia, término actual para denominar lo que hasta ahora se conocía como atrofia vaginal, cuyo síntoma principal es la sequedad vaginal.

Estos datos avalan los ya divulgados por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO)[2], que afirmaba que la mayoría de las mujeres españolas sufren atrofia vaginal a partir de la menopausia. Y es que una gran parte de la población española femenina padece síntomas de sequedad vaginal en los años posteriores a esta etapa vital de la mujer. La misma publicación de la SEGO apuntaba en este artículo científico la necesidad de usar hidratantes vaginales no hormonales en el tratamiento de la atrofia vaginal y destaca que estos tratamientos tienen un nivel de evidencia científica máximo I-A.

Objetivo conseguido

Una gran parte de la población española femenina padece síntomas de sequedad vaginal en los años posteriores a la etapa vital de la mujer

En este sentido, es fundamental tomar conciencia de la importancia de la prevención en la salud genitourinaria. Se han de generalizar hábitos para mantener una buena salud de la mucosa vaginal, y en esta línea, geles vaginales como Palomacare, que reepitelizan la mucosa cérvico-vaginal, reequilibrando la microbiota y mejorando la salud vaginal, cumplen un papel fundamental. De hecho, se ha conseguido una de las aspiraciones más deseadas por parte de los clínicos, que pueda penetrar lo más profundo posible dentro del epitelio de la mucosa vaginal. Gracias a esto, el gel Palomacare, con niosomas y fitosomas, ha conseguido su objetivo.

Por ello, necesitamos conseguir que las pacientes tomen conciencia sobre la salud vaginal y sobre la creación de unos hábitos saludables fundamentales para su salud. Necesitamos trasladarles que no deben esperar a los síntomas de la menopausia, sino que es fundamental la vigilancia, el cuidado y el tratamiento adecuado de la mucosa vaginal a cualquier edad desde su primera menstruación.

Hidratación profunda

Uno de los hábitos más importantes en la creación de esta salud vaginal es la hidratación profunda y en este sentido, existen diversos productos que pueden ayudar a conseguirlo, como Palomacare. Este producto cumple un papel fundamental en la hidratación y reparación de la mucosa cérvico-vaginal y en el mantenimiento de una microbiota vaginal sana. Palomacare, lanzado por Procare Health, acelera la cicatrización de pequeñas lesiones de la vagina y del cérvix, regenerando el epitelio de la zona.

La acción de sus ingredientes 100% naturales y su tecnología niosomal suponen un importante paso adelante en el cuidado de la salud cérvico-vaginal, permitiendo una absorción mucho más profunda y rápida, aumentando su eficacia y la comodidad y confort de la paciente.

Este producto sanitario está indicado para los síntomas vaginales asociados a la menopausia, la episiotomía, el postparto y la lactancia, tras cirugía ginecológica, radio y quimio, y el uso de anticonceptivos hormonales. De ahí la importancia de su conocimiento por parte de la comunidad científica española e internacional y de las potenciales usuarias, ya que actualmente no existe ningún otro producto en el mercado que haya sido probado con esta eficiencia y que repare hasta tal punto la zona genitourinaria.

 

[1] Palma et al. Vaginal atrophy of women in postmenopause. Results from a multicentric observacional study: The AGATA study. Maturitas, 2015. (in press)

[2] Palacios S. et al. Recomendaciones de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia sobre la prevención y el tratamiento de la atrofia vaginal Prog. Obstet.Ginecol. 2012; 55:408-15).

Santiago Palacios

Director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer. Presidente de la Fundación Española de Mujer y Salud (FEMYS)