Política y Sociedad JORNADA SOBRE ACTUALIZACIÓN MÉDICO LEGAL EN LA ORGANIZACIÓN MÉDICA COLEGIAL

La «prescripción» enfermera inaugura el debate de la OMC sobre Medicina Legal

La incorrectamente llamada «Prescripción» Enfermera ha capitalizado el arranque de la «Jornada sobre Actualización Médico Legal en la Práctica Asistencial», organizada por la Organización Médica Colegial (OMC), en la que se reafirmado la posición del máximo órgano de representación de los médicos frente a las reclamaciones de la Mesa de la Profesión Enfermera, suma del Consejo General de Enfermería y del sindicato de enfermeros SATSE.

El vocal nacional de Administraciones Públicas de la OMC, Antonio Fernández-Pro Ledesma, explicó el orden del día a cumplir en la jornada y señaló lo expuesto que está siempre el médico en múltiples facetas de su actividad que pueden tener una lectura legal, muchas veces en términos de conflicto. En cuanto a la reunión, la describió como un evento del mayor interés por ser la legalidad un tema transversal que afecta a todas las vocalías de la OMC. Según esta entidad, se dan curso cada año a múltiples tramitaciones sobre quejas o desencuentros entre médicos y pacientes; sin embargo, Fernández-Pro explicó a Acta Sanitaria que existe una corriente dominante en la que se está pasando de una Medicina defensiva y reactiva a una relación de confianza entre el médico y su paciente.

Antonio Fernández-Pro Ledesma

Antonio Fernández-Pro Ledesma

Contra la «Prescripción» Enfermera

En sustitución del doctor Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la OMC y participante en otro acto en Córdoba simultáneamente, dio la bienvenida a los asistentes el vicepresidente de la entidad profesional, Serafín Romero. Situó este médico general y de familia los asuntos legales a tratar durante el encuentro en el terreno de la Deontología que tanto preocupa a la entidad convocatente, según sus propios responsanbles. Dicho esto, pasó a defender el artículo 3.2 del Real Decreto 954/2015, de 23 de octubre, por el que se regula la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios de uso humano por parte de los enfermeros. De esta forma argumentó directamente en contra de la principal tesis defendida por el doctor Máximo González Jurado y por Víctor Aznar, voces autorizadas del colectivo enfermero.

Con toda claridad, el doctor Romero insistió en que el médico seguirá siendo el máximo responsable de la prescripción de medicamentos, asegurándose de que el personal de Enfermería, con el que las relaciones siempre tienen que ser cooperativas y facilitadoras por ambas partes, reciba la información necesaria para la administración de medicamentos. Junto a esto, pidió a los responsables de los enfermeros que recuerden a sus compañeros que estos están autorizados para administrar bajo su criterio los tres millones de referencias que incluyen casi todas elementos de cuidado, sin ningún tipo de intervención por parte del médico. No se olvidó tampoco el vicepresidente de reiterar que los enfermeros nunca han prescrito vacunas. Estas son recetadas en exclusiva por los médicos, aunque luego sean los enfermeros los que los administran de forma habitual dentro de las campañas autonómicas de protección vacunal. Como pauta final, Romero instó a que los médicos informen diligentemente sobre cualquier dejación de funciones en la que pudiera incurrir cualquier profesional sanitario, acudiendo a la gerencia hospitalaria, la jefatura médica y, por supuesto, su colegio de médicos correspondiente.

Serafín Romero

Serafín Romero

Consentimientos, internamientos y secretos profesionales

La primera mesa de Medicina Forense fue moderada por el doctor Josep Fumadó Queral, vocal nacional de la OMC para médicos de Atención Primaria en el medio rural, quien en un momento dado, dentro de la mesa, recordó a los asistentes que las historias clínicas son inviolables y sólo pueden ser conocidas por los pacientes y sus médicos, y nunca por los gerentes o jefes.

A continuación tomó el micrófono la doctora Sonsoles Castro Herranz, médico forense del Instituto de Medicina Legal de Salamanca, Palencia y Valladolid. Durante su presentación, esta especialista analizó aspectos legales como la función del médico cuando es reclamada su presencia en los tribunales de Justicia en calidad de testigo o perito, funciones que nunca se deberían mezclar, aunque eso ocurra con frecuencia por presión de las partes en litigio. También se detuvo por espacio de algunos minutos en los conceptos de incapacitación e internamientos de pacientes, voluntarios o judiciales. Pero fue sobre el consentimiento informado sobre el punto en el que su ponencia se volvió más profusa. Sobre este documento la especialista forense explicó que no debe ser ni un arcano de imposible comprensión ni una póliza de seguro de vida ante la prueba complementaria o la intervención que se va a realizar.

Sonsoles Castro Hernández, Josep Fumadó Queral y Ángel Hernández Gil

Sonsoles Castro Hernández, Josep Fumadó Queral y Ángel Hernández Gil

Completó la exposición de la doctora Castro su colega forense el doctor Ángel Hernández Gil, jefe de Servicio de Clínica del Instituto de Medicina Legal de Jaén, al afirmar que siete de cada 10 demandas judiciales se argumentan sobre fallos en la transmisión de la información, ya que la firma de un papel no exime de ningún tipo de error o imprudencia que pudiera comportar la práctica médica.

A continuación, el doctor Hernández Gil disertó sobre el secreto profesional de los médicos, después de hacer alusiones al Juramento Hipocrático y la legislación española en materia de Autonomía del Paciente. No obstante, el forense Hernández Gil volvió repetidas veces al propio Código Deontológico de la OMC (2011). Hernández Gil trajo a la memoria el accidente u homicidio colectivo  de Germanwings en el que un avión de línea regular fue estrellado por un piloto con patología mental (Caso Lubitz). Una persona que fue tratada por cerca de 20 profesionales sanitarios sin que saltara ninguna alarma ni fuera violado el secreto profesional de ningún médico, pero sin que el gran drama pudiera ser evitado. Así mismo, el ponente puso sobre la mesa la alta frecuencia con la que el secreto médico es vulnerado en mayor o menor medida dentro de los corrillos asistenciales. En ese sentido informó que, recientemente, en Palma de Mallorca se había condenado a un médico a dos años y medio de prisión por violar el secreto profesional como funcionario.

Antonio Hidalgo Carballal, Javier Font Celaya y Julio Jiménez Feliz

Antonio Hidalgo Carballal, Javier Font Celaya y Julio Jiménez Feliz

Certificados de Defunción y muertes súbitas

En la segunda mesa de pensamiento y debate, el doctor Antonio Hidalgo Carballal, subdirector del Instituto de Medicina Legal de Albacete, Cuenca y Guadalajara, declaró la absoluta incorruptibilidad del certificado de Defunción, cuya veracidad no podrá ser nunca alterada mediante presiones o sobornos. Sin embargo, el ponente denunció que hay algunos casos en que las empresas funerarias hacen posible que se pueda certificar «a la carta». Como consejos, el ponente recomendó estudiar el cuerpo y los datos del fallecimiento, para no judicializar innecesariamente las muertes naturales. Así mismo aconsejó no certificar los casos de muerte súbita infantil.

A continuación, el médico forense analizó los casos de muerte violenta, ya fueran suicidios, homicidios-asesinatos o accidentes letales. Casos que había que certificar a instancias de las Fuerzas de Seguridad del Estado, Policia, Guardia Civil o Policía Judicial. Para entrar a continuación a valorar los casos de muerte por accidente laboral o de caza, entre otras posibles causas. En todos estos escenarios, Hidalgo Carballal distinguió entre la Duda y la Sospecha para informar a la autoridad judicial. Para ello, el médico deberá ser siempre muy cuidadoso a la hora de solicitar autopsias judiciales para no colapsar los servicios públicos. Así mismo, el ponente recomendó consultar con el médico forense en cualquier caso de duda.

No criminalizar la muerte

En la recta final de la jornada, el doctor Javier Font Celaya, vocal nacional de Médicos de Hospitales de la OMC, reflexionó en voz alta sobre la pertinencia o no de retirar el permiso de conducir a las personas mayores que temen quedarse en total soledad o la prudencia y el sentido común que debe presidir las decisiones de los médicos a la hora de certificar los fallecimientos, de cara a no judicializar estos procesos que ya son de sobra penosos para las familias, para encima añadir la obligación de acudir a los juzgados. Así mismo, también ironizó, desde el respeto, sobre lo difícil que es a veces no morir bien, existiendo clases también en ello.

Buscando la dignidad en la muerte

Finalmente, cerró la jornada el doctor Julio Jiménez Feliz, subdirector en Orense del Instituto de Medicina Legal de Galicia, cuyo argumento inicial fue tranquilizar a los médicos diciéndoles que «no pasa nada si se certifica mal el fallecimiento», salvo que haya dolo y se mienta. A continuación, entró de lleno en el tema de la eutanasia o muerte digna. En relación a ella, advirtió que el Código Penal no regula estas acciones, sino que las castiga. Fuera de su alcance quedaría la sedación paliativa, siendo perseguible, sin embargo el encarnizamiento terapéutico. Así mismo, el forense recalcó la obligación de certificar siempre las muertes, que no sean violentas.

1 Comentario

  1. Pero el señor médico, será denunciado por el enfermero, si este se niega a diagnosticar y prescribir lo siguiente: pomadas y todo tipo de tratamientos topicos, parches de diferentes estructuras y disposiciones, parches antibioticos para heridas, laceraciones y quemaduras; asi como el tratamiento local y general de heridas y suturas.
    et etc. «La cosa esta clara y cristalina»

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