Política y Sociedad Así lo afirma el Grupo de Trabajo Sectorial de la AEF

La mayoría de las fundaciones para la salud desarrollan actividades investigadoras

Uno de los cursos de verano de El Escorial, celebrado bajo el título la ‘Aportación de las fundaciones al fomento de la salud, investigación y bienestar’, ha confirmado que la mayoría de estas entidades desarrollan actividades investigadoras.

Esta observación fue realizada durante el curso que fue organizado por el Grupo de Trabajo Sectorial de Salud, Investigación y Bienestar de la Asociación Española de Fundaciones (AEF), al que asistieron representantes de entidades como las fundaciones Tejerina, Ramón Areces, Tecnología y Salud, Mutua Madrileña, Conocimiento Madri+d, Educación para la salud, ONCE, Alicia Koplowitz, Lilly y Juan J. López-Ibor, entre otras.

Javier Nadal

Javier Nadal

Tan importante como desconocido

El presidente de la Asociación Española de Fundaciones, Javier Nadal, resaltó la importancia del mundo fundacional en España, a pesar de que no siempre es bien conocida su importante labor por parte de la sociedad en su conjunto.

Como grandes cifras sectoriales, citó las 9.000 fundaciones que hay activas actualmente en el país, en las que trabajan 200.000 personas y colaboran más de 70.000 voluntarios.

Nadal recordó también que el cinco por ciento de todas las fundaciones existentes se dedican de manera exclusiva al campo de la salud, aunque hay un porcentaje mayor de ellas que están englobadas en la categoría de «investigación». Un matiz pertinente, en su opinión, ya que la razón de ser de muchas entidades sin ánimo de lucro dedicadas a la salud es, precisamente, la investigación.

Honorio Carlos Bando

Honorio Carlos Bando

Para las fundaciones de hoy y de mañana

Como impulsor principal del grupo de trabajo sectorial de salud, investigación y bienestar de la AEF, Honorio Bando, destacó la relevancia de poder reunir en El Escorial a algunas de las principales figuras del mundo fundacional. Con dos objetivos claros, según explicó. Por un lado, ofrecer la máxima colaboración para llegar a ideas de futuro y que las fundaciones estrechen su colaboración de cara a poder recibir de manera nítida las demandas sociales.

De la misma forma, Bando se felicitó porque ya son 33 las entidades que componen el grupo de trabajo. Un colectivo ilusionado y comprometido que tiene importantes programas de colaboración con la Universidad Complutense y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Amén de un importante proyecto de colaboración con FENIN, destinado a conocer la repercusión del sector de la tecnología sanitaria en la sociedad.

Beneficios tangibles e intangibles

Destacó igualmente el académico la colaboración entre las fundaciones y las instituciones públicas, además de reseñar la necesidad de potenciar en toda su dimensión la colaboración público privada. Bando también estimó que el crecimiento económico, el aumento del empleo y la mejora generalizada de la calidad de vida de las personas deben llevar siempre a un fortalecimiento de la sociedad civil, con beneficios tangibles e intangibles para todos los ciudadanos

Fernando Bandrés

Fernando Bandrés

De Roma a la Carta Magna

A continuación, el director académico de la Fundación Tejerina, Fernando Bandrés, protagonizó una conferencia inaugural, muy afortunada en datos y lenguaje, sobre el tema del compromiso y la responsabilidad de las fundaciones de salud, investigación y bienestar en el siglo XXI. Para ello, disertó sobre las ideas de compromiso, voluntariado y responsabilidad, esta última en su tercera acepción latina de dar respuesta comprometida a las necesidades sociales.

Bandrés vio la génesis legal de las actuales fundaciones en el artículo 34 de la Constitución Española, con raíces grecolatinas más remotas, como la figura de las matronas de la Roma clásica.

De las fundaciones dijo que son entidades sin ánimo de lucro y con voluntad de acción en el tiempo y destinadas a mejorar el patrimonio social. Concretamente sobre las fundaciones del ámbito sanitario, Bandrés resaltó la ilusión que movió a cada fundador a crear cada entidad, además de su capacidad de contagio a otros colaboradores y, muy especialmente, la investigación como motor esencial de su actividad. Bandrés definió también la salud como ese salto que hay que dar para sentirse a salvo, hacia un estado de gracia espiritual que permite vivir de forma saludable, solidaria y gozosa. A lo que Bandrés también añadió la idea de Michael Grossman, cuando dijo que la salud también es un activo económico.

Juan Andrés García García

Juan Andrés García García

Festival etimológico

Bandrés se remontó igualmente al segundo día del Génesis bíblico para situar el momento en que se instauró en el mundo lo sólido, capaz de sujetar a todo el resto de la creación. Algo a lo que San Jerónimo llamó firmamentum, de donde deriva la palabra firma para dar autenticidad a los actos jurídicos. Un término cuya negación lleva al concepto de «Infirmus», es decir, al paciente o aquel que no se sostiene en pie, al enfermo. Mientras que médico es el que medita y es a la vez modesto, dedicado a cuidar y meditar. Una panoplia de términos que explica el esfuerzo de las fundaciones para incrementar el valor etimológico de «tradicional», como «lo que se entrega a otros», en forma de valores, ideas y, por qué no, también limitaciones. Un trabajo que, en su opinión se alimenta de la solidaridad que responsabiliza y vincula voluntariamente a unos respecto a la suerte de los otros, desde la aristotélica amistad que obliga a hacer el bien y a no dejar que los demás caigan en el infortunio. Dando continuidad, en su opinión a la capacidad de ser caritativos que ya enunciara en su día el médico y filósofo Ludwig Philipp Albert Schweitzer.

Siempre en crisis creadora

Prosiguió Bandrés con la afirmación de que vivimos en un tiempo de crisis, del que no saldremos nunca, ya que está en la génesis de los cambios sociales, culturales y espirituales. Ante el hecho de que la renta media anual en Torrevieja (Alicante) sea de 14.000 euros años, el conferenciante opuso la de Pozuelo de Alarcón (Madrid), con unos ingresos medios de 70.000 euros. Un fuerte contraste que hace necesario asociar la calidad de vida a la salud, mediante cambios externos que permitan mejorar el rumbo de las colectividades, con ayuda, muchas veces, de las fundaciones medioambientales.

La medicina del deseo

Bandrés también reivindicó el valor de los sentimientos en la salud, por ser unas fuerzas muy presentes en las fundaciones, en cuyo trabajo hay muchos momentos para reír o llorar, según los casos. Ante una pregunta de Acta Sanitaria, sobre la pérdida de valor de la figura del médico en las sociedades actuales, el ponente explicó que el modelo tradicional de relación entre ambos está en quiebra porque los pacientes ya no sienten la misma confianza que antes, y porque parecen instalados en la medicina del deseo, según la cual es justificable pedir tres resonancias magnéticas en lugar de dos, por el gusto de tenerlas.

Raimundo Pérez-Hernández

Raimundo Pérez-Hernández

Presupuesto con o sin crisis

A continuación, Honorio Bando moderó un panel de experiencias, protagonizado por responsables de varias fundaciones.

El primero en hablar fue el director de la Fundación Ramón Areces, Raimundo Pérez-Hernández, quien elogió la «orgía etimológica» del profesor Bandrés. En cuanto a su currículum personal, confesó sentirse como Winston Churchill cuando dijo que tenía un gran futuro a la espalda.

Pérez-Hernández evocó su etapa en el comité mundial de los refugiados, en un periodo en el que se pudo hacer muchas cosas tangibles, a diferencia de su trabajo en el sector fundacional, al que llegó en 2008, en plena cresta de la crisis. Aunque el Corte Inglés no le recortó un sólo euro en estos años difíciles para el país, el ponente reconoció que el trabajo en las fundaciones muchas veces es callado y a largo plazo.

Alianzas en cáncer y alzheimer

Tras criticar el modelo de subsidiaridad que se debate actualmente en Alemania, Pérez-Hernández defendió que la misión real de las fundaciones es atender, o señalar, necesidades reales de los ciudadanos. Para ello, la Ramón Areces destina seis millones para investigación, con seriedad, pero a fondo perdido. Una dotación que se distribuye en la financiación de proyectos centrados en la vida y la salud, decenas de becas dentro y fuera de España, además de toda la difusión posible para el conocimiento científico generado en las ciencias de la vida.

Según refirió este representante fundacional, actualmente su entidad está digitalizando su archivo histórico de cuatro décadas, paralelamente al trabajo que realiza su equipo humano de 12 personas con 18 millones de euros de presupuesto. De la misma forma, destacó el trazado de alianzas con otras entidades, como el Instituto Weizmann, de oncología, o el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) de Boston, que traerá pronto a España a la principal investigadora mundial  en enfermedad de Alzheimer, de nacionalidad china.

Margarita Alfonsel

Margarita Alfonsel

Tecnología sanitaria y solidaria

La secretaria general de la Fundación Tecnología y Salud, Margarita Alfonsel, defendió el espíritu juvenil de su entidad, con sólo una decada de trayectoria, en comparación con los 40 años de la Ramón Areces, verdadero ejemplo a seguir.

Como segundo argumento, Alfonsel habló de convicción, como base de todo trabajo o actividad fundacional. Según expresó, se trata de devolver a la sociedad lo que el sector industrial recibe de ella. Todo ello dentro de los ámbitos de la salud, el bienestar y la investigación.

Destacó Alfonsel la importancia de que el 80 por ciento de los gastos sanitarios realizados en la vida de una persona, se concentran en los últimos años de existencia. Por eso afirmó que el paciente no es el centro del sistema sanitario, sino su protagonista. De ahí que tenga que estar empoderado para colaborar con los profesionales sanitarios en la preservación de su propia salud. Ya que se calcula, según razonó Alfonsel, que cada paciente corresponsable de su salud, mediante buenas pautas de vida, ahorra al sistema entre el ocho y el 21 por ciento de sus costes sanitarios individuales.

Formar y reconocer

Lo anterior llevó a la ponente a afirmar que hay un consenso bastante extendido sobre el papel de las TICs a la hora de transformar las infraestructuras sanitarias. En ese afán, según repasó, el trabajo de la Fundación Tecnología y Salud se dirige a aumentar la sensibilización y la concienciacion de la sociedad en temas de salud, contando con el punto de vista de todos los agentes. Con un claro acompañamiento a otras organizaciones en materia de formación sobre tecnología sanitaria, para coordinar los esfuerzos de I+D+i. Sin olvidar hacer periódicos reconocimientos públicos a profesionales y entidades. Además de ofrecer interesantes líneas de trabajo en diabetes, prevención, dolor y salud de la mujer, entre otras áreas clínicas.

Teresa Campos del Palacio

Teresa Campos del Palacio

Más que seguridad vial

La gerente de la Fundación Mutua Madrileña, Teresa Campos del Palacio, aclaró que, paradójicamente, su entidad se dedica a más proyectos de salud que de seguridad vial. Una razón por la que los miembros de su patronato son personas que pertenecen a empresas y organizaciones ajenas a los seguros de automoción.

Como cabeza de un equipo pequeño, pero muy dinámico, Campos del Palacio aseguró que su fundación se vuelca en la actividad investigadora, especialmente sobre trasplantes y otras áreas clínicas. La fundación destina, tal como precisó, 1,7 millones de euros para investigación, tras realizar una criba de más de mil trabajos candidatos. Anteriormente, su criterio era dar poco soporte financiero a muchos investigadores pero, posteriormente, se optó por dar mucho más a unos pocos proyectos realmente disruptivos, mediante convocatorias mucho más restrictiva.

Junto a lo anterior, la entidad también ayuda a que investigadores españoles se formen en el extranjero, con la idea de su futura repatriación a medio o largo plazo. En una labor que Campos relacionó con el apoyo que la fundación presta a médicos cooperantes de investigación que trabajan en Europa del Este, América Latina, Asia y África.

Federico Morán Abad

Federico Morán Abad

Madrid, de momento

El director de la Fundación para el Conocimiento Madri+d, Federico Morán, definió su entidad como una ANECA, agencia nacional de calidad de evaluación y acreditación, que visa las titulaciones superiores en la Comunidad de Madrid.

Como ente financiado por la consejería de educación, Morán Abad afirmó que esta fundación colabora con centros de investigación nacionales e internacionales. Presta apoyo a emprendedores innovadores con soporte de tutores con metodología de incubación para poder llevar soluciones bien diseñadas al mercado.

Entre otras funciones, el responsable público madrileño destacó el proyecto Health Start para la generación de ideas útiles para el ámbito médico y hospitalario. Así como la creación de dos startups que ya superaron el periodo de incubación y reciben financiación de empresas privadas.

Josefa María Sainz Martin

Josefa María Sainz Martin

Pasión por la vida

En la siguiente tanda de ponentes, la presidenta de la Fundación Educación para la Salud (fundadesp), María Sainz Martín, dictó la conferencia titulada “La cultura de la salud en el S.XXI”. Para ello, tomó la deficinición de la OMS para explicar lo que es la salud, es decir, el estado completo de bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad o discapacidad. Algo a lo que añadió el aspecto dinámico de salud que, posteriormente, introdujo Milton Tery, con seguimiento también de los grados de salud que se suceden a lo largo de la vida, tal como expuso en su día el profesor Hernán San Martin.

Una vez que hizo las menciones anteriores, Sáinz Martín recordó a los presentes que dos tercios de los recursos mundiales se destinan a asistencia sanitaria. En claro contraste con la medicina preventiva, verdadera «pariente pobre» de los sistemas asistenciales, según su opinión. En ese contexto, la doctora analizó los distintos determinantes de la salud. Para lo que citó la educación, el medio donde se vive, los factores sociales y económicos que explican la esperanza de vida y los diferentes estados de salud. Como ejemplo de trabajo a continuar, la ponente habló del lavado de manos, que se exige en los centros sanitarios y debe ser inculcado desde edad muy temprana en los ciudadanos.

Dentro de su canto a la vida, Sainz Martín defendió el sentido positivo de la existencia, aunque lamentó que no se haya actuado diligentemente para prevenir las altas tasas de suicidios que afectan a las sociedades avanzadas.

Eusebio Azorín

Eusebio Azorín

Pasado y presente de la ONCE

Seguidamente, el director hospitalario y sociosanitario de Ilunion, Eusebio Manuel Azorín, empezó su ponencia con el dato de que el diez por ciento de la población española tiene algún tipo de discapacidad.

Dicho lo anterior, y después de glosar los hitos de la Fundación ONCE, a la que definió como patrimonio de la ciudadanía, Azorín explicó que la corporación Ilunion cuenta con la colaboración de 33.000 profesionales propios, los cuales tienen algún grado de discapacidad visual, sensorial, física o psíquica.

Con un presupuesto de 800 millones de euros, el ponente destacó los 241 centros de empleo con los que cuenta la fundación, además de su formación de fisioterapeutas ciegos, sus decenas de hoteles, sus 90 tiendas al por menor situadas en hospitales españoles y sus 500 centros laborales.

Nina Mielgo

Nina Mielgo

Legado y futuro de la OMC

La directora técnica de la OMC, Nina Mielgo, puso en el centro del trabajo de las fundaciones la búsqueda permanente de la dignidad de las personas, con o sin enfermedad.

Para ilustrar esa búsqueda de la dignidad humana, la representante de la profesión médica destacó la labor desarrollada por la Fundación para la Protección Social de la OMC (FPSOMC) en sus primeros 100 años de vida.

Según razonó, con el lema «cuidando de ti, cuidamos de todos», Mielgo puso de relieve lo necesario de mantener en buen estado de salud a los médicos para que estos puedan, a su vez, cuidar de los ciudadanos.

José Antonio Sacristán

José Antonio Sacristán

Ciencia sin complejos

Por parte de las fundaciones auspiciadas o patrocinadas por la industria farmacéutica, participó en el encuentro el director general de la Fundación Lilly, el doctor José Antonio Sacristán.

Como impulso motor de su entidad está, según afirmó, el fomentar la cultura científica en España, especialmente para que unos y otros destierren el complejo nacional por el que se repite que no se puede investigar en el país o que sus naturales no están llamados a hacer grandes cosas en el terreno científico.

En ese afán, la Fundación Lilly destaca de manera pública y notoria a los investigadores españoles más señeros, al tiempo que dedica importantes recursos a múltiples actividades formativas y divulgativas, tal como recalcó Sacristán.

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