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La ley del silencio en España. Siglo XXI. Profesionales Sanitarios

Juan Gérvas - Nov 16 (3)

El expediente sancionador abierto a Mónica Lalanda lleva al analista a denunciar la ley del silencio impuesta en la sanidad pública española por políticos arribistas e incompetentes que, con el apoyo de gestores mediocres y serviles, se apropian de lo que han sido llamados a gestionar en beneficio de todos los ciudadanos. 

La ley del silencio

La ley del silencio es un procedimiento habitual e ilegal en prisiones con reclusos de alta seguridad; consiste en prohibir la interactuación total entre los reclusos. Queda prohibido hablar en todo momento y a cualquier hora del día bajo severo castigo. Esta técnica de tortura psicológica fue muy utilizada en la prisión de la isla de Alcatraz (Estados Unidos) donde se llegó a implantar en toda la prisión durante un periodo de casi 3 meses
https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_del_silencio En España se la tituló como ‘La ley del silencio‘ (‘On the Waterfront‘) una película de Elia Kazan sobre los estibadores neoyorquinos, controlados por la mafia mediante el miedo que les hacía callar.

La ley del silencio impone la obediencia callada y suele favorecer a una minoría contra la mayoría.

La ley del silencio no es sólo cosa de cárceles y películas

La ley del silencio de los profesionales sanitarios en España se debe a múltiples causas que van desde la precariedad de los contratos a la falta de dignidad y valía de los políticos y gestores

Es imposible creer que la ley del silencio forme parte de la vida de los profesionales sanitarios en España en pleno siglo XXI. Pero si se desea informar, por ejemplo, sobre la atención primaria en Madrid hay que aceptar que los profesionales hablarán sólo si se garantiza el anonimato. Lo dice un periodista que hizo un reportaje al respecto. Literalmente:

“Lo más llamativo es que todos los médicos consultados prefieren guardar el anonimato. Aún colea el desagradable incidente que le ha costado el cargo a la jefa de enfermería de un centro de salud de Parla, noticia adelantada por la Cadena Ser. La profesional se quejó por Twitter de que no había vacunas de la tosferina para las embarazadas, obligatoria en el tercer trimestre de gestación. El consejero, Jesús Sánchez Martos, se disculpó en las redes sociales y la pidió que le indicara el ambulatorio al que se refería. Al día siguiente fue cesada”. http://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2017-01-08/medico-familia-madrid-evolucion-radiografia-plantilla-quejas_1310823/

La ley del silencio de los profesionales sanitarios en España se debe a múltiples causas que van desde la precariedad de los contratos a la falta de dignidad y valía de los políticos y gestores. Se emplea mucho ese “castigo ejemplar” al que aluden en este caso, el cese de la jefe de enfermería.

Callar va contra la Ley

Las denuncias y los denunciantes de las situaciones y condiciones que van contra la seguridad de los pacientes y de los profesionales están protegidas en muchos países, además de ser obligatorias

La ley del silencio es ilegal, además de una ofensa a la integridad personal y profesional. Es ilegal porque va contra la libertad de expresión. Y es una ofensa porque el no-hablar conlleva a largo plazo el no-pensar.

Los profesionales sanitarios están obligados a denunciar las situaciones y condiciones que lleven a producir daños innecesarios a los pacientes.

Sin embargo, se requiere valor, profesionalismo y fortaleza, y muchas veces independencia económica, para cumplir con la Ley. Se precisaría además, protección frente a la falta de dignidad y valía de políticos y gestores de forma que se impidieran los “castigos ejemplares”.

Siempre ha sido difícil cumplir con la Ley, como bien escribió Francisco de Quevedo en 1630 en su ‘Epístola satírica y censora contra las costumbres presentes de los castellanos, escrita a don Gaspar de Guzmán, Conde de Olivares, en su Valimiento’ que comienza:

No he de callar por más que con el dedo,
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.

En otros países se promueve y protege la denuncia por los profesionales. En España es de valientes pues falta toda protección

Las denuncias y los denunciantes de las situaciones y condiciones que van contra la seguridad de los pacientes y de los profesionales están protegidas en muchos países, además de ser obligatorias. Así, por ejemplo, en Estados Unidos y en el Reino Unido http://www.workplacefairness.org/federal-employee-whistleblowers  https://www.gov.uk/whistleblowing/what-is-a-whistleblower

Proteger al denunciante es lo lógico, si lo que prima es el bien común. Cuando lo importante es el bien de los partidos políticos y/o de los propios políticos y gestores, lo lógico es el “castigo ejemplar”, que amedrenta y refuerza la ley del silencio.

En España denunciar es peligroso. Y es muy valiente hacerlo. Por ejemplo, los profesionales sanitarios de las Urgencias del Parc Taulí han comunicado a la dirección del hospital que “no serán responsables de las consecuencias de tipo penal”, que se derivan por culpa de la situación que sufren las urgencias https://www.redaccionmedica.com/autonomias/cataluna/un-hospital-catalan-explota-no-garantizamos-la-seguridad-del-paciente–1834

Es un gesto valiente y encomiable, pero no suficiente. Hay que ir al juez de guardia, por el peligro de muerte que conlleva la falta de seguridad del paciente en urgencias, un problema sistemático, institucional y crónico. Ya lo denunció el Defensor del Pueblo en un informe demoledor https://www.defensordelpueblo.es/informe-monografico/las-urgencias-hospitalarias-en-el-sistema-nacional-de-salud-derechos-y-garantias-de-los-pacientes-estudio-conjunto-de-los-defensores-del-pueblo-enero-2015/ http://www.emoure-abogados.com/entrada/1/4678/varapalo-del-defensor-del-pueblo-a-las-urgencias-hospitalarias.html

Nos quieren abnegados y silenciosos

Los profesionales sanitarios están obligados a denunciar las situaciones y condiciones que van contra la seguridad del paciente

El sistema sanitario resiste por la abnegación de sus profesionales. ¿Hasta cuándo? Los recortes son inmisericordes y la gestión esclavista. Quieren profesionales abnegados, pero sobre todo silenciosos. Es peligroso, hermano, hablar. Hablar es peligroso, hermano.

Buen ejemplo es el caso de Mónica Lalanda, médico de urgencias en el Hospital de Segovia, enfrentada a un expediente disciplinario https://medicoacuadros.wordpress.com/2016/08/03/querida-explotacion-laboral-te-dejo-no-cuentes-ya-conmigo/ https://medicoacuadros.wordpress.com/2017/01/20/mi-expediente-disciplinario/

Es la ley del silencio http://www.nogracias.eu/2017/01/20/persiguiendo-a-monica-poder-corporativo-contra-la-libertad-de-expresion-y-la-dignidad-profesional/

Síntesis

Los profesionales sanitarios están obligados a denunciar las situaciones y condiciones que van contra la seguridad del paciente. En España, esta denuncia les puede costar cara dada la preeminencia de los intereses particulares de partidos, políticos y gerentes. Sólo cabe la unión, como cantaron los de Quilapayún: “Unámonos como hermanos que nadie nos vencerá; si quieren esclavizarnos jamás lo podrán lograr; si quieren esclavizarnos jamás lo podrán lograr; si quieren esclavizarnos jamás lo podrán lograr”.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

6 Comentarios

  1. Hace falta, amigo, solvencia económica para hablar, saber que puedes pagar por mear fuera del tiesto y, si esto es así, mea con gusto.

  2. toda la razón. a los dirigentes, siempre cargos políticos, realmente no les importan la situación real y los problemas, solo que se hagan públicos, y por tanto actuan matando al mensajero. lo que es inconcebible es que el colegio médico entre en el juego, en vez de defender a los profesionales; es urgente replantearse su utilidad.

  3. Miguel ALA says:

    El colegio de médicos defiende a los profesionales: al jefe del servicio de urgencias y a una docena de médicos que firman la carta de este (los “pata negra” del servicio y algún acongojado).

  4. ESPERANZA says:

    Es una pena pero es la realidad. Hace falta un respaldo para ser valientes y denunciar. El brazo del poder es larguiiiiiisimo.

  5. Juan Gérvas says:

    -gracias por los comentarios, Luis Miguel, Juan D Tutosaus, fernando cruzado, Miguel ALA y ESPERANZA
    -la cuestión general es preocupante, en el sentido de que “son malos tiempos para los valientes” http://amyts.es/malos-tiempos-para-los-valientes/
    -el sistema sanitario precisa de la crítica de sus profesionales, sea respecto a la precariedad del empleo sea respecto a la forma trabajar de jefes, coordinadores y responsables
    -el Código de Deontología no debería servir de ariete de intereses personales y partidistas pues con ello pierde todo su valor
    -en fin
    -un saludo juan gérvas @JuanGrvas

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