Industria farmacéutica Jornada celebrada en el SESCAM

La falta de adherencia terapéutica genera un coste de 11.250 millones de euros

— Toledo 26 Jun, 2014 - 6:22 pm

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La falta de adherencia terapéutica es un problema de salud pública de gran relevancia, y cuyo coste asciende a 11.250 millones de euros, según se desprende de una jornada celebrada en el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, SESCAM, en que se abordó el impacto socioeconómico y sanitario de la falta de cumplimiento terapéutico de los tratamientos farmacológicos. El problema tiene una prevalencia de más de un 50% en patologías crónicas y causalidad multifactorial.

Una adherencia inadecuada incluye, entre otros, tratamientos innecesarios, pruebas adicionales, aumentos de visita al profesional sanitario, mayor incidencia en mortalidad e ingresos hospitalarios. Ésta fue una de las conclusiones a las que ha llegado un nutrido grupo de expertos durante dicha jornada, desarrollada bajo el título “La Adherencia: un problema de salud”.

La jornada, organizada en colaboración con la compañía biotecnológica Amgen, fue inaugurada por Rodolfo Antuña, adjunto a Gerencia del SESCAM, y a lo largo de ella se han revisado, desde diferentes prismas, posibles actuaciones para mejorar el cumplimiento del tratamiento prescrito por el médico. Así, en la primera de las mesas, coordinada por el Dr. Antonio Fernández-Pro Ledesma, del Centro de Salud de Menasalbas, en la actual coyuntura económica resulta relevante una mejora de la adherencia terapéutica, con el fin de optimizar los resultados en salud y la utilización de los recursos disponibles para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.

Un concepto global de salud

Isabel Vallejo Díaz, vocal del Observatorio de Adherencia al Tratamiento, OAT, definió la adherencia como “un concepto global de salud que comprende el tratamiento medicamentoso y todo el conjunto de actividades y cuidados que precisa el paciente”. Trabajar en su mejora, aseguró, es una medida estructural, garantía de sostenibilidad para nuestro SNS y de calidad de vida para los ciudadanos.

Vallejo resaltó que para mejorar la adherencia a los tratamientos es necesaria una reorganización de la atención sanitaria hacia un nuevo modelo, que abarque a todo el sistema, que cuente con la coordinación y colaboración entre los distintos niveles asistenciales y que potencie la relación de los profesionales de la salud con los pacientes y su entorno”.

Invertir en adherencia para ahorrar

En la segunda mesa, moderada por Agustina Borrás, subdirectora de Enfermería de la Dirección General de Asistencia Sanitaria y Calidad del SESCAM, se analizaron las medidas para mejorar el cumplimiento terapéutico. Entre las conclusiones, los expertos destacaron la necesidad de colaborar conjuntamente, ser persistentes y contar con el paciente para la toma de decisiones.

Un informe de IMS Health revela que el mal uso de los fármacos provoca alrededor del 8% del gasto sanitario en el mundo y, de ese porcentaje, el 57% se corresponde con problemas de no adherencia. Además, según cálculos del OAT, la no adherencia a los tratamientos farmacológicos contribuye a unas 200.000 muertes prematuras de ciudadanos europeos cada año, y provoca un coste estimado a los gobiernos de 125.000 millones de euros anuales.

Exportando estas cifras a España en función de la población, se calcula que serían alrededor de 11.250 millones de euros. Ajuicio de Jaime Espín, de la Escuela Andaluza de Salud Pública de Granada, para el sistema resultaría muy rentable invertir en mejorar la adherencia, que también se ve perjudicada por medidas como el copago. “Como recomienda la Organización Mundial de la Salud, en muchos casos las inversiones para mejorar la adherencia se recuperan con los ahorros que se producen en la utilización de los servicios sanitarios o, en otras ocasiones, en la mejora de los resultados en salud que ya justifican, por sí mismas, completamente la inversión”, destacó Espín.

Paciente informado

Pedro Rozas, del Servicio de Endocrinología del Área Integrada de Ciudad Real, explicó que el profesional sanitario debe hacer partícipe al paciente de su medicación, conocer sus recursos económicos, su situación social, nivel de estudio, etc., ya que todo esto también influye en la mayor o menor adherencia.

Otro aspecto clave resaltado en la Jornada, es que el paciente esté informado, que conozca su enfermedad y para qué sirve su tratamiento, con el fin de que no lo abandonen. De hecho, la jefa de División de Farmacia y Productos Sanitarios del Servicio Madrileño de Salud, SERMAS, María José Calvo, recordó que “cerca del 50% de los crónicos son incumplidores”.

 

 

1 Comentario

  1. antonio ramon says:

    El papel del farmaceutico junto con los medicos de primaria juegan un papel esencial para regorzat el cumplimiento dw la medicacion por parte del paciente crónico.Nosotros somos el primer peldeño en el sistema asistencial.Esamos junto al paciente para todo lo concerniente a su salud desde un concwpto integral.Por ello debemos de aprovechar todoa estos recursoa para llegar de una forma directa y rápida al intetesadoEL PACIENTE.