Política y Sociedad

La Asamblea de la OMC contra los recortes indiscriminados del Sistema Nacional de Salud

PersonalizadoLa posición de los médicos, expresada a través de un manifiesto (que adjuntamos), coincide con los argumentos incluidos en la declaración del Foro de la Profesión Médica la pasada semana, y tiene como objetivo defender las necesidades de salud de los pacientes. “Al médico le corresponde, desde su ética profesional y social, hacerse partícipe de la solución que las consecuencias de la crisis está provocando en nuestras instituciones sanitarias, pero, sobre todo, le toca gestionar y responder a las necesidades de salud de los ciudadanos, y muy especialmente de los más enfermos, más desfavorecidos, más débiles y menos informados”, declaran los representantes colegiales.

 

Defensa del nuevo profesionalismo

 

Para la OMC, “el nuevo profesionalismo médico significa defender, por encima de cualquier otra circunstancia, el compromiso con las necesidades del paciente y con los valores de la medicina, basados en la competencia profesional, la integridad, la moralidad, el altruismo, la confidencialidad, el secreto, el respeto a la intimidad y a la vida en cualquiera de sus estadios, como bases de la confianza y fiabilidad entre médico y paciente”. La institución entiende que estos valores esenciales se complementan con la promoción de un bien social preferente como es la salud y la corresponsabilidad de todos con el SNS, “institución nuclear del Estado de Bienestar que permite responder con equidad y competencia profesional a las necesidades de salud de la población”.

 

Ajustes con racionalidad

 

Por todo ello desde la Asamblea General de la OMC se manifiesta que “la regla del rescate” no es posible para hacer frente al reto de la sostenibilidad del sistema sanitario, y se reafirma la disponibilidad de los médicos a participar en los procesos de racionalidad, siempre que estén sujetos a evaluación rigurosa, ponderación y proporcionalidad. Los médicos, asegura la OMC, “nos sentimos corresponsables desde nuestras credenciales profesionales a contribuir de forma proactiva y participada a mejorar las dimensiones de eficiencia y de calidad de nuestro sistema sanitario”.

 

Un modelo de buen gobierno sanitario

 

En base a todo ello, desde la OMC se exige una serie de condiciones. Una de ellas es un pacto político y social para revitalizar el SNS y garantizar su sostenibilidad, así como establecer un modelo de buen gobierno sanitario. También considera fundamental la creación de un sistema de información sanitaria interoperable con todos los sistemas autonómicos de salud, la redefinición del modelo retributivo, vinculando una parte del mismo a los resultados y calidad de la asistencia, y un cambio efectivo del modelo asistencial y profesional.

 

A cambio, se compromete a ofrecer unos valores que la sociedad identifica. Entre ellos, garantizar la calidad asistencial y reforzar el papel de la ciudadanía sanitaria, a la que se le ofrece información, participación, transparencia, autonomía y representación. Se suma a ello la vocación de servicio, la racionalización de las prestaciones con una utilización de recursos y servicios sanitarios en términos de coste/efectividad, y la priorización de actuaciones sobre bases epidemiológicas y poblacionales.

 

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