Hospitales Junto al VHIR

El Hospital Vall d’Hebron diseña un protocolo para mejorar la detección del ictus grave

vall d'hebron
— Barcelona 10 Ene, 2018 - 11:58 am

Neurólogos de la Unidad de Ictus del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, en colaboración con la Unidad de Arritmias del mismo centro y el Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR), han diseñado un protocolo de diagnóstico, con un chaleco Holter Nuubo de tela, que detecta una de las principales causas del ictus grave en un grupo de pacientes en los que hasta ahora ésta era desconocida.

Según expone este centro sanitario, a tenor de los resultados de este proyecto, publicados en la revista especializada International Journal of Cardiology, gracias a este nuevo protocolo “se mejora de forma considerable la detección de la fibrilación auricular paroxística, una de las principales causas del ictus grave”.

El médico adjunto de la Unidad de Ictus del Hospital Universitario Vall d’Hebron e investigador del VHIR, el doctor Jorge Pagola, señala que “en uno de cada tres pacientes que sufren un ictus grave no se logra detectar la causa. Pero se estima que, en la mitad de los casos, la causa es la fibrilación auricular paroxística, un tipo de arritmia que es muy complicada de detectar con los protocolos convencionales porque aparece y desaparece”.

Cuando se produce una racha de fibrilación auricular paroxística, las aurículas del corazón no se contraen de forma adecuada, lo que facilita la formación de trombos que van al cerebro y provocan el ictus. Para detectarla, este facultativo apunta que “se utilizó clásicamente el Holter que el paciente lleva durante sólo 24 horas, y que únicamente logra detectar hasta el 2 por ciento de las fibrilaciones auriculares paroxísticas que están detrás de un ictus grave”.

Chaleco sin adhesivos

A través de este nuevo protocolo, Jorge Pagola resalta que “con el textile wearable Holter se detectan hasta el 20 por ciento de los casos de este tipo de fibrilación auricular, ya que al estar basado en un chaleco sin adhesivos no provoca irritaciones en la piel y el cumplimiento del paciente es mucho más adecuado”.

De esta forma, el investigador del VHIR añade que “esta es una de las principales claves del protocolo, ya que el hecho de que los pacientes toleren el chaleco durante 30 días permite registrar un mayor número de fibrilaciones auriculares y realizar una lectura mucho más fiable de los datos”.

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