Política y Sociedad

Hasta 600 páginas web facilitan o enseñan a elaborar drogas emergentes

La Comisión Clínica de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas ha elaborado un informe presentado este jueves que revela que un 3,5% de los estudiantes de entre 14 y 18 años ha probado alguna vez en su vida una o más sustancias psicoactivas, de las que se incluyeron en el módulo de ‘drogas emergentes’ al realizar la Encuesta Escolar sobre Drogas 2010. Las setas mágicas, la ketamina y el ‘Spice’ son las más consumidas entre este grupo de población.

 

Composición y efectos desconocidos

 

De momento, se trata de un consumo esporádico y experimental en nuestro país, pero preocupante por cuanto este tipo de estupefacientes se pueden adquirir por Internet o incluso ser elaborados en casa con precursores de venta legal. La Delegada para el Plan Nacional Sobre Drogas, Nuria Espí, ha alertado del “elevado riesgo de estas sustancias, dado que la mayor parte de las veces los posibles consumidores desconocen su composición exacta y sus efectos”.

 

Fabricar y vender a los amigos

 

 Nuria Espí
Nuria Espí

Entre las drogas ’emergentes’ que se citan en el informe, se encuentran las anfetaminas, piperazinas, pirrolidifenonas, ketamina, ‘Spice drugs’ y GHB/GBL. El texto también dedica un capítulo a las sustancias de abuso de origen vegetal, como la ayahuasca, el iboga, la savia, los hongos alucinógenos, el peyote, el khat, el betel, el kawa kawa, ololiuqui y las plantas solanáceas. Para la fabricación de nuevos psicotrópicos asociados al ocio, se pueden utilizar desde sales de baño, abonos, ambientadores o anestésicos, productos de acceso legal para otros usos. Y en esto hace hincapié Magí Farré, catedrático de Farmacología Clínica de la Universidad Autónoma de Barcelona y uno de los autores del informe. “Aunque el fenómeno no es todavía muy relevante, el problema es que estas sustancias nuevas, que no están en el mercado, se pueden comprar por Internet. Es más, uno se puede proveer de la sustancia para fabricar la droga y venderlo a los amigos”.

 

Definición y clasificación

 

El informe hace un repaso a la definición y clasificación de este tipo de drogas, formas de presentación y de consumo más habituales y detalla el sistema de alerta temprana en Europa, que puede activarse desde cualquier país. Este sistema supone un aviso inmediato a las autoridades nacionales de cada uno de los países de la UE sobre la aparición de una nueva droga o de una nueva forma de consumo y sus efectos sobre la salud. El texto se completa con sendos capítulos sobre los aspectos sociales y legales de estas drogas y las posibilidades de tratamiento que existen.

 

Los expertos reconocen la dificultad para definir el concepto de drogas emergentes, en el que incluyen un grupo amplio, cambiante y muy diverso de sustancias naturales, sintéticas o semisintéticas, conocidas o desconocidas, utilizadas con distintos fines, que han aparecido o reaparecido en el mercado como alternativa o complemento a las drogas tradicionalmente consumidas, cuyos efectos imitan o superponen. Muchas de ellas no están sometidas a restricciones legales en los ámbitos nacionales e internacionales.

 

Anfetaminas

 

Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga, las anfetaminas constituyen la segunda droga de mayor consumo en el mundo, detrás del cannabis. En Europa, la prevalencia de consumo de anfetaminas en el último año, entre las personas de 15 a 64 años, oscila entre el 0,0% y el 1,7% de la población, según los países. Estos datos sitúan a España entre los países con menor consumo, con un 0,6% de usuarios en 2009 en los últimos 12 meses. El tipo de droga consumida difiere de unos países a otros. En la Europa del Norte y del Centro, las anfetaminas y sus derivados son las sustancias de mayor prevalencia, frente a lo que se registra en los países del sur y del oeste de Europa, donde predomina la cocaína.

 

Desciende el consumo de éxtasis

 

En el caso de las anfetaminas, en España en 2009, el 0,6% de la población general, de entre 15 y 64 años, las había probado alguna vez en el último año, y el 0,3% lo había hecho en el último mes previo a la encuesta. La evolución del consumo se muestra estable, aunque desde 2005 se aprecia una tendencia al descenso. Entre los estudiantes de 14 a 18 años, en 2010 el 1,6% las había consumido en el último año y el 0.9% lo había hecho en el último mes. La prevalencia de consumo en el último año y en el último mes del éxtasis en nuestro país también se mantiene estable entre la población de 15 a 64 años, con un 0,8% y un 0,4% respectivamente. Entre los estudiantes de 14 a 18 años en 2010, el 1,7% lo ha probado en el último año y el 1% en el último mes. En la última década, el consumo de éxtasis entre los menores se ha reducido en más de un 50% y por fortuna sólo se consume esporádicamente.

 

Los alucinógenos en España también muestran una tendencia descendente. En 2009, un 0,5% de la población entre 15 y 64 años los había probado alguna vez en el último año y un 0,2% en el último mes. En el caso de los estudiantes de entre 14 y 18 años, los consumos se sitúan en el 2,1% en el último año y en el 1% en el último mes.

 

Escasa experiencia asistencial

 

Los efectos de las drogas emergentes son tan variados como su origen y composición. Una gran mayoría pueden considerarse psicoestimulantes y producen hiperactivación del sistema nervioso central con repercusión cardiovascular, que puede agravarse por el aumento de temperatura corporal secundario al ejercicio físico por el baile y a otros factores relacionados con las características de los locales de ocio. Otras tienen efectos depresores sobre el sistema nervioso central, o una mezcla de ambos, y en un tercer grupo se encuentran las que provocan efectos alucinógenos. Los efectos son hoy por hoy imprevisibles dada la variedad de productos que renuevan en el mercado, según indica Farré. “Sabemos que son peligrosos, pero no han estudios ni en humanos ni en animales que nos permitan definirlos”.

 

También es escasa la experiencia en el ámbito asistencial, por lo que los expertos aconsejan poner el acento en la prevención, la sensibilización social sobre sus riesgos y la formación de los profesionales en la detección precoz y tratamiento de este tipo de sustancias. De hecho, en España en 2009 sólo el 1,2% de todas las admisiones a tratamiento se debieron al consumo de sustancias psicoestimulantes distintas a la cocaína. La evolución temporal muestra un discreto ascenso en 2009 a la demanda de tratamientos por anfetaminas y un descenso por éxtasis. El reflejo del consumo de anfetaminas en las historias clínicas de las urgencias hospitalarias entre 2004 y 2009 se mantiene estable, en torno a un 5%. En el caso del éxtasis este porcentaje (3,2%) desciende en 2009 respecto al año anterior. Y en el de los alucinógenos, se mantiene estable desde el 2005, con cifras en torno a un 2%.

 

En cuanto a la ketamina, su consumo muestra en España una extensión limitada, con escasa repercusión en los indicadores de problemas relacionados con las drogas. Pese a ello, entre 2006-2009 se ha observado un ligero aumento del número de admisiones a tratamiento por el consumo de esta sustancia como droga principal o como una de las drogas de consumo secundario. En este mismo periodo, también ha aumentado la presencia de esta droga en las urgencias hospitalarias.

 

Nuria Espí insistió en la necesidad de intensificar las campañas de información y sensibilización social frente a estas sustancias. En este sentido, ha abogado por la prevención. ‘No existe ningún tratamiento eficaz para el abuso y las adicciones a los estimulantes de tipo anfetamínico’, aseguró.

 

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