Política y Sociedad En marzo y abril 19 organizaciones ya firmaron una declaración conjunta

Médicos y pacientes reclaman garantías para evitar ilegalidades al prescribir biosimilares

IMG_9771

Representantes de sociedades científicas y asociaciones de pacientes han vuelto a apelar a su Declaración Conjunta sobre Medicamentos Biológicos y Biosimilares, resultado de dos encuentros celebrados en marzo y abril, al entender que a pesar de haber pasado seis meses desde la firma de este documento siguen sin encontrar garantías en la regulación que rodea a los biológicos y los biosimilares.

IMG_9770Así lo testificaron la coordinadora del Grupo de Medicamentos de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) y presidenta de la Sociedad Española de Farmacología Clínica (SEFC), la doctora Cristina Avendaño; el presidente de la Alianza General de Pacientes (AGP), Antonio Bernal; el vicepresidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS), Julio Sánchez Fierro; y el rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), César Nombela.

Para este último, es necesario tratar “el gran capítulo de los fármacos biológicos y, a su vez, de los fármacos biosimilares”, que “da paso a un verdadero nuevo paradigma”. Como ocurre con cada “capítulo nuevo” en Medicina, según su opinión, éste reclama una nueva regulación y “requiere un marco específico”, que sirva para especificar los derechos del paciente “a recibir un tratamiento eficaz” y para proteger al médico, que es sobre quien recae la responsabilidad.

Cristina Avendaño recordó que los biosimilares que estén aprobados por la Unión Europea “se pueden prescribir con todas las garantías” y son una herramienta útil. “Los médicos estamos comprometidos con su introducción”, afirmó la representante de FACME, siempre que respeten los criterios legales que avalan su uso.

Entre estos criterios, Avendaño explicó que deben cumplir con la prescripción por marca y la no sustitución de la marca prescrita por el médico. “Hay que insistir en que los cambios sean entre biosimilar y biológico o entre biosimilares”, agregó, siempre que la decisión de este cambio se tome entre el médico y el paciente y no fuera de ese ámbito. Así, se refirió a las medidas de ahorro de las Administraciones, que pueden ser útiles “a corto plazo”, pero “que ponen en riesgo la seguridad”.

Diferencia entre intercambio y sustitución

IMG_9773A esto mismo se refirió Antonio Bernal, que puso la voz de los pacientes para asegurar que están “totalmente unidos” y recordó que tanto la AGP, como el Foro Español de Pacientes (FEP), el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPC) y la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) firmaron esta declaración que piden “que se tome en cuenta”.

Bernal quiso recordar la diferencia entre intercambiabilidad -que es “algo viable”, con conocimiento y consentimiento de los pacientes- y sustitución, que sucede cuando el paciente o incluso el médico no están informados de manera adecuada sobre un cambio de un biológico por un biosimilar, que son más baratos.

“Hay que pensar en una mayor viabilidad del Sistema nacional de Salud (SnS), pero también en tener más presupuesto”, solicitó el representante de pacientes. “En muchos casos, los pacientes nos sentimos estafados”, aseguró, porque se cambia el tratamiento “sin que nadie te diga nada”, algo que es ilegal. “Eso está ocurriendo, tenemos pruebas de ello”, continuó. “¿Quién va a poner vallas a este campo que se está abriendo?”, se preguntó.

No hay avances suficientes

Julio Sánchez Fierro, por su parte, justificó la nueva presentación de esta declaración en que, a pesar de que ha habido algún avance, en estos seis meses no consideran que se haya hecho el suficiente caso a un documento consensuado por 19 organizaciones de pacientes y sociedades científicas.

IMG_9772El especialista en Derecho Sanitario explicó que una de sus solicitudes era que se produjera “alguna iniciativa parlamentaria”, hecho que se cumplió con el registro de una moción en el Senado, en octubre, para el debate sobre los biosimilares que aún no se ha producido, aunque es un paso. También solicitaron a la industria que defendiera los derechos de los pacientes y de la prescripción del médico, algo que también cumplió Farmaindustria con un posicionamiento.

Actitud mejorable

“Hasta aquí la parte positiva”, determinó Sánchez Fierro, quien cree que la actitud de determinadas Administraciones al respecto de la sustitución de estos medicamentos, prohibida por el Boletín Oficial del Estado (BOE), es “manifiestamente mejorable”. “El nivel de transparencia es muy bajo”, criticó, para después asegurar que tiene la “percepción de que esa relación médico-paciente pueda quedar determinada en Comisiones”.

“Ha habido avances”, admitió el abogado, pero no son suficientes. “Sólo haría falta media página” para determinar que, en caso de querer sustituir un biológico por un biosimilar, sería necesario informar al paciente, obtener su consentimiento, monitorizar el tratamiento y garantizar la trazabilidad y la farmacovigilancia; algo que, según denunciaron y a pesar de su declaración conjunta, aún no ha sucedido.

Deja un comentario