Política y Sociedad JUAN CARLOS MAMPASO EXPLICA A ACTA SANITARIA LAS CLAVES DEL ÉXITO DE SIGRE

España exporta al resto de Iberoamérica su modelo de reciclaje de medicamentos

Acta Sanitaria ha tenido acceso al despacho del director general de SIGRE, Juan Carlos Mampaso, a través de quien conoció que el exitoso sistema español de gestión de reciclado de residuos de medicamentos no sólo ha demostrado su eficacia en nuestro país, sino que también está siendo adoptado por otras naciones de Iberoamérica.

Desde junio de 2001, SIGRE es una entidad sin ánimo de lucro integrada por Farmaindustria (60%), el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (20%) y Fedifar (20%), como representante de la distribución farmacéutica; estando presentes en el consejo de administración, aunque sin voto, la patronal de los productos de Autocuidado (anefp) y la de los medicamentos genéricos (AESEG). La financiación de SIGRE viene de la cuota que satisfacen los laboratorios en función de sus ventas de medicamentos, mientras que farmacéuticos y mayoristas aportan sus bienes intangibles, como tiempo, espacio, consejo, soporte logístico, etc.

Juan Carlos Mampaso junto a un contenedor SIGRE

Juan Carlos Mampaso junto a un contenedor SIGRE

Acta Sanitaria.- Hoy ya forma parte de nuestra vida, pero recuérdenos, por favor, qué es SIGRE y cómo surgió.

Juan Carlos Mampaso.- A finales del siglo XX existía en Europa una gran preocupación porque el 70 por ciento de la basura era envases. En aquellos momentos la legislación española determinaba que los fabricantes debían hacerse cargo de los envases de sus productos. Junto a esto faltaba resolver el problema de los medicamentos presentes en los domicilios de los ciudadanos, ya que la salida de los residuos de los fármacos ya estaba convenientemente regulada desde hospitales y otros espacios sanitarios

En ese contexto, la industria farmacéutica tuvo la iniciativa de crear SIGRE, como Sistema Integrado de Gestión de Residuos, atendiendo a las propias peculiaridades de los medicamentos. Desde el primer momento, la idea se convirtió en un proyecto colaborativo, al que se sumaron las farmacias y la distribución farmacéutica, destacando el apoyo del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF).

AS.- ¿Cómo es la actividad diaria de SIGRE?

JCM.-SIGRE no sólo se encarga de los envases, sino también de los residuos de los medicamentos y los no utilizados dándoles un tratamiento especial por ser un material sensible. Diariamente, las farmacias custodian los residuos que les llevan los ciudadanos, encargándose de su recogida los vehículos de la distribución farmacéutica, que dispone de 150 almacenes repartidos por el territorio nacional. Todos esos materiales a reciclar son entregados a un gestor oficial de residuos que, desde el año 2012, es Biotran para toda España, encargado de reciclar dichos residuos en la gran planta de Valladolid.

Además de esta labor visible para el ciudadano, SIGRE desarrolla otra menos conocida pero de igual importancia para el medio ambiente. Se encarga de asesorar a las compañías farmacéuticas a la hora de desarrollar envasados más ecológicos. En esta línea ya se ha conseguido que uno de cada tres envases hayan reducido muy significativamente su impacto ambiental. Algo que se consigue reduciendo el peso y el volumen de los envases y eligiendo los materiales más ecológicos y reciclables. Esas medidas positivas medioambientales se traducen en planes de prevención de envases. Nuestros catálogos de medidas medioambientales son públicos.

AS.- ¿Qué es la Economía Circular y por qué SIGRE se suma a ella?

«Esta filosofía en auge dentro de Europa busca la mejora medioambiental en el contexto del cambio climático y otras preocupaciones sobre el entorno».

JCM.- Esta filosofía en auge dentro de Europa busca la mejora medioambiental en el contexto del cambio climático y otras preocupaciones sobre el entorno. Siguiendo esta tendencia opuesta a la economía lineal, que sólo dispone de materias primas, produce y desecha. La Economía Circular, por contra, ya establece la producción desde la perspectiva de la reutilización. Esto permite hablar de Ecodiseño en el envasado de los medicamentos. Una disciplina que permite disponer de envases más ecológicos, asegurando también la seguridad y estabilidad de los fármacos. Por ello, SIGRE publicó a finales de 2015 la Guía de Ecodiseño de Envases Farmacéuticos, primer documento en su género.

AS.- ¿Por qué es tan importante la colaboración de las oficinas de farmacia?

JCM.- La participación de las 21.500 es imprescindible. Su actitud es totalmente positiva en relación con el reciclaje de medicamentos. Una de las primeras cosas que hace al abrir una nueva farmacia es pedirnos el kit SIGRE. Podría decirse que, sin las farmacias SIGRE no existiría o, al menos, no sería tal como lo conocemos en la actualidad. En el medio rural, los puntos SIGRE son además tema de conversación social, propiciando la interacción entre los convecinos.

AS.- Describa, por favor, la planta de Valladolid.

JCM.- La planta con la que cuenta SIGRE en Tudela de Duero (Valladolid), propiedad de Biotran, se dedica a la separación y reciclado de envases y residuos de medicamentos. Se trata de un centro altamente especializado y de referencia en Europa. En origen se destinó a materiales de origen domiciliario, pero, posteriormente, también sirve para que los laboratorios que quieran optar por el menor impacto ambiental puedan dar salida a los medicamentos caducados y ciertos residuos de producción. Nuestra capacidad de reciclado actualmente se sitúa en 88,5 gramos por habitante/año, indicador utilizado convencionalmente en la Unión Europea. Ese nivel de materiales de reciclado corresponde en su mayoría a envases y se sitúa levemente por debajo de la media europea. Existen, por otro lado, países que nos triplican en volumen de residuos farmacéuticos.

Juan Carlos Mampaso

Juan Carlos Mampaso

AS.- ¿Quién es el interlocutor de SIGRE en las Administraciones?

JCM.- Actualmente podemos hablar de un 80 por ciento de la población que revisa regularmente los botiquines de sus casas, procediendo a reciclar los restos de sus tratamientos y medicamentos caducados en domicilio. Esto ha sido posible en buena medida gracias a las campañas realizadas por las Administraciones sanitarias en las que SIGRE ha participado desde siempre con los medios a su alcance. Se trata de un aspecto difícil de medir pero indicadores como la receta electrónica van demostrando que avanza la educación sanitaria y medioambiental de la población, al confirmarse que el efecto de acumulación de los medicamentos en los domicilios se está reduciendo.

Junto a eso, la colaboración de SIGRE es muy estrecha con las consejerías de Medio Ambiente de las distintas comunidades y ciudades autónomas. Por ley, son estas Administraciones las que nos otorgan las preceptivas licencias para el transporte y gestión de residuos. Los permisos tienen una validez de cinco años, con supervisión anual. Por ello, nuestra dependencia administrativa es de Medio Ambiente, aunque trabajamos activamente con las autoridades sanitarias para promover un buen uso de los medicamentos.

De forma habitual, SIGRE tiene que desplazarse a todas las comunidades y ciudades autómomas, porque las autorizaciones se reparten a lo largo de todo el año. Por eso serán bien recibida la normativa de unidad de mercado que permita, deseablemente en un futuro cercano, poder solicitar una única autorización para todos los territorios.

AS.- ¿No sorprende que pueda funcionar tan bien un sistema nacional y tenga tan buena aceptación de carácter social y a nivel autonómico?

«SIGRE empezó su andadura hace 15 años, en los albores del reciclado en España, casi simultáneamente a la recogida de vídrio mediante contenedores».

JCM.- Además de que va creciendo la conciencia medioambiental en la población, existe el factor experiencia. SIGRE empezó su andadura hace 15 años, en los albores del reciclado en España, casi simultáneamente a la recogida de vídrio mediante contenedores. Lo cierto es que hoy el sistema SIGRE funciona perfectamente en todo su ámbito de actuación, siendo un factor de cohesión.

AS.- ¿Puede ampliarnos algo más sobre la participación de los laboratorios en SIGRE?

JCM.- Los laboratorios sufragan el funcionamiento de SIGRE, que, como se ha dicho, es una entidad sin ánimo de lucro, que cierra sus balances contables a cero y no reparte dividendos. Las compañías farmacéuticas pagan al sistema proporcionalmente al número de medicamentos puestos a la venta, en declaración tributaria efectuada cada 30 de marzo, pública y auditable. Junto a esto, y en materia medio ambiental, también tienen que presentar a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios un informe SIGRE en el que constan las especificaciones medioambientales de los nuevos medicamentos, tales como peso, volumen, materiales (tipo de plástico, blíster, etc)

AS.- Paradójicamente, todavía no hemos hecho mencionado el Ministerio de Sanidad.

JCM.- En SIGRE estamos sujetos a dos marcos normativos. Por un lado, seguimos los dictados de la Ley de Envases (1997) que hemos  aludido antes y, por otro, también cumpimos la Ley de Garantías y Uso Racional del Medicamento (2006), que determinó que desde entonces sería responsabilidad de los fabricantes no sólo encargarse del reciclado de los envases, sino también de los residuos de los medicamentos. Por ello, la función del Ministerio de Sanidad ha sido establecer el marco legal a seguir, con la citada ley, el posterior real decreto ley 1345 y la circular número 3 que determina que los prospectos (ficha técnica) remitan con una leyenda a los usuarios de los medicamentos hasta los puntos SIGRE y bajo ningún concepto los tiren a la basura. Esta medida afecta a 1.400 millones al año.

AS.- ¿Qué imagen tiene SIGRE en el ámbito internacional?

JCM.- En Europa el primer país que planteó la gestión de residuos de medicamentos fue Francia, siendo España la siguiente en adoptar un sistema propio y más avanzado. Sin embargo, nuestro caso es único, ya que planteamos un reciclaje integral, ya que en el país galo son las farmacias las que llevan los residuos y envases directamente a las incineradoras. La planta de Valladolid, sin embargo, ha sabido utilizar los residuos como combustible de alto poder calorífico, siendo eliminados totalmente en los procesos internos de fabricación de la industria cementera.

«Hasta ahora, ya hemos ayudado a implantar los modelos de México y Colombia, a imagen del nuestro».

Dentro del ámbito internacional SIGRE es firmante de la red española por los objetivos medioambientales del planeta. Junto a esto, también está ayudando a la Red Iberoamericana de Medicamentos de Post-consumo. Hasta ahora, ya hemos ayudado a implantar los modelos de México y Colombia, a imagen del nuestro.

Al final de la entrevista, Juan Carlos Mampaso recordó a los lectores de Acta Sanitaria llevar sus medicamentos no utilizables de manera íntegra (envase, blísters, restos de medicamentos y prospectos) a los puntos SIGRE, ya que es el único medio capaz de desactivar su potencial tóxico o nocivo para el medio ambiente. Así mismo, avisó que no deben llevarse a estos contenedores otros productos sanitarios como radiografías, vitaminas, gafas, elementos higiénicos o cualquier otro elemento que, aun guardando relación con la Salud, no sean envases o residuos de medicamentos.

 

 

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