Apunte del día a propósito de la situación en Catañuña

España en la encrucijada

Estaba decidido a no escribir nada sobre el tema catalán, pero la cascada incesante de acontecimientos me obliga a (re)caer en la tentación. Mi propósito es analizar cómo hemos llegado a este punto y la horquilla de variantes en las que puede acabar este carrusel de despropósitos.

Las causas no se pueden achacar exclusivamente a los actuales gobernantes de España y de Cataluña. El sistema político creado en la transición ha resultado ser una mezcla explosiva. La ley electoral que facilitó la posición de los partidos nacionalistas como bisagra de los gobiernos (en minoría) de UCD, PSOE y PP, ha tenido un resultado catastrófico para el desarrollo del Estado de las Autonomías.

El sistema político creado en la transición ha resultado ser una mezcla explosiva

Durante los 40 años de vida parlamentaria todos los gobiernos, cuando se han encontrado en minoría, han actuado siempre en el corto plazo. Se prodigaron concesiones a las minorías nacionalistas, sin valorar las consecuencias que podría acarrear en el largo plazo. En base a una Constitución excesivamente ambigua y a un Tribunal Constitucional permanentemente politizado, fuertemente influenciado por el partido del gobierno, aquellas concesiones hoy nos empujan a la situación en que nos encontramos. Cuando se intentó mejorar la posición del Estado con la LOAPA, una sentencia del Tribunal Constitucional (TC) dio alas a las fuerzas nacionalistas.

Pacto del Majestic, nuevo Estatuto y crisis económica

El Pacto del Majestic (gobierno de Aznar) fue un nuevo hito del vía crucis del gobierno central con los nacionalistas catalanes. Después llegaría el presidente Zapatero para atizar el fuego independentista, con la promesa de apoyar un nuevo Estatuto fuera cual fuese su contenido. Nuevo Estatuto, recurso (del PP) al TC y bloqueo de éste para finalmente declararlo inconstitucional cuatro años (sic) después de la presentación.

El siguiente hito es la gran depresión económica de 2008. EL gobierno está obligado a hacer recortes y las fuerzas nacionalistas entran en una espiral independentista sin freno. Ven su oportunidad de vender que los recortes son consecuencia de los vínculos con el resto de España. Sin dudarlo y con una temeridad extraordinaria se arrojan por un tobogán donde vale todo para llegar al final.

Junqueras toma el mando de la nave, con los restos de CIU y las fuerzas rupturistas de la CUP. En enero de 2016 llega Puigdemont a la Generalitat como presidente de fortuna en el último minuto, cuando la CUP se niega a apoyar a Artur Mas. Aupado entre ERC y la CUP inicia una loca carrera, ante la atónita mirada del gobierno de Rajoy, que hoy no sabemos dónde nos puede conducir.

Legalidad alternativa

El pacto político de la Transición, incluida la Constitución, parece que goza de poca salud

Tras unas semanas de auténtico vértigo, el Parlamento Catalán ha generado una legalidad alternativa, el gobierno ha convocado y medio celebrado un referéndum de independencia, movilización de 15.000a 20.000 miembros de fuerzas de seguridad, una ruptura entre fuerzas policiales con cruce de denuncias penales, manifestaciones de apoyo y de asedio a los guardias civiles y policías, centenares de heridos tras las cargas policiales, etc. Hemos desembocado en la mayor crisis institucional del Estado en 40 años. El país ante un precipicio de magnitud impredecible.

El pacto político de la Transición, incluida la Constitución, parece que goza de poca salud. El Estado de las Autonomías, en su versión de “café para todos”, no ha servido para dar el encaje que reclaman vascos y catalanes y ha generado una organización administrativa de un elevadísimo coste. La dinámica del nacionalismo en Cataluña se tornó en independentista y, si la consiguiera, reclamaría territorios en Aragón, Valencia y las Baleares.

Según las noticias aparecidas en la prensa (El Pais), la red de injerencia rusa sitúa la situación en Cataluña entre sus prioridades para debilitar Europa. Las redes de espionaje extranjeras siempre presentes en las grandes crisis españolas.

Evolución imprevisible

A largo plazo necesitamos una reforma constitucional en profundidad del título VIII, con una nueva articulación territorial y en la que habría menos solidaridad económica entre los territorios

A corto plazo la evolución es imprevisible, pues el gobierno de Rajoy se resiste a intervenir la autonomía catalana. Quisiera hacerla con el apoyo del PSOE, pero solo tiene el de Ciudadanos. Su electorado le presiona solicitándole medidas más enérgicas. Enviar más policías y/o guardias civiles parece que podría causar problemas, de falta de efectivos, en el resto del territorio. En el otro lado, Puigdemont amenaza con una declaración unilateral de independencia.

El “soufflé” no para de subir. Medio mundo nos mira con sorpresa e incredudilidad; nosotros miramos al mundo, expectantes, ante la postura que adoptarán en el conflicto. Tendrá que haber nuevas elecciones en Cataluña y, quizá, también a nivel estatal.

A largo plazo necesitamos una reforma constitucional en profundidad del título VIII, con una nueva articulación territorial y en la que habría menos solidaridad económica entre los territorios. Sería lo que llaman una España de dos velocidades. Es posible que se redujeran el número de CCAA y sería deseable que fuera más concreta en lo relativo a las competencias centrales y periféricas. El mantenimiento de la unidad es fundamental; la independencia no solucionaría los problemas. Los nuevos estados tendrían un espíritu expansionista y continuaríamos con los problemas. Una deriva de este tipo nos llevaría a la irrelevancia política internacional.

El gran problema es que para la reforma de la Constitución se precisa un amplio consenso y, con el mapa de partidos surgido tras la crisis y los actuales líderes políticos, parece impensable ese consenso. El tránsito de la situación actual a otra, en la que se disponga de un horizonte de calma política, durante un año al menos, para hacer la reforma constitucional, no acierto a imaginar cómo se puede hacer, pero cualquier otra opción, a largo plazo, me parece peor.

Tomás Merina Ortega

Médico, sociólogo y politólogo. @TomasMerina

9 Comentarios

  1. Angel Moran says:

    Hola. Buena descripción de la situación, pero hecho en falta opciones/soluciones. Porque lo expuesto más o menos se sabe. Lo que buscamos son opiniones / valoraciones de SOLUCIONES

  2. Santiago E. says:

    Tambores de guerra, tambores de hambre.
    Creo que parece que nos deslizamos hacia un adelanto electoral, y debería ser también autonómico en Cataluña. Por clarificar, vamos.

  3. Gallego profesor de mus says:

    Como siempre un análisis muy fino y a mi entender acertado, “de aquellas lluvias, estos lodos…”, todo viene de no adaptar el sistema de representación parlamentaria, estamos en manos de unos auténticos trileros provincianos,.. lo que no sé es si estamos a tiempo de hacer algo, Europa dice que “negociemos”, ¿con quien?, mi opinión me la reservo, en caliente no es bueno opinar…

  4. Rafael Pacheco Guevara says:

    Es una buena aportación, generadora de bastante desilusión: la realidad es la descrita.
    Tras la dictadura, se pretendió solucionar un problema secular de España (el vaso /catalán) y, con las autonomías, se nos fue el Estado de las manos.
    Las leyes electorales lo agravaron todo, haciendo depender a los gobiernos nacionales de los votos “provincianos”.
    Fue disparatado transferir educación, sanidad y justicia.
    Se actuó “a corto”, asegurando las sucesivas gobernaciones, a cambio de prebendas territoriales.
    … Mal asunto, penosa situación y difícil solución.
    Se necesitarían unos cuantos “hombres de estado”, que no aparecen por ningún lado.
    ¡Que Dios reparta suerte!

  5. Borja says:

    Buen análisis. Yo remarcaría que la solución no puede darse hasta que no se respeten las leyes vigentes y se paguen las consecuencias de saltárselas. Si no, cada vez que a alguien no le guste algo va a saber que lo único que tiene que hacer es tensar mucho la cuerda para que no pase nada. El equivalente a la expresión “si le debes un millón a un banco, tienes un problema, pero si le debes 100 millones, el problema lo tiene el banco.”

  6. Julio Serrano says:

    Tomas, se te echaba de menos en tus finos,certeros y sosegados analisis.Otra vez como siempre, impecable en la descripcion y el relato,otra cosa son las soluciones al conflicto que como siermpre ocurre,la culpa es de los otros.Parafraseando a De la Cierva(en la Transicion),¡que error, que inmenso error, el haber transferido sobre todo LA EDUCACION, germen principal del virus del odio acumulado en la juventud,Otro error,achacable a los dos grandes Partidos por igual, el haber dinamitado por egoismo electoral, a aquellos partidos de ambito Nacional, tales como el CDS de Adolfo Suarez, partidos auténticos de bisagra, que hubieran evitado la entrega en manos de los Nacionalistas que tanto daño y dinero nos han sacado al resto del Pais.Veremos quien torea este mihura, sin salir corneado.
    Un abrazo
    Julio.S

  7. mariano candil says:

    Excelente interpretación, breve pero precisa, de la peligrosísima e increíble situación en que ha colocado a los españoles la tremenda incuria de nuestros sucesivos gobernantes Comparto totalmente el criterio de que, fundamentalmente, el origen indudable del mal que nos aqueja, ha sido el egoísmo repugnante de los partidos, en los que jamás se ha pensado en España, sino en asegurarse la poltrona.

  8. Bernardo Rabassa Asenjo says:

    Enhorabuena, coincido contigo en todo

  9. Marcos Ortiz says:

    Muy buen análisis, Tomás. Un abrazo.

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