Punto de vista alegato en defensa de la atención primaria

Escoria rebelde

El doctor Casado, que cada semana sorprende con sus reflexiones a pie de consulta, en esta ocasión hace un llamamiento frente al ninguneo a que se está sometiendo a unos profesionales, los de la Atención Primaria, cuya dedicación real son los enfermos.

Desde hace años pertenezco a la alianza rebelde. Vamos perdiendo la guerra, pero ahí seguimos aguantando. Desde mis tiempos de formación lo tuve claro. No me sedujo el imperio con sus promesas de seguridad laboral, progreso profesional y posicionamiento social. Sencillamente, no me creí su discurso basado en el afán de lucro y las frías reglas del mercado. Elegí el bando perdedor de los que trabajan por vocación, apuestan por la gente en primer lugar y por uno mismo en un segundo, se dedican solo al servicio público por que no les queda energía para compatibilizar con el privado y se identifican con otros rebeldes de los lejanos planetas hospitalarios, enfermeriles y demás conglomerados sanitarios.

Aún quedan profesionales de la salud con fuerza para defender al ciudadano, atender al enfermo y dar lo mejor de sí mismos

Enfrentarse a diario a una agenda que supera los 30, 40 ó 50 pacientes es la norma en mi planeta. En ocasiones llegamos a los 70. Pocos sobreviven a tamaña intensidad de fuego cruzado. Por eso quedamos pocos rebeldes en Atención Primaria. El imperio bien se cuida de despejar el terreno para la próxima implantación de servicios digitalizados y desprofesionalizados. Tiene potentes armas que debilitan y destruyen servicios públicos esenciales con cuyos desechos edifican poderosas estructuras privadas increíblemente lucrativas.

Resistencia activa

La perdición de los rebeldes siempre ha sido nuestra incapacidad para explicar la guerra a las demás galaxias. La propaganda del imperio acalla sin dificultad las pequeñas voces de la rebelión que terminan siendo un lejano y cansino coro de quejas que nadie escucha ya.

Por eso hoy he venido a anunciarles que, pese a los recortes, ninguneos políticos y otras maniobras, aún quedan profesionales de la salud con fuerza para defender al ciudadano, atender al enfermo y dar lo mejor de sí mismos. Vengo a pedir su ayuda para la causa antes de que el rayo de la muerte de la indiferencia haga de la sociedad una masa inerte que no reaccione a su propio expolio. Grito para que los profesionales sanitarios tomemos conciencia de que solo unidos a una causa común podremos hacer frente a un rodillo mucho más fuerte que nuestras pequeñas individualidades corporativas.

Porque, aunque nos traten como escoria, sobrecargándonos, ninguneándonos, ignorándonos… somos escoria rebelde. Y no hay nada más potente que tener claro que nuestro valor principal es el bien común. Desde esa determinación podremos hacer frente al discurso imperial. Aun queda esperanza en la galaxia.

Salvador Casado Buendía

Médico de Familia. Centro de Salud Villalba pueblo, Madrid

3 Comentarios

  1. Ignacio says:

    Excelente comentario, lleno de épica, pero lamento que nos quedemos en sólo ésto, pienso que en nuestra galaxia hay mucho creyente en que una divinidad nos la cambie por un arcadia feliz, en vez de buscar el cambio desde dentro, con modestia aportando mejoras para salir adelante del marasmo y el arrinconamiento

  2. El Imperio y Darth Vader no tienen tiempo de escribir por Twitter.

    A lo mejor están demasiado ocupados haciendo cosas útiles en vez de proclamarse malignos malvados… matriculosos… o cosas así.

  3. Chewacca con Tirabuzones says:

    “Porque, aunque nos traten como escoria, sobrecargándonos, ninguneándonos, ignorándonos… somos escoria rebelde.”

    Y santos mártires descendientes de los Númenóreanos atlántidas, ya puestos. Y yo pensando que era un trabajo pa’ tirar pa’lante e ya, ‘dita sea mi suerte.

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