Política y Sociedad

El sexto ciclo de Innovación en Atención Primaria aborda la innovación en su gestión

Este ciclo analizará durante 2010 la inteligencia sanitaria, entendiendo ésta como la selección y presentación de información y conocimiento que se hace a los profesionales sanitarios de cara al desarrollo de acciones dirigidas a la modificación de la salud de los pacientes y de las poblaciones en general en un sentido concreto.

Un mejor análisis de las prácticas organizativas

Según expuso Ricard Meneu, director de la revista ‘Gestión Clínica y Sanitaria’, existe la inteligencia sanitaria necesaria para que los gestores propicien una innovación en el primer nivel asistencial, “aunque está desubicada”. Para el experto, cuesta imaginar a algunos ilustres organismos colegiales, sociedades profesionales, y escasos colectivos de agrupación científica existentes en nuestro entorno configurando los instrumentos necesarios para lograr el despliegue de dicha inteligencia sanitaria.

Al contrario, tales instituciones debaten sobre el buen y el mal gobierno y suelen dejar fuera las aplicaciones prácticas del conocimiento que poseen. Meneu defendió durante el seminario la necesidad de realizar un mayor y mejor análisis de las prácticas organizativas y de las necesidades de la población a la que sirven los médicos, una dinámica más inteligente de los instrumentos de profesionalismo y un mejor manejo de su diálogo con la población y de los canales que lo desarrollan. “También debemos contribuir a que el sistema sanitario desarrolle herramientas donde tal inteligencia pueda operar sin muchas dificultades”, explicó. “Más allá de las recetas genéricas de buen gobierno, la especificidad de una mejor gestión en atención primaria pasa por articular la voz de los profesionales clínicos mediante formas de inteligencia capaces de una interlocución desde los productos de esa inteligencia colectiva”, concluyó.

Falta de conocimiento y autonomía de los gestores

Por su parte, Jorge Casas, gerente de Atención Primaria del Área 3 de Madrid, habló del “siempre controvertido” papel del gerente de hospital o de área sanitaria. “Dejando a un lado los grandes hospitales de España, el resto de centros y áreas suelen contar con un gerente más tipo mando intermedio que piedra angular de la organización”, afirmó. En último término, la salud de la población de referencia de su Área ha de ser su principal ocupación desde el punto de vista estrictamente sanitario. Sin embargo, esta figura clave en el desarrollo empresarial y motor de la inteligencia sanitaria, “sigue en muchos casos a expensas de ser nombrado o cesado por motivos totalmente extraprofesionales”.

La preocupación del día a día del gestor está lejos del necesario planteamiento a medio-largo plazo, según el doctor Casas. En muchos casos, “le falta continuidad, perfil profesional, autoridad, independencia y evaluación de su proyecto”, explicó. Tal y como añadió, aunque se les ha dado a los gestores una mayor responsabilidad en el establecimiento de prioridades, éstos carecen del poder, de la autonomía y del conocimiento necesarios para alcanzar soluciones a largo plazo para los problemas de atención a la salud de las poblaciones.

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