Política y Sociedad

El programa socialista propone presupuestos finalistas y refuerza el papel del Ministerio de Sanidad

 

Alfredo Pérez RubalcabaEl programa del partido socialista proclama el sistema sanitario público como un elemento fundamental en el mantenimiento de la igualdad y la equidad social, aunque necesitado de reformas que mejoren su eficiencia. Por ello, frente a la deuda actual, promete “el equilibrio presupuestario para garantizar la suficiencia financiera del sistema en el corto y medio plazo sin realizar recortes en las prestaciones y sin instaurar el copago sanitario”. En este sentido, se reiteran nuevos ingresos finalistas, ya anunciados, aumentando los impuestos especiales sobre el alcohol y el tabaco, (excluyendo al vino, la cerveza y otras bebidas de baja graduación). Asimismo, los socialistas su intención de mejorar la gestión de cobros del SNS a terceros y eliminar beneficios fiscales del Impuesto sobre las Primas de Seguros de asistencia sanitaria y de enfermedad.

Presupuestos finalistas y créditos ICO

El PSOE quiere asegurar “que los presupuestos destinados a Sanidad tengan una afectación finalista, es decir, que se garantice que las partidas destinadas a Sanidad en sus diferentes áreas se destinen exclusivamente y en su totalidad a la misma”.Asimismo se compromete a garantizar “que las Comunidades Autonómicas hagan frente al pago de la deuda que tienen con sus proveedores. Garantizaremos que las Comunidades Autónomas destinen durante la próxima legislatura 3.000 millones de euros anuales procedentes de la mejora del sistema de financiación al pago de su deuda sanitaria”, sed dice en el programa. Para ello se prevé establecer, condicionadas a Planes de saneamiento y liquidación de la deuda, líneas de crédito ICO en condiciones favorables para facilitar la amortización por las CCAA de su deuda. En última instancia, se busca acordar con las CCAA mecanismos contables y de control adecuados para que el problema de endeudamiento no vuelva a reproducirse en el futuro.

Compras centralizadas

Para frenar los costes estructurales crecientes y garantizar la sostenibilidad del sistema a largo plazo, el PSOE propone fomentar las compras centralizadas de medicamentos y productos sanitarios (aprovechando la Central de Compras creada en 2010), así como seguir impulsando el uso de medicamentos genéricos y la dosificación personalizada para pacientes crónicos, “adaptando los formatos de los medicamentos a las necesidades concretas, y financiando sólo los medicamentos que sean más efectivos en función del coste”. Con estas medidas, calcula que el sistema podría ahorrar 2.500 millones de euros.

Control y evaluación de las nuevas tecnologías

El control de la compra y uso de las nuevas tecnologías es otro de los elementos para la mejora de la eficiencia. Así, se prevé el análisis y la idoneidad de la adquisición de equipos y tecnologías asistenciales mediante la creación de un Instituto de Calidad y Excelencia Clínica similar al NICE británico. De la misma forma, se propone contratar conjuntamente o centralizar para todo el SNS servicios de mantenimiento (electromedicina, energía, ascensores, etc.) y de apoyo a la asistencia sanitaria (servicios radiológicos, sistemas de información asistenciales, sistemas de información de gestión, etc.). “Se implantarán criterios comunes de eficiencia energética en todos los centros del SNS, y se negociarán contratos comunes de suministro energético”.

Ciudadanos y profesionales más responsables

El programa socialista centra sus objetivos en mejorar la calidad de la asistencia, poniendo en el centro al ciudadano y a los profesionales, pero también les exige mayor conciencia. “Desarrollaremos medidas para incrementar la conciencia social de respeto y responsabilidad en el uso de los servicios, tanto en los ciudadanos como en el personal sanitario, y un rechazo social hacia las actitudes de abuso”. Por ello se propone aprobar una Carta de Derechos y Deberes que promueva la utilización adecuada de los servicios. “Tomaremos medidas para evitar el uso indebido de fármacos y las bajas laborales no justificadas. Promoveremos un acuerdo con las Comunidades Autónomas para reducir los abusos”.

Reglas de juego para la sanidad privada

La propuesta que defenderá el candidato Alfredo Pérez Rubalcaba asume la adopción de todas las medidas que sean necesarias “para asegurar una provisión pública principal del SNS, considerando al sector privado como complementario de éste”. En este sentido, se prevé regular, mediante una nueva norma legal, la colaboración privada en la prestación de servicios sanitarios públicos, asegurando los criterios de calidad de la provisión privada sujeta a conciertos con el sector público, regulando de forma nítida los criterios de adjudicación del concierto, y protegiendo el patrimonio sanitario de la Seguridad Social, para evitar su privatización, así como la limitación estricta de la actividad privada en los centros públicos”.

Según se recoge en el programa electoral, la inversión en sanidad ha aumentado un 20% desde 2004 y hoy constituye uno de los sectores productivos más dinámicos y generadores de empleo del país con 1,2 millones de empleos, y un gran soporte económico en sectores punteros como en la I+D+i biomédica. Las propuestas de mejora también pasan por adaptar el modelo a los nuevos desafíos asistenciales como son el progresivo envejecimiento de la población y la cada vez mayor incidencia de enfermedades crónicas, que hoy representan el 39% del total y consumen un 70% de los recursos dirigidos a sanidad.

Modelo centrado en la cronicidad

En esta dirección, se proponen estrategias de coordinación entre el sector social y el sanitario, similares a sistemas integrados que ya se han puesto en marcha en otros países de Europa, y que centralizan la entrada al sistema de pacientes crónicos en una ventanilla única. “Pasaremos de un modelo centrado en la atención de procesos agudos a otro centrado en la cronicidad”. También se quieren estudiar medidas especiales para colectivos cuyas necesidades no son adecuadamente atendidas por el sistema, entre ellas, la inclusión como prestaciones de la seguridad social de la atención psicológica a los pacientes de enfermedades crónicas como el cáncer en ciertos supuestos, o la incorporación al Plan Nacional de Dogas de ciertas adicciones sin sustancia que tienen un efecto importante sobre la salud, como el juego.

Coordinación del sistema

Las propuestas socialistas conceden especial atención a la coordinación del sistema sanitario público en todo el Estado, empezando el establecimiento de un catálogo de prestaciones sanitarias que será garantizado en todo el territorio nacional. Se facilitará al paciente a través de su tarjeta sanitaria personal, el acceso a los servicios sanitarios públicos del Sistema Nacional de Salud, en función de sus necesidades y preferencias y se facilitará la movilidad entre territorios.

Los socialistas quieren reforzar el gobierno del sistema nacional de salud. Y para ello prevén tres iniciativas. La primera, fortalecer la rendición pública de cuentas y la participación de los usuarios en la evaluación, reforzando el trabajo de las agencias de evaluación orientado a resultados en salud y no en actividades, y dotando al Ministerio de Sanidad de capacidad de coordinación de la evaluación; la segunda, crear una Agencia del Sistema Sanitario, como instrumento de cooperación entre las CCAA y la AGE, responsable de consolidar instrumentos para la cohesión del sistema en información, compras, personal, normas técnicas, movilidad de los pacientes, etc.; la tercera, incrementar el Fondo de Cohesión del Ministerio de Sanidad para desarrollar programas “que busquen la equidad en el desarrollo de los servicios y en el acceso a los mismos (equilibrio en infraestructuras), y para impulsar las Estrategias Nacionales de Salud.

Reconocimiento profesional y productividad

Para los profesionales de la sanidad, segundo gran eje de la propuesta socialista para la mejora del sistema, se propone una mayor participación en la gestión clínica, en la dirección y en la decisión sobre asignación y utilización adecuada de recursos. “Profundizaremos en la profesionalización de la gestión” y “modernizaremos el sistema de gestión de recursos humanos, impulsando el sistema centrado en la prevención y filtro de consultas para una mejora de reconocimiento profesional y la productividad”, recoge el programa. El PSOE quiere promover un acuerdo social que impulse una gestión más eficiente del sistema así como reforzar el vínculo entre decisiones clínicas y la evidencia científica. Reconoce el papel estratégico de la Atención Primaria, a la que propone dotar de más autonomía, más capacidad resolutiva y menos burocracia.

 También las farmacias tienen su espacio en el documento socialista, en el sentido de incorporar su trabajo a las políticas preventivas y de promoción de la salud así como su colaboración con el resto de profesionales sanitarios.

Se puede descargar el programa del PSOE en www.rubalcaba.es

 

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