El mirador

Salud por naturaleza

El comentarista, al enjuiciar la pretensión de la ONU de implicarse en la lucha contra las enfermedades crónicas, recuerda la que califica de boutade de la OMS, lo de “Salud para todos en el año 2000” y critica que, en tal planteamiento, no se califique como enfermedad crónica la pobreza, principal causa de muerte diaria en el mundo.

Juan Gérvas

Juan Gérvas

La materia viva es un milagro de la Naturaleza. La materia viva es un milagro energético, siempre luchando para cumplir el equilibrio y los Principios de la Termodinámica, siempre luchando contra la tendencia al desequilibrio de la materia en general. No es raro, pues, que al final se cumplan los Principios de la Termodinámica y que muramos, para que la materia que nos compone pase a un estado más degradado y estable. En verdad, en nosotros mismos se cumplen a diario esos mismos principios que acaban mandándonos al infierno (en sentido figurado). Sin comprender los Principios de la Termodinámica, las religiones expresan parte de su cumplimiento. Por ejemplo, con la Resurrección de los Muertos, o con la Transmigración, o con la Reencarnación, o con la Comunión de los Santos. Es también la Metempsícosis, la mutación de componentes psíquicos humanos, como memoria, conocimiento e imágenes que pueden pasar a otros seres vivos. Antiguas ideas filosóficas y religiosas, siempre en el candelero.

Polvo enamorado

Compartimos materia y energía, tendemos al equilibrio y simultáneamente a la degradación, la energía ni se crea ni se destruye, los procesos de cambio energético sólo son posibles en una dirección y no es raro que los líderes religiosos y filosóficos (del hechicero prehistórico al Papa de Roma, pasando por los órficos y pitagóricos) hayan percibido estos hechos (y los anhelos y temores de los humanos). “Polvo eres y en polvo te convertirás”, brutal verdad que el poeta piadoso transformó, en su soneto “Amor constante más allá de la muerte”, en “polvo enamorado”.

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera.
Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Médulas que han gloriosamente ardido:
Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Somos polvo, no somos nada, pero al fin persistiremos como polvo enamorado. Y como los polvos que del amor hayamos disfrutado (o hecho disfrutar). El Segundo Principio de la Termodinámica establece que las transformaciones tienen un camino irreversible, y no hay forma de “recomponer” el equilibrio de la materia que produce el milagro de la vida, y del ser amado, o querido, o admirado. No hay forma de recoger el semen vertido, de llevarlo de nuevo a su natural reservorio, de hacerle caminar en sentido inverso el conducto espermático. De la misma forma es imposible recoger el amor, el cariño y la admiración en su forma original, en el punto de su formación; se expanden, se transforman y a veces también mueren. Somos complejos, como toda materia viva, y más por ser pensantes y dolientes.

Salud para todos en el año 2000

Los más jóvenes no tienen memoria de un despropósito relativamente reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el de “Salud para Todos en el Año 2000”. Como la materia viva, la OMS tiende a la degradación, pero a diferencia de aquélla logra mantener la fachada y la apariencia, por más que huela a muerto. Este olor es más nauseabundo cuanto más se reprime y tapa con colonias del tipo de “Salud para Todos en el Año 2000”.

El despropósito de la gestión de la crisis de la gripe A tuvo una avenida bien empedrada de similares boutades, salidas de tono capaces de asombrar por paradójicas e imposibles. La de “Salud para Todos en el Año 2000” produjo casi una década de discursos, debates y reuniones inútiles. Sirvió para justificar la propia existencia de la OMS, para engordar el bolsillo de sus profesionales y programas, y para producir una ilusión que cegara el análisis de la realidad. A ese proyecto absurdo (un insulto a la ciencia y conciencia elemental de la materia humana) se sumaron entusiasmados Ministros de Sanidad~Salud del mundo entero, España incluida (como con la gestión de la gripe A).

Estuvo bien como entretenimiento diletante, pero conviene no repetirlo para que no nos hipnoticen con cosas semejantes. Semejante falsa filosofía, semejante falacia, semejante estulticia explica la existencia de constituciones de Estados en las que se incluye el “derecho a la salud”. No suelen ser constituciones de países desarrollados, que tratan con cortés indiferencia algunas de las boutades de la OMS (aquellas que no conllevan beneficios).

Son los países en desarrollo los que se humillan ante la OMS (OPS, en las Américas, como dicen) y los que dan de comer a sus funcionarios, con prebendas y viajes que ofenden más cuanto más pobre es el país. En una mezcla imposible de estulticia e ignorancia se incluye la salud como derecho, y se afirma como “una conquista del pueblo”, jaleados por los funcionarios correspondientes de la OMS (OPS, en las Américas). Es como incluir en las constituciones el “derecho a la felicidad”, o “el derecho a la belleza”, o “el derecho a la inteligencia”, o el “derecho a la paz interior”, o el “derecho a la bondad”, o cualquier otra boutade que vuelva a dar vida a la OMS durante diez años más. Sus ideas son polvorientas, de polvo y ceniza, de sofocación y muerte, no de amor ni de placer, no de inteligencia y piedad, sino ajenas a toda ciencia y en especial a la de la Termodinámica.

OMS Y ONU

Si la OMS es deletérea por sí misma, cabe imaginar lo que será con el apoyo de la ONU, la Organización de las Naciones Unidas. La ONU es incapaz de resolver problemas de su especial competencia, como la ocupación por Israel de Palestina y el estado de sitio y cárcel al aire libre en que ha convertido lo poco que queda sin invadir del Estado de Palestina. Pero ahora se ocupará de “las enfermedades crónicas”, con la OMS.

Naturalmente, la OMS y la ONU no se ocuparán de la enfermedad crónica que mata a medio millón de personas al día. La pobreza no se entiende como enfermedad, y sus muertos no se suelen contar como tales. Cuando la OMS y la ONU hablan de “enfermedades crónicas” se refieren a las que producen beneficios a las industrias (farmacéuticas, tecnológicas, de alimentación y otras). Como con “Salud para Todos en el Año 2000”, o como con la gestión de la gripe A, se trata de dar vida a cadáveres varios, desde las propias OMS y ONU a los Ministros de tantos países que se someten a los intereses de los poderosos, de los intereses industriales.

La OMS y la ONU se encargarán de “los estilos de vida”, sin entender que son “condiciones de vida”. Es decir, situaciones de desigualdad social y de distribución de la riqueza (y de la propiedad) que llevan a las poblaciones e individuos a fumar, comer basura, llevar vidas sedentarias (y miserables) y a drogarse en exceso (un poco tampoco está mal).

La OMS y la ONU, con Ministros de Sanidad~Salud desleales a sus poblaciones, transformarán a las víctimas en culpables y les prometerán la juventud eterna mediante cambios de “estilo de vida”, métodos diagnósticos varios, terapéuticas sin cuento y alimentos saludables.

Larga vida a los profesionales que no sigan ni a la OMS, ni a la ONU, ni a los desleales Ministros de Sanidad~Salud en sus boutades demenciales (y desde ciertos puntos de vista, criminales).

Juan Gérvas (jgervasc@meditex.es) es Médico General y promotor del Equipo CESCA (www.equipocesca.org)

 

Acta Sanitaria

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