El mirador

El Mirador (de Juan Gérvas). Quimera

Aparte de su acepción mitológica, la más conocida, quimera es un concepto biológico para designar al ser vivo con células que contienen material genético procedente de varios individuos, referencia que traslada el comentarista al mundo social, en donde los políticos realizan trasvases en defensa normalmente de los más fuertes en detrimento de los débiles, como viene sucediendo últimamente.

Juan Gérvas

Juan Gérvas

Vistos de lejos los humanos tenemos aspecto uniforme. Si uno ve esas fotos de multitudes desnudas, de Spencer Tunick, la masa difumina las individualidades. Debe ser también en lo psicológico, pues las declaraciones de los que acceden a desnudarse en estas ocasiones no son las de nudistas propiamente dichos, sino ciudadanos sin más que acuden a la convocatoria del artista. Se desnudan en plazas y lugares en que habitualmente no se practica el nudismo y no se sienten molestos ni cohibidos. Simplemente forman parte de una masa y de una experiencia artística, y por ello rompen muchos tabúes. Desde luego, los individuos que componen tales multitudes desnudas se visten tras la sesión fotográfica y reanudan su vida “normal”, pues no parece se siga la actividad artística de celebraciones orgiásticas ni nada parecido. El desnudo integral ocasional es una situación excepcional para los participantes de las multitudes fotografiadas por Spencer Tunick, un evento insólito en sus vidas. Se comportan como una masa, pierden su individualidad. Vistos desde lejos son indistinguibles en las fotografías que se difunden después. Son individuos desnudos, pero no provocan ni deseo ni alteran la sexualidad, pues el artista logra transformarlos en una pura masa de piel y cuero cabelludo. Es el individuo el que en su desnudez puede atraer. La masa desnuda sólo sorprende.

Mosaico genético

Los seres vivos tenemos un determinado contenido de ADN, característico en cantidad y composición de cada especie. Los humanos contamos con 46 cromosomas en cada célula. Vistas de lejos, todas las células parecen iguales. Pero no, no son iguales. En cada célula se expresan algunos genes y sólo algunos. Así se determinan las distintas estirpes celulares que dan lugar a tejidos y órganos. Por supuesto, la célula de la piel contiene toda la información de la neurona, y viceversa, pero sólo se expresa la información necesaria durante el proceso embrionario y ya para siempre. Este proceso de expresión e inactivación selectiva se comprende todavía sólo parcialmente, pero se puede lograr una “retro-expresión” que facilite el que una célula cualquiera se vuelva “pluripotencial” (la llaman “célula madre”). En este sentido el cuerpo humano es un mosaico fenotípico, pues sus células contienen el mismo genotipo pero no lo expresan por igual.

En la mujer las cosas son distintas que en el varón. En éste todas las células expresan los genes de los dos cromosomas sexuales (X, Y). En las mujeres, con dos cromosomas X, cada célula sólo expresa uno y el otro se reprime o inactiva y forma el corpúsculo de Barr. Los cromosomas X de la mujer proceden uno del padre y otro de la madre. Por ello, y al azar en etapa embrionaria temprana, unas células expresan el X del padre y otras expresan el X de la madre. Las mujeres son mosaicos fenotípicos sexuales, mezclas de células con X paterno activo y células con X materno activo.

Se habla de mosaico genético propiamente dicho cuando el material genético, el genotipo, es variable en distintas células. Así, hay pacientes con síndrome de Down que sólo tiene la trisomía del 21 en algunas células; lo mismo pasa con algunos pacientes con el síndrome de Klinefelter, pues unas células tienen XX y otras XXY. Generalmente eso supone menor expresión de la enfermedad y casos más leves. Todos los cromosomas, en los mosaicos, proceden de un solo cigoto (suma de un espermatozoide y un óvulo).

Quimeras, en la mitología y en la genética

En la mitología, Quimera es hija de Tifón y de Equidna y tiene el cuerpo de cabra, la cabeza de león, y alas y cola de dragón. En algunas representaciones tiene tres cabezas. Tuvo descendencia, la Esfinge y el León de Nemea. Echaba fuego por la boca, y murió a manos de Belerofonte, que empleó su fuego para fundir el plomo que había puesto en la punta de su lanza y así penetrar en su cuerpo con facilidad.

En Biología es quimera el ser vivo con células que contienen material genético procedente de varios individuos. Con el aumento de los mellizos por las técnicas de fertilización in vitro ha aumentado el número de quimeras humanas. En muchas ocasiones (hasta el 8%) los mellizos intercambian células fetales a través de la placenta. Son células hemáticas, en general, y llevan a que se expresen en el mismo individuo dos grupos sanguíneos, el propio y el del hermano mellizo. En la naturaleza este tipo de quimera es la norma en los monos titíes, cuyos embriones de la misma camada comparten sistemáticamente sangre en la placenta. Incluso en las mujeres algunas células fetales pueden pasar al torrente sanguíneo y colonizar el cuerpo de la madre, convirtiéndose en quimeras tardías.

En algunos casos de ovulación y fertilización doble, los dos cigotos pueden fundirse, y el individuo es una quimera en el sentido de que algunas de sus células tienen cromosomas de óvulo y espermatozoide concretos, y otras células de otro óvulo y espermatozoide distintos. Si los dos espermatozoides llevaban el cromosoma Y, o el X, el individuo no llamará la atención y será respectivamente hombre o mujer. En otro caso, si un espermatozoide lleva el cromosoma X y otro el Y, se da un hermafroditismo verdadero.

Quimeras en política

Los políticos prometen quimeras, imposibles, y no cumplen ni lo posible ni lo imposible. El Gobierno ha aplicado una cura de caballo a la sociedad por consecuencia de los desmanes de los especuladores. Los gobiernos de los países desarrollados toleraron el Gran Juego en el Casino Mundial, sin regulación ni control alguno, con los Paraísos Fiscales de válvula de escape. La codicia de los ricos ha llevado al saqueo de lo público y a la austeridad impuesta a la población, clases medias y bajas. Podemos parecer iguales, pero nuestras naciones son quimeras, mezclas de individuos de varias clases con distinto pedigrí, unos con el dinero que roban legalmente y otros a los que se nos obliga a reponer ese dinero robado.

Por un lado se despilfarra el dinero, como con la gripe A, y se premia a la Ministra con otro Ministerio, ahora para hacernos sentir vergüenza por su gestión de la respuesta a la represión en el Sahara Occidental. Por otro lado se imponen medidas draconianas, que salvan trescientos millones de euros aquí (al frenar la Ayuda al Desarrollo) y mil millones allá (congelación de las pensiones), y el dogal se aprieta también en torno al cuello de los funcionarios y de los que tienen hijos; y de los que compran cualquier cosa, incluso de primera necesidad (subida del IVA). Todo para “salvar la patria”.

Para dejar claro que esto es una quimera, que de lejos todos parecemos iguales pero no lo somos, al mismo tiempo se destinan 1.400 millones de euros para reflotar la inversión errónea en autopistas de peaje (sobre todo, las radiales en torno a Madrid). Los especuladores apostaron en el Casino y les salió mal la jugada. Hay que transferir el dinero que han perdido en su apuesta. Hay que transferirlo de nuestro bolsillo, con acuerdo del PSOE y del PP, que en esto están de acuerdo.

El Sistema Sanitario no sale indemne de la crisis, y los gastos se recortan en todo, desde material a personal, desde docencia a investigación. Cada vez más el Sistema Nacional de Salud es “pobre”, para “la gente”, para pobres, ancianos, inmigrantes y otros marginados. Aumentará la tuberculosis, disminuirá la expectativa de vida. ¿A quién le importa si la quimera de una sociedad justa se ha violentado al hacer cada vez más evidente la injusticia de una quimera social?

Juan Gérvas (jgervasc@meditex.es) es Médico General y promotor del Equipo CESCA

Acta Sanitaria

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