Política y Sociedad

El Hospital de Sanchinarro (HMS) regenera un hígado con metástasis muy avanzadas

Dr- Emilio Vicente

Dr- Emilio Vicente

Tal como explicó el doctor Emilio Vicente, director del Servicio de Cirugía General y Digestiva del centro hospitalario, a finales de mayo pasado, la intervención se dividió en dos operaciones entra las que mediaron tres semanas para la recuperación del volumen del hígado de la paciente, espacio de tiempo en la que fue asistida con un hígado artificial. La primera operación afectó a los dos lóbulos del hígado, izquierdo y derecho. Al tener los dos amplias áreas tumorales, se descartó la cirugía convencional por inviable. La paciente, igualmente, no era candidata posible a un trasplante. Se procedió entonces a eliminar la parte dañada del lóbulo izquierdo, conservando el resto del mismo. Entonces se dividió el hígado separando los lóbulos, con idea de eliminar íntegramente el derecho en la segunda intervención. Para terminar la primera operación, se ocluyó la vena porta derecha para que el riego sanguíneo pasara al lóbulo izquierdo y así éste ganara volumen. Durante esta primera fase el principal riesgo fue una hemorragia masiva al ser el hígado un órgano muy vascularizado. Afortunadamente esta circunstancia no se produjo.



Ángel Luis Córdoba, Emilio Vicente, Pablo González Jerez, Yolanda Quijano y Antonio Cubillo


Regeneración hepática asombrosa

Tras la primera operación, y tal como explicó el doctor Vicente, la paciente pasó del quirófano a la UCI y posteriormente a planta. Durante las dos primeras semanas, la capacidad de regeneración del hígado consiguió un volumen equivalente al de una persona sana. Esta gran mejoría fue un hecho decisivo para la doctora Yolanda Quijano, co-directora del Servicio de Cirugía General y Digestiva de HMS, ya que hasta ese momento los casos con daños tumorales muy extendidos eran considerados inoperables, siendo tratados exclusivamente con quimioterapia. Pero en este caso, y para bien de la paciente, pudo realizarse la segunda operación sin complicaciones, mediante la cual se extirpó el lóbulo derecho, altamente dañado y separado del izquierdo durante la primera operación.

Sustituyendo la función hepática

Durante el lapso de tiempo que medió entre las dos operaciones, y tal como explicó el doctor Ángel Luis Córdoba, del servicio de Medicina Intensiva del HMS, fue esencial mantener la función hepática de la paciente con medios extracorpóreos. Para evitar los fallos multiorgánicos propios de un fracaso hepático en la paciente, se optó por el sistema MARS. Este, también conocido como hígado artificial o diálisis hepática, consiste en reproducir la función de limpieza que hace el hígado humano, mediante una máquina externa que elimina las toxinas que se acumulan de forma natural en el hígado y que, en condiciones saludables, él mismo elimina satisfactoriamente. La máquina del Mars incluye un baño de albúmina que permite la eliminación de metabolitos, ya que esta molécula se acopla bien a las toxinas y permite su eliminación. Para el doctor Córdoba, la diálisis hepática del Mars fue una buena forma de sustituir la función hepática del hígado hasta que este se hubo regenerado.

Hito médico de alcance limitado

A pesar del éxito de la operación, la técnica desarrollada por el HMS, podrá aplicarse previsiblemente a un determinado número de pacientes, aunque no parece indicado para el cáncer de hígado, no metastático, salvo en sus primeras fases. La paciente intervenida padecía metástasis de cáncer colorrectal sin que hubiera afectado a más órgano que al hígado. No obstante, la técnica trae esperanzas a aquellos pacientes con hígados muy deteriorados que no pueden optar a un trasplante.

Luis Ximénez

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