Punto de vista el resofus permite su uso ambulatorio

El futuro del tratamiento del cáncer de próstata pasa por priorizar y dignificar la calidad de vida

Frente al cáncer de próstata ha surgido una nueva generación de tratamientos (el autor cita el ResoFus) que, además de su aplicación ambulatoria, evitan las secuelas de los tratamientos convencionales y reducen el impacto psicológico.

Existen numerosos estudios que demuestran que el diagnóstico de cáncer de próstata produce importantes problemas psicosociales que afectan al funcionamiento personal y al bienestar físico y psicológico del paciente y que repercuten tanto en su calidad de vida como en la de sus familiares. Además, no sólo el diagnóstico del cáncer tiene un gran impacto en el paciente sino también su tratamiento. Actualmente no existe ningún estudio comparativo directo entre las tres opciones de tratamiento, sino que, en general, los pacientes jóvenes son sometidos a cirugía, mientras que en los más mayores las opciones recomendadas suelen ser la radioterapia o la observación.

A pesar de que la cirugía radical para extirpar la próstata es el tratamiento más recomendado para cánceres localizados, éste tiene un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes

De hecho, a pesar de que la cirugía radical para extirpar la próstata es el tratamiento más recomendado para cánceres localizados, éste tiene un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes. Los cambios físicos producidos por el tratamiento y algunas secuelas, como la incontinencia urinaria y la disfunción sexual pueden seguir vigentes años después de la enfermedad. Especialmente preocupantes son los aspectos relacionados con la incontinencia urinaria y la sexualidad, sobre todo en pacientes jóvenes con pareja o aquellos con un cáncer de próstata localizado, que pueden llegar incluso a sufrir ansiedad o desajustes emocionales. A modo de ilustración, los resultados de un estudio señalaron que el 61% de los pacientes padecía malestar psicológico relacionado con su disfunción sexual cuatro años después y que este cambio en su actividad sexual deterioraba su bienestar físico y psicológico.

Calidad de vida del paciente

De este modo, en un momento en el que el cáncer de próstata tiene un índice de supervivencia del 97%, el reto se sitúa en dignificar y priorizar la calidad de vida del paciente a través de nuevas tecnologías capaces de reducir a la mínima expresión las secuelas de la enfermedad. En los últimos años, una nueva generación de tratamientos ha puesto el foco en la eliminación de las secuelas de las intervenciones convencionales. Este es el caso del tratamiento ResoFus, que permite eliminar el cáncer de próstata mediante ultrasonidos sin dañar los nervios ni el tejido sano de alrededor, logrando así un menor impacto en la función eréctil y urinaria, y en consecuencia, un menor impacto psicológico.

Otra de las ventajas de este tratamiento es su carácter ambulatorio, dado que no es necesario realizar ninguna incisión que implique revisiones post-operatorias. Al no haber incisión quirúrgica, y gracias a su precisión nanométrica, no hay necesidad de hospitalización y los pacientes recuperan rápidamente su calidad de vida desde el mismo día del tratamiento. Además, la baja  agresividad del método de ResoFus lo convierte en un tratamiento también apto para pacientes de entre 70 y 80 años, para los que la cirugía convencional ya no es una opción y hasta ahora sus únicas alternativas eran la radioterapia o la vigilancia.

Marc Serrallach

Urólogo de ResoFus Alomar, especializado en Urología y Andrología

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