Punto de vista su manejo requiere un tratamiento multidisciplinar

El cáncer de pene, un gran desconocido de la oncología masculina

Considerado como un tumor raro e infrecuente, el cáncer de pene es el gran olvidado de la oncología masculina. De hecho, sólo supone el  1% de todos los tumores que afectan a los hombres en España, detectándose menos de 300 casos al año [i]. Una cifra que, sin embargo, aumenta de manera exponencial en países subdesarrollados de África, Latinoamérica y Asia, en donde  su incidencia puede alcanzar hasta el 40% de todos los tumores diagnosticados en varones.

La mayoría de los casos se diagnostican en etapas en las que el tumor aún no se ha extendido, por lo que  la supervivencia a los cinco años en este tumor se sitúa en torno al 80%. Sin embargo el tratamiento local necesario suele provocar fuertes secuelas psicológicas en los pacientes. El procedimiento más utilizado en estos tumores es la penectomía; es decir, la amputación del pene total o parcialmente, lo que se traduce en importantes limitaciones en la vida sexual y en la autoestima de los pacientes.

Demora en la detección

La detección precoz sigue siendo un hándicap en la oncología masculina, porque muchos pacientes no quieren acudir al especialista por desconocimiento o vergüenza ante las señales de alarma

El cáncer de pene suele presentar un tipo de célula epidermoide  y aparecer en la parte interna del prepucio o el glande y, cuando se deja evolucionar, puede recubrir todo el pene. El síntoma más característico es la aparición de una verruga o úlcera que no suele doler ni sangrar, lo que retrasa el diagnóstico de la enfermedad. Además, la detección precoz sigue siendo un hándicap en la oncología masculina, porque muchos pacientes no quieren acudir al especialista por desconocimiento o vergüenza ante las señales de alarma.

El método de curación más eficaz contra este tipo de cáncer es la cirugía. Dependiendo del tamaño del tumor y de la profundidad que haya alcanzado el cáncer, puede ser necesaria una extirpación completa o solo la eliminación del tumor y del tejido circundante. También se puede recurrir a la cirugía de Mohs, que se basa en eliminar las capas del tumor una a una, observando bajo un microscopio cada capa para identificar la presencia de células cancerosas. Además, se pueden emplear técnicas locales de láser en casos muy seleccionados. La quimioterapia y la radiación también pueden combinarse para tratar la masa cancerígena junto con la cirugía.

Tratamiento multidisciplinar

Se ha identificado ADN del VPH en el 70 %-100 % de lo carcinomas in situ de pene y en el 40 %-50 % de los casos de cáncer de pene invasor

Por todo ello, un  aspecto fundamental en el manejo del cáncer de pene es que se requiere un tratamiento multidisciplinar. Es muy importante contar con un patólogo, que realice un diagnóstico diferencial; un urólogo experto; un oncólogo médico, para la terapia farmacológica, y un oncólogo radioterápico, capaz de aplicar la radioterapia en el lugar y a las dosis exactas. Además, es muy importante la presencia de un psicooncólogo, pues la cirugía afecta a las funciones sexuales y urinarias, provocando depresión, falta de apetito sexual y disminución de la autoestima en los pacientes.

En cuanto a los factores de riesgo, destaca la falta de higiene y la exposición prolongada al propio esperma en pacientes no circuncidados. La edad también tiene un papel importante en la aparición de este tumor, que suele darse en varones de más de 60 años. El tabaquismo, la fimosis, algunas afecciones inflamatorias de la zona del glande, liquen escleroso y atrófico, o la radiación ultravioleta A, incrementan las probabilidades de sufrir cáncer de pene [ii].

También existe relación entre el virus del papiloma humano (VPH) y el cáncer de pene. Se ha identificado ADN del VPH en el 70 %-100 % de lo carcinomas in situ de pene y en el 40 %-50 % de los casos de cáncer de pene invasor [iii]. Igualmente, hay evidencias de cáncer de pene (intraepitelial) en parejas de pacientes portadoras de condilomas genitales y/o carcinomas intraepiteliales de cuello de útero y viceversa. De hecho, algunos especialistas recomiendan la vacunación contra el VPH en hombres, al igual que ya se está aplicando en mujeres jóvenes en España, por este motivo. Con la vacuna, se pueden reducir los índices de infección y la carga de la enfermedad asociada a la infección viral.

[i] http://aeurologia.com/pdfs/articulos/7725581429953-eng.pdf
[ii] http://www.aeu.es/UserFiles/05-GUIA_CLINICA_CANCER_PENE.pdf
[iii] http://www.aeu.es/UserFiles/05-GUIA_CLINICA_CANCER_PENE.pdf

 

Enrique Grande

Jefe del Servicio de Oncología Médica de MD Anderson Cancer Center Madrid

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