La dieta mediterránea puede reducir hasta un 30% el riesgo de complicaciones cardiovasculares

La dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos (nueces, avellanas y almendras) permite reducir hasta en un 30% el riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares mayores (infarto de miocardio, ictus o muerte cardiovascular) en pacientes de alto riesgo cardiovascular. Ésta es la principal conclusión del estudio español Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea) que ha sido publicado en ‘The New England Journal of Medicine’. El estudio Predimed se inició en 2003 y los resultados principales del mismo se han publicado diez años después en una revista de prestigio del New England Journal of Medicine. El objetivo primario del estudio era averiguar si la dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra o con frutos secos superaba a la dieta bajas en grasas a la hora de evitar complicaciones cardiovasculares mayores (infarto de miocardio, ictus o muerte por estas causas) en pacientes de entre 55 y 80 años con una alta probabilidad de desarrollar este tipo de enfermedades, pero que aún no las habían padecido. Las recomendaciones sobre dieta mediterránea se centraban fundamentalmente en conseguir un alto consumo de frutas, legumbres, vegetales, cereales, frutos secos y aceite de oliva; un consumo moderado de pescado, lácteos y vino (opcional) y una baja ingesta de refrescos, pasteles, bollería industrial y carnes rojas.

Deja un comentario