Política y Sociedad Según el informe de Audita Sanidad

Deuda, corrupción y presupuestos irreales lastran la sanidad madrileña

Como reacción a la aprobación de los Presupuestos de la Comunidad de Madrid para 2017, el colectivo Audita Sanidad ha presentado un informe en el que buscan rebatir las tesis del gobierno de Cristina Cifuentes y en el que afirman que la deuda, la corrupción y los presupuestos irreales lastran la sanidad madrileña.

El trabajo fue presentado este miércoles, 10 de mayo, por el Grupo de Trabajo Auditoría Ciudadana de la Deuda en Sanidad, AuditaSanidad. Un foro de denuncia social y económica en cuya página web de inicio se afirma que la deuda sanitaria de la Comunidad de Madrid ascendió en los primeros 16 años del siglo XXI de 4.218 millones de euros a 30.450 millones de euros.

Juan Luis Ruiz-Giménez

Juan Luis Ruiz-Giménez

En la estela del 11 M

Como responsable del grupo de trabajo, tomó la palabra en primer lugar el doctor Juan Luis Ruiz Jiménez. Según sus palabras, Audita Sanidad es una consecuencia remota del movimiento ciudadano ’15 M’, que nació como reacción frente a los comportamientos públicos «perversos» ante lo que urge hacer una fiscalización activa de las cuentas oficiales.

Como principal dificultad a la hora de realizar el informe, Ruiz-Giménez destacó los cambios contables que se han realizado en las distintas partidas asignadas por la Consejería de Sanidad madrileña. En ese caso, el médico se refirió a los hospitales bajo modelo PFI y el concierto singular de la Fundación Jiménez Díaz. De esta última, el ponente afirmó que se beneficia de unas mejores condiciones por la derivación de pacientes pertenecientes a otros centros. De igual forma, Ruiz-Giménez consideró necesario que se haga una auditoria de las fundaciones de investigación.

Vicente Losada

Vicente Losada

Consejería preferente

Presentó los detalles del informe el economista Vicente Losada. Situó el 2003 como año «cero ó base» a la hora de estudiar la evolución de los sucesivos presupuestos sanitarios de la Comunidad de Madrid, al considerar que en 2002 se completaron definitivamente las transferencias sanitarias a la la región.

En su análisis del presupuesto consolidado de la CAM, tras las transferencias entre consejerías y otros factores contables, Losada reparó en que los 7.635 millones de euros asignados a la sanidad, con un 37,2 por ciento de los 20.504 millones totales de presupuesto de la región, convierten a esta consejería en la más dotada, seguida por la de Educación.

La «ficción» de los presupuestos

A continuación, Losada rebatió que haya habido un incremento de 189 millones para sanidad entre el presupuesto de 2016 y el de 2017, tal como defiende el gobierno de Cristina Cifuentes. Una cantidad cuestionada, si se tiene en cuenta que la comunidad de Madrid tendrá que satisfacer una deuda pública actualmente situada en el 12,9 por ciento. Según el razonamiento del ponente, los presupuestos que realiza el PP en el gobierno regional no descuentan el efecto de la inflación, que ejercicio a ejercicio merma el presupuesto sanitario. Una diferencia que pudo fijarse en 28,7 millones menos, según calculó Losada, como resultado de aplicar un IPC del 3 por ciento (inflación) entre enero de 2016 y enero de 2017. Descenso que, en la serie temporal de los últimos diez años, pasó de  5.831 millones en 2007 a los 5.814 de 2017, y una reducción de 17 millones. Por ello, el economista concluyó que los presupuestos de Madrid no parten de las cantidades liquidadas en el ejercicio anterior, es decir, de lo gastado realmente en el ejercicio previo, por lo que ofrecen un defecto o vicio de origen en el que persevera el gobierno regional.

Gasto sanitario per cápita insuficiente

Losada también señaló una infrapresupuestación de 62 millones detectada en 2015, derivada de la práctica de hacer cada presupuesto anual a partir del presupuesto inicial del año anterior, y no desde el cómputo del ejercicio final basado en las liquidaciones reales. Junto a esto, el ponente consideró insatisfactorio el gasto sanitario per cápita de Madrid, situado en 1.133 euros, es decir, casi 400 euros por debajo del de el País Vasco, que es la comunidad autónoma que más dinero dedicó a la sanidad de cada uno de sus ciudadanos en 2015. De igual forma, Losada encontró también muy penosa la asignación per cápita a Sanidad, referida al producto interior bruto, con un 3,8 por ciento que puso a Madrid a la cola de las regiones de España en 2014.

Hospitalcentrismo y medicalización

También señaló Losada, en sentido negativo, que Madrid esté instalada en la medicalización y siga fielmente un acusado «hospitalcentrismo». Al analizar la distribución de programas de inversión, criticó que la atención especializada reciba el 66,3 por ciento de los recursos, frente al 24,8 por ciento de la atención primaria y el 1,1 por ciento de la salud pública (promoción de la salud). Una tendencia consolidada a la que el ponente sumó la fuerte medicalización que sufre la región, en su opinión, por presiones del lobby de la industria farmacéutica, entre cuyos efectos está el escaso impulso que se da a los genéricos

Un sistema sanitario alternativo

Seguidamente, Losada analizó uno a uno los hospitales de la región. Distinguió entre los públicos; los mixtos, de modelo PFI, con servicios privados no sanitarios; y los netamente de gestión privada o del modelo PPP. Sobre los mixtos, que suman un número de siete, el ponente estimó que están siendo dejados de lado por la administración sanitaria madrileña, que parece preferir potenciar sus cuatro hospitales con modelo PPP, a los que afluye un mayor número de derivaciones. En algo que Losada definió como un sistema sanitario alternativo al público.

En su análisis de los hospitales, Losada detectó que los hospitales Ramón y Cajal, Gregorio Marañón y el Instituto Psiquiátrico José Germain son los únicos que van a recibir un incremento presupuestario, frente a los 13 millones que perderá el Hospital Clínico San Carlos y los 23 millones de reducción que sufrirá el Hospital Universitario La Paz.

Contra la deuda «opresiva»

El economista también concedió una gran importancia a la deuda pública, que definió como «una herramienta de opresión de los pueblos».  Así, criticó el acuerdo que alcanzaron PP y PSOE para modificar el artículo 135 de la Constitución española, con el que se primó el pago de la deuda sobre cualquier tipo de inversión en servicios, incluidos los sanitarios. Según sus cálculos, la deuda se ha disparado de manera exponencial en la CAM, sin que el ejecutivo haga ningún esfuerzo por amortizarla. Cuando se trata de combatir el déficit, razonó el ponente, se olvida que es un mero desequilibrio entre ingresos y gastos. De forma que sólo se actúa sobre los gastos (recortes) hasta el punto de que España es, según Eurostat, uno de los países con menor presión fiscal de la Unión Europea. Una realidad que, volviendo a Madrid, se agrava según el ponente, porque la comunidad no utiliza el artículo 103.2 que le permitiría crear sus propios impuestos.

María Victoria Zunzunegui

María Victoria Zunzunegui

Arrinconamiento de la prevención

En tercer lugar, la profesora honoraria de la Escuela Nacional de Sanidad, María Victoria Zunzunegui, denunció como un fracaso de la sanidad todos los casos que llegan a los hospitales porque no hay una adecuada inversión en prevención de la enfermedad y promoción de la salud. Como ejemplo de ello, puso la enfermedad arterial periférica, al poder evitar el quirófano, si la persona hace previamente el necesario ejercicio físico.

Denunció igualmente Zunzunegui las diferencias de esperanza de vida entre los barrios ricos y pobres de Madrid, como expresión de las diferencias socioeconómicas. Al tiempo que también consideró errado que no se atienda a la población mayor desde el medio comunitario, antes de que tengan que acudir a los hospitales, donde pueden contraer cosas peores que sus patologías de origen.

La corrupción como telón de fondo

En general, los tres ponentes consideraron como un factor de crecimiento de la deuda pública la corrupción en la contratación pública por sobrecostes en la compra de medicamentos y tecnología sanitaria. Una pérdida de recursos que la Comisión Europea fijó entre el 10 y el 25 por ciento, a través de un informe publicado en 2013.

La contención del gasto sanitario público contribuye a la expansión del sector empresarial privado de la sanidad madrileña, mediante concesiones privadas, colaboraciones público privadas, gestión de servicios públicos y la derivación a centros privados de prestaciones varias y listas de espera. Un trasvase de recursos que AuditaSanidad considera que responde a las políticas neoliberales del partido que gobierna la región.

 

1 Comentario

  1. José Antonio Moreno Ruiz says:

    Sobre presupuesto insuficiente: ¿Alguna vez lo han sido? ¿Cómo se calcula un presupuesto «suficiente»? En lugar de esforzarse por lo que haríamos si tuviéramos.. centrarse en como gestionar adecuadamente lo que tenemos.

Deja un comentario