Tecnología e Investigación Este mñusculo humano no es capaz de activar este proceso

Hallado un mecanismo por el que las células cardiacas del pez cebra regeneran su corazón

— Madrid 7 Feb, 2018 - 11:00 am

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares del Instituto de Salud Carlos III (CNIC) y de la suiza Universidad de Berna, liderados por la investigadora Nadia Mercader, en colaboración con la también suiza Universidad de Zúrich, han descubierto que, durante el proceso de regeneración, hay un alto grado de plasticidad entre los distintos tipos celulares del músculo cardíaco del pez cebra, a diferencia del corazón humano.

Tras un infarto agudo de miocardio, esta institución científica apunta que el corazón humano pierde millones de cardiomiocitos, las células que componen el músculo cardiaco. Sin embargo, añade que existen animales con una alta capacidad regenerativa que pueden reemplazar el miocardio dañado con nuevos cardiomiocitos.

Por su parte, el investigador Héctor Sánchez-Iranzo explica que “este es el caso del pez cebra (Danio rerio), un sistema modelo muy usado en la investigación cardiovascular para entender los mecanismos que controlan la regeneración y modelo de inspiración para el desarrollo de futuras terapias regenerativas”.

En este contexto, el CNIC subraya que “la clave de que el corazón del pez cebra sea capaz de restablecer su función cardiaca después de un infarto radica en el hecho de que sus cardiomiocitos son capaces de dividirse y repoblar la zona infartada, eliminando así el daño producido tras el infarto”.

Tras un infarto

Sin embargo, dicha institución de investigación recuerda que “el corazón de la mayoría de los animales, incluido el ser humano, no es capaz de activar este proceso, por lo que la lesión permanece en el corazón humano tras un infarto y éste no puede regenerarse”.

En este trabajo, que contó con la financiación del Consejo Europeo de Investigación, sus autores estudiaron dos tipos de cardiomiocitos, unos localizados en la parte más interna del corazón, las trabéculas, y otros en el exterior.

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