Política y Sociedad En el repaso anual a esta patología

Crece el interés de las pacientes con cáncer de mama por participar en ensayos clínicos

Montserrat Domènech, José Alés Martínez, Julia Giménez, Monica Morrow y Pedro Sánchez Rovira

A pesar de que participar en un ensayo clínico está condicionado al número y las características de los pacientes que pueden hacerlo, los organizadores de la Revisión Anual de GEICAM de Avances en Cáncer de Mama (RAGMA17) han confirmado que cada vez es mayor el interés de las mujeres afectadas por sumarse a estas investigaciones.

Durante el encuentro, que tuvo lugar los días 16 y 17 de junio, se incidió especialmente en la conveniencia de optar por cirugías menos invasivas en tumores de mama, siempre que sea posible, ya que mejoran la calidad de vida y no conllevan un peor pronóstico.

José Alés Martínez

José Alés Martínez

Un gran comité de tumores

El miembro del comité organizador de dicha reunión anual, el doctor José Enrique Alés Martínez, celebró que cada año se amplíe el cuerpo de conocimientos que se genera en el medio clínico sobre los tumores de mama.

En cuanto al Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), el también oncólogo médico del Hospital Nuestra Señora de Sonsoles, de Ávila, lo definió como un gran comité de tumores, al estilo de los que trabajan cada día en los hospitales, pero con una visión de conjunto sobre todo lo que se consigue frente a la patología.

Consideró Alés Martínez que los tumores de mama precisan siempre un trabajo multidisciplinar que acompañe a la paciente en todos los procesos asistenciales. Dentro del diverso equipo de especialistas citó a los cirujanos, los cirujanos plásticos, los patólogos, los radiólogos e, incluso, los oncólogos médicos, en clara ironía a su propia especialidad. Desde esta labor conjunta, consideró que es factible definir cada situación en la que se pueda lograr el mayor beneficio terapéutico para cada paciente, pero con la mínima intervención, igualmente, posible.

Tratamientos sin triunfalismos

Alés Martínez también se refirió a los estudios de neoadyuvancia y cirugía conservadora que consiguen en muchas ocasiones una buena recuperación de la paciente, compatible con una mejor calidad de vida. Sin embargo, el doctor fue cuidadoso para no sumarse al triunfalismo en cáncer de mama que se transmite de vez en cuando a través de los medios de comunicación, dado que persiste en la población española un grupo reducido de pacientes con tumores de mama no curables.

En contestación a una pregunta de Acta Sanitaria sobre la universalidad de la neoadyuvancia, como estrategia para la reducción de los tumores con carácter previo a la cirugía, Alés respondió que, sin ser la “panacea”, dicha neoadyuvancia presta muy buenos servicios a las mujeres en las que está indicada. Definió esta estrategia como la aplicación de un tratamiento previo a la cirugía, destinado a reducir el tamaño del tumor y retrotraerlo a estadios más iniciales.

Pese a lo dicho durante su exposición, Alés Martínez confesó que actualmente existen líneas de trabajo diversas, y a veces solapadas, que complican considerablemente las decisiones a tomar por los comités de tumores.

Julia Giménez

Julia Giménez

Cribado precoz selectivo

En su turno, la jefa clínica de la Fundación Instituto Valenciano de Oncología, la doctora Julia Giménez, recordó que el cáncer de mama es el tumor de mayor prevalencia e incidencia en la población femenina. Para el abordaje del mismo, la especialista consideró que el cribado mamográfico selectivo obtiene buenos resultados en términos de diagnóstico precoz, con opción a tratamiento conservador. Este consiste, según apuntó, en practicar cirugía conservadora de la mama y de la axila, con extirpación del ganglio centinela. Escenarios quirúrgicos a los que añadió la radiología, dentro de un conjunto que llamó “paquete conservador”.

Cirugía onco-plástica

Desde su experiencia, la oncóloga reconoció que no siempre es posible recurrir a las estrategias conservadoras. En esos casos, en los que la mastectomía es inevitable, resolvió que es preciso hablar con la paciente de la posible reconstrucción mamaria. Para ello, según enumeró, existen tres posibilidades, recurrir a implantes artificiales, utilizar colgajos autólogos de la paciente, es decir sus propios tejidos corporales, o combinar ambos materiales. En cualquiera de los casos, Giménez aclaró que dicha intervención complementaria puede realizarse en la misma intervención de la mastectomía o plantearse a posteriori, mediante cirugía oncoplástica.

Mastectomías preventivas

En lo tocante a la cirugía de reducción de riesgo de desarrollar tumores de mama en mujeres sanas, como en el caso de la actriz norteamericana Angelina Jolie, la especialista advirtió que ese riesgo sólo se puede evitar en un 90 ó 95 por ciento. Algo debido a que no se puede quitar todo el tejido glandular en la mastectomía y a que basta una célula epitelial para la reaparición del cáncer.

Según sus palabras, únicamente está indicada esta estrategia preventiva para un diez por ciento, aproximadamente, de las mujeres. Concretamente, pacientes con alto riesgo hereditario de cáncer de mama o historial clínico con datos histológicos positivos.

Como otra técnica a tener en cuenta, la doctora Giménez citó la Salpingooforectomía bilateral, un tipo de laparoscopia, capaz de reducir en un 40-50 por ciento la mortalidad.

La culpa es del tumor

Giménez también afirmó que existen estudios, realizados desde hace décadas sobre las estrategias conservadoras y no invasivas, por los que es lícito asegurar que no se producen pérdidas de seguridad para la paciente, cuando se aplican cirugías menos agresivas. Tras asegurar que eso es algo demostrado en miles de casos contenidos en decenas de ensayos, afirmó que, cuando se producen recaídas, se debe a la propia biología del tumor y no a una cirugía más contenida.

Monica Morrow

Monica Morrow

Décadas en positivo

A continuación, la especialista del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, la doctora Mónica Morrow, partió de la situación existente hace apenas dos décadas, en la que las mastectomías estaban generalizadas. Sin embargo ahora, razonó la cirujana, los tratamientos se centran en la individuación de los tumores y las pacientes, además de la evitación de los efectos secundarios. Dentro de su especialidad, consideró como mayor avance no tener que extirpar los ganglios axilares, tras biopsiar el ganglio centinela, y que el 85 por ciento de los casos no requieran mastectomía.

El efecto “Jolie”

Dentro de ese abordaje actual, Morrow habló de terapias dirigidas, hormonales, quimioterápicas y mediante radiación. Para lo que trajo a colación el estudio Zeta-11, realizado con la colaboración de 700 pacientes, en el que se confirmó la utilidad de conocer las necesidades concretas de quimioterapia de cada paciente y la confirmación de no tener que quitar los ganglios no afectados.

Por otro lado, la cirujana denunció la fiebre que se vive en Estados Unidos (EEUU) por las mastectomías bilaterales, en la estela de Angelina Jolie, y en ocasiones con la ilusión de tener unas mamas perfectas. Por ello, la doctora lamentó que a veces las ideas sean más débiles que las creencias y que algunas pacientes ignoren o no quieran saber que la mastectomía bilateral tiene una notable complejidad y que se corre el riesgo de perder todo el tejido mamario. En cuanto a la cirugía conservadora, Morrow estimó que se realiza al 75 por ciento en EEUU, es decir, por debajo del porcentaje habitual en España.

Pedro Sánchez Rovira

Pedro Sánchez Rovira

Esperanzas en biomarcadores

Como último médico en hablar, el miembro del comité organizador de RAGMA17, el doctor Pedro Sánchez Rovira, resumió las intervenciones anteriores con la afirmación de que el término que tiene más carga de futuro en cáncer de mama es la palabra biomarcador, como aspecto central de la medicina de precisión. A lo que añadió los avances experimentados, y esperables, en biopsia líquida y desde las nuevas terapias dirigidas a intervenir en el ciclo interno de la célula maligna.

Así mismo, el especialista destacó la importancia de grupos cooperativos de investigación como GEICAM, capaz de movilizar a más de 800 profesionales de 180 hospitales del país. Un gran equipo que hasta el momento ha estudiado a 46.000 mujeres en más de 100 ensayos a lo largo de los últimos 20 años. De forma que su contribución ha sido clara, en su opinión, para lograr que la supervivencia en cáncer de mama se eleve con creces por encima del 80 por ciento.

Finalizó Sánchez con el dato de que ya se utiliza cirugía conservadora en el 80-85 por ciento de los casos, donde su conveniencia se decide en función de pautas como el tamaño tumoral, la afectación de la piel o el carácter multifocal del tumor.

Montserrat Domènech

Montserrat Domènech

Más ensayos clínicos

Por parte de las pacientes, participó la presidenta de la Federación Española de Mujeres con Cáncer de Mama (FECMA), Montserrat Domènech. Quien confirmó que las mujeres demandan cada vez más ser incluidas en ensayos clínicos, la importancia de avanzar en el conocimiento por cada tratamiento concreto y con generosidad hacia las mujeres futuras y el ganar en eficacia con tratamientos que son menos agresivos. La quimioterapia de hoy es mucho más tolerable que la de hace 30 años; las mujeres lo valoran y buscan participar en investigaciones.

Finalmente, y en coincidencia con los médicos ponentes, Domènech consideró necesario advertir a algunas mujeres que la reconstrucción mamaria no es a la carta, y que debe fundamentarse en criterios clínicos.

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