Derecho Sanitario les absuelve de otros ocho casos

Condenados un ginecólogo y un psiquiatra a 18 meses de prisión por tres delitos de aborto ilegal

— Barcelona 22 Ene, 2018 - 4:05 pm

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha comunicado que la Sala II del Tribunal Supremo condena a 18 meses de prisión por tres delitos de aborto ilegal al propietario de dos clínicas ginecológicas de Barcelona, el doctor Carlos M.G. y al psiquiatra Pascual Javier R.M.

7QIMT5sELa Sala estima parcialmente el recurso de ambos y les absuelve de otros ocho delitos de aborto ilegal por el que habían sido condenados por la Audiencia de Barcelona en junio de 2016, al entender que en dichos casos no hay pruebas suficientemente contundentes de que las intervenciones de interrupción del embarazo se produjeron fuera de los supuestos permitidos por la ley.

En la práctica, la pena máxima emitida por este Tribunal seguirá siendo de 18 meses, ya que la sentencia de la Audiencia de Barcelona, pese a condenar a 11 penas de seis meses de prisión, especificó que, en aplicación de la regla del artículo 76.1 del Código Penal, la pena no podía exceder del triple de la impuesta por el delito más grave, fijando en este caso la de 18 meses.

Por su parte, el Supremo rechaza el recurso de la Fiscalía que, por un lado, pedía la condena por otros cinco casos de aborto, ya que sostenía que se fueron practicados también sin el dictamen psiquiátrico de las pacientes que es preceptivo; y por otro, por delito de falsedad en relación a otros tres casos, al entender que se realizaron en periodos de gestación superiores a la autorización concedida por la Administración a las clínicas del citado doctor.

Insuficiente dictamen psiquiátrico

De esta forma, el CGPJ señala que la sentencia confirma la existencia de delito en tres casos, al entender que hay prueba suficiente de la defectuosa o insuficiente elaboración del dictamen psiquiátrico. En estos tres supuestos, las declaraciones de las testigos resultan corroboradas por otras circunstancias. En el primer caso, la paciente fue diagnosticada de un trastorno adaptativo de personalidad que no se hizo constar en el informe psiquiátrico; mientras que en los otros dos se trataba de supuestos de malformación.

El alto tribunal comparte la conclusión de la Audiencia de que la no constancia de los datos en el ‘Dictamen Médico psiquiátrico’ suscrito por el psiquiatra Pascual Javier R.M. “permite inferir de una manera lógica y racional que, tal y como declararon las testigos, no fueron examinadas por ningún psiquiatra y que, por tanto, la elaboración del informe en cuestión o fue simulada o fue defectuosa y, en consecuencia, no reflejaba la realidad del estado psíquico de la mujer a la que se refería”.

Deja un comentario