Tecnología e Investigación Resistentes a los antibióticos

Científicos del CSIC desarrollan una técnica que analiza la formación de biopelículas bacterianas

— Madrid 4 Oct, 2016 - 6:59 pm

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han desarrollado una técnica que permite analizar la formación de biopelículas bacterianas, grupos complejos que consiguen resistir a los antibióticos.

21 CSIC IM-1En ecosistemas naturales, las bacterias se organizan en comunidades complejas llamadas biofilms o biopelículas. Estas estructuras son muy resistentes a la acción de antimicrobianos como los antibióticos y los desinfectantes, contribuyendo a su virulencia.  Con el fin de evitar su creación en ambientes especialmente sensibles, como el hospitalario o el alimentario, investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) desarrollaron una técnica que, según estos investigadores, permite seguir el desarrollo de los biofilms en tiempo real y ofrece información sobre la formación de estas estructuras.

El equipo de científicos emplearon una técnica para evaluar la eficacia de proteínas de origen fágico, para evitar la formación de biofilms, o para eliminar los ya creados por cepas de estafilococos. Se trata, según señalan, de una herramienta rápida, fiable y eficaz para la investigación de nuevos antimicrobianos contra las biopelículas.

Medición en tiempo real

“Los biofilms están formados por una o múltiples especies microbianas rodeadas de sustancias que ellas mismas secretan y que les permiten estar unidas entre sí. Estas secreciones también les facilitan adherirse a una superficie biótica (viva) o abiótica (inerte). Esto los hace tremendamente resistentes y supone un importante problema para tratar infecciones bacterianas o para controlar contaminaciones durante el procesado de algunos alimentos”, explica la investigadora del CSIC en el Instituto de Productos Lácteos de Asturias, Pilar García.

“El sistema que planteamos hace una medición en tiempo real y puede evaluar la capacidad de una determinada bacteria para adherirse a una superficie. Esta metodología no solo facilita el estudio de la patogenicidad bacteriana, sino que simplifica la búsqueda de nuevos antimicrobianos y permite calcular las dosis necesarias para eliminar estos patógenos”, señala la científica del CSIC también en el Instituto de Productos Lácteos de Asturias, Patricia Ruas.