Política y Sociedad

CIBERNED reúne a investigadores y pacientes con enfermedades neurodegenerativas en su II Foro Social

Tal y como explicó el subdirector general del Fondo de Investigación Sanitaria (FIS), Joaquín Arenas, durante la apertura del Foro, la tarea de difundir la investigación científica a la sociedad continua siendo uno de los retos del mundo científico. “En este sentido, existe todavía un vacío importante”, añadió. Según afirmó, centros de investigación en red como CIBERNED fomentan el conocimiento y su traslación a la aplicación de la práctica clínica, un esfuerzo que, sin embargo es difícil de poner en conocimiento de los ciudadanos.

Precisamente, acercar los últimos avances científicos a los pacientes es el objetivo de este II Foro Social, celebrado ayer en Madrid. El director científico de CIBERNED, José Ángel Berciano, agradeció el esfuerzo de los profesionales que presentaron sus trabajos ante un auditorio compuesto, en su mayor parte, por miembros de las asociaciones de pacientes e investigadores.

Avances médicos en enfermedades neurodegenerativas

Durante la primera parte de la Jornada, el doctor Jesús Ávila de Grado, vicedirector de CIBERNED, moderó una mesa redonda sobre los avances médicos y científicos en las enfermedades neurodegenerativas; mientras que, en la segunda parte del Foro, Félix Bermejo, del Grupo de Investigación del Área 5 del mismo centro en red, ubicado en el Hospital Doce de Octubre, lo hizo en otra mesa en la que pacientes y periodistas abordaron la percepción social de la lucha contra la neurodegeneración.

Ana Frank, neuróloga del Hospital de La Paz, de Madrid, analizó los últimos avances de la investigación en la enfermedad de Alzheimer. Según explicó, España es uno de los países europeos más envejecidos y, casi con seguridad, en el año 2050, será la que cuente con una población más longeva. Cuenta con una prevalencia de 500.000 afectados, empezando a duplicarse por décadas la incidencia de la enfermedad a partir de los 65 años. Para la doctora, los retos principales del trabajo investigador son los de conseguir nuevos biomarcadores; identificar los factores de riesgo y de protección; reducir la prevalencia; y retrasar al menos cinco años el inicio de los síntomas del Alzheimer en las personas que los tienen latentes, una cuestión en la que juega un papel fundamental la prevención de enfermedades cerebrovasculares.



Relación entre demencia y enfermedad vascular

La especialista explicó que dentro del Alzheimer, “una enfermedad todavía bastante desconocida en cuanto a su fisiopatología”, hay riesgos no modificables, como la edad o los genes, y otros modificables o tratables, como la dieta, el mal estado de salud o el padecer enfermedades cerebrovasculares dado que, según concretó, está demostrado que, cuando se dan a la vez la enfermedad cardiovascular y neurodegeneración, una situación frecuente en los ancianos, se produce un efecto sinérgico por el que la enfermedad cardiovascular hace que el cerebro sea más vulnerable y pueda expresar antes los síntomas de la enfermedad neurodegenerativa.

En este sentido, señaló que, controlando los factores de riesgo cardiovascular a partir de la juventud o de la mediana edad, practicando ejercicio físico y manteniendo una dieta saludable, se podría retrasar la aparición de los síntomas de demencias como el Alzheimer e incluso, evitar que se manifestase en el paciente la propia enfermedad neurodegenerativa. Así lo demuestran algunos estudios en marcha. La explicación de esta relación entre la demencia y la enfermedad vascular podría estar, según la investigadora, en que la lesión producida hiciera que todos los procesos relacionados con la aparición del Alzheimer se magnificasen.

El Parkinson y las enfermedades neuromusculares

En esta mesa redonda participó también Eduardo Tolosa, del Grupo de CIBERNED perteneciente al Hospital Clínic de Barcelona. Según este experto en la enfermedad de Parkinson, cada vez hay un mayor interés en investigar a los individuos en fase premotora, los que todavía no han manifestado los síntomas motores de la patología. La mayoría de los pacientes sufren un deterioro cognitivo progresivo y la hipótesis de los estudios realizados es que, a pesar de desconocerse las causas desencadenantes de la enfermedad, éstas podrían estar asociadas a lesiones cerebrovasculares.

Uno de los estudios más prometedores en este ámbito se puso en marcha hace un año a partir de la obtención de fibroblastos de un grupo de pacientes que son sustituidas por células madre. Tras todo el proceso, se terminarían generando “células corregidas” clínicamente fiables. Por otro lado, el doctor destacó la importancia de tecnologías como la resonancia magnética y los estudios por imagen PET en la investigación de las enfermedades neurodegenerativas. Por último, ofreció un análisis de sus investigaciones sobre las enfermedades neuromusculares la doctora Isabel Illa, del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona).

Arantxa Mirón Millán

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