Punto de vista A propósito del Hospital de Fuenlabrada y la Clínica Los Madroños

Cesión ilegal de datos personales y corrupción institucional en la Sanidad madrileña

Enrique Normand

El pasado jueves los portavoces de sanidad de los grupos parlamentarios de la oposición tuvimos la ocasión de debatir por fin con el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez, sobre la cesión ilegal de datos personales de pacientes del Hospital de Fuenlabrada a clínicas privadas.

Al menos desde septiembre de 2013 el Hospital de Fuenlabrada daba datos personales de pacientes en lista de espera a clínicas privadas y eran las propias clínicas las que llamaban a los pacientes para que fueran atendidos en esos centros con cargo al erario público. Esto plantea al menos dos problemas: en primer lugar, es ilegal ceder datos personales de pacientes sin el consentimiento expreso de los afectados y antes de que hayan aceptado ser atendidos en otro centro que tiene un incentivo evidente para conseguir la derivación.; y, por otro lado, en algunos casos se mentía a los pacientes diciendo que había sido su médico del sistema sanitario público el que había recomendado la derivación para reducir la lista de espera.

Lo ocurrido en el Hospital de Fuenlabrada no es sólo una violación de la ley de protección de datos, sino un caso más de corrupción institucional en la Sanidad madrileña.

Como le dije al Sr. Rodríguez, para Unión Progreso y Democracia (UPyD) lo ocurrido en el Hospital de Fuenlabrada no es sólo una violación de la ley de protección de datos, sino un caso más, y ya van demasiados, de corrupción institucional en la Sanidad madrileña.

Cuando oímos la palabra corrupción tendemos a pensar en corrupción económica, como es el hecho de que las empresas concesionarias de cinco hospitales madrileños aparezcan en los papeles de Bárcenas como donantes ilegales de dinero al Partido Popular, lo que está pendiente de confirmar por los tribunales de Justicia. Pero hay una corrupción tanto o más grave que la económica, y es la corrupción institucional, que se ha puesto de manifiesto en la Sanidad madrileña con el reparto que se produjo en el concurso de privatización de la gestión de seis hospitales públicos madrileños o en la destitución de directores de centros de salud no afines a la consejería. También en el hecho de que, mientras se está recortando en personal, se coloque como eventual en el Hospital La Paz a un ex viceconsejero de Asistencia Sanitaria, tal y como informó Acta Sanitaria recientemente.

La corrupción institucional se ha puesto de manifiesto en la Sanidad madrileña con el reparto que se produjo en el concurso de privatización de la gestión de seis hospitales públicos

Según ha reconocido el Gobierno de la Comunidad de Madrid, desde el Hospital de Fuenlabrada se derivaron al Hospital Los Madroños, de Brunete, 558 pacientes de manera irregular. Curiosamente, a esta misma clínica se le arreglaron los accesos con dinero público por un importe de 58.000€ y se le pagaron, también con dinero público, cursos de radiología para médicos de familia por importe de 49.000€ (Si estos cursos los hubiera impartido el propio SERMAS, su coste habría sido mucho menor o nulo). Al Hospital Los Madroños se le permite además que oferte el traslado en autobús a los pacientes para facilitar la derivación.

Resulta cuanto menos chocante que el alcalde de Brunete (PP) alardee en los plenos del Ayuntamiento de las derivaciones que desde la sanidad pública consigue el centro, un hospital en el que da la casualidad que trabaja un familiar suyo. Llama también poderosamente la atención que, cuando el alcalde de Brunete intenta comprar a una concejal de UPyD para conseguir una mayoría sin depender de la oposición, un familiar de dicha concejal sea contratado en el Hospital Los Madroños y que el gerente le diga a la persona contratada que su madre “le debe un favor” al alcalde.

Puede que todo esto no tenga nada que ver con que el principal accionista del Hospital Los Madroños sea un exconcejal del PP en Brunete; pero ya sería casualidad, como la que ocurrió con las ofertas que presentaron las tres empresas que concursaron en el fallido contrato para privatizar la gestión de los seis hospitales que mencionaba antes.

Tras el escándalo, se han paralizado las derivaciones a las clínicas que realizaron las llamadas irregulares a pacientes, según nos informó el consejero en el pleno de la Asamblea. No es para menos.

Resulta cuanto menos chocante que el alcalde de Brunete (PP) alardee en los plenos del Ayuntamiento de las derivaciones que desde la sanidad pública consigue el centro

Ante lo ocurrido en el Hospital de Fuenlabrada lo primero es depurar responsabilidades, y cuesta mucho creer que un gerente, que no contrata ni a un eventual sin pedir permiso a la consejería, ceda datos de más de mil pacientes sin que se entere la Dirección General de Sistemas de Información Sanitaria de la consejería, por poner sólo un ejemplo. También hay que sancionar a los responsables, y en ello están la Agencia Española de Protección de Datos y la Fiscalía de Madrid a instancia, entre otros, de UPyD.

Pero lo más importante de cara al futuro es poner los medios para que esto no vuelva a pasar, y eso implica gestionar de forma transparente la Sanidad madrileña, incluidas las derivaciones a la sanidad privada. Transparencia para mejorar la gestión y prevenir la corrupción. Se lo hemos dicho varias veces al Sr. Rodríguez y se lo repetiremos las que haga falta.

Enrique Normand

Médico Oftalmólogo y, durante la pasada legislatura, diputado de UPyD en la Asamblea de Madrid. Twitter: @enriquenormand

3 Comentarios

  1. Lisu says:

    Gran artículo de Normand denunciando lo que todos sabemos. A ver si aprendemos de estos acontecimientos que nos ha tocado vivir a los sanitarios madrileños en vivo y en directo.

  2. jesús says:

    Ellos siempre están impunes, aquí no pasa nada, los más ignorantes ostentan los cargos de más responsabilidad, aquí no pasa nada hasta que pase, desgraciadamente va a pasar, están consiguiendo que la presión social pueda estallar. Qué poca historia, que poco de nuestra historia saben estos rufianes, aquí, en España, no existen términos medios, y estos golfos van a conseguir que esto explote.
    Aquí te meten en la cárcel por robar un plato de lentejas para alimentar a tus hijos y además tienes que presenciar desde la misma como estos bastardos se forran, y los que no disfrutan con un raro sadismo de hacer las cosas continuamente mal, y luego se ríen.
    La historia se repetirá.

  3. J. G. G. says:

    Muy cierto el comentario del Sr. Normand al incluir la corrupción institucional, tan dañina como la económica, ya que de nada sirve que se hagan en hospitales los preceptivos cursos de protección
    de Datos y luego no haya un control del uso de los mismos por parte de los responsables.
    En mi caso, la máquina de apnea de Oximesa en la Unidad de Neumologia del hospital Puerta de mHierro, que creo debería ser controlada por/y en la Unidad , no directamente por la Empresa citada.
    También mi experiencia en la Unidad de Ictus del Hospital Gregorio Marañón, en relación a lo que yo llamo la » guerra de las insulinas «. Sanofi – Aventis, el fabricante de Lantus, contra dos que han sido las compañias farmaceuticas que han monopolizado el mundillo de las insulinas: la americana Lilly (Lispro – humalog como análogos aparte de las insulinas humanas) y la danesa Novo Nordisk (Levemir, Aspart-Novorapid aparte de sus insulinas humanas (Actrapid, NPH…). Estando hospitalizado, recibí la visita de » una señorita » que me dijo que sabía que era diabético y me propuso hacer el tratamiento con insulina Lantus, al mismo tiempo que recibiría una remuneración si accedía a un estudio patrocinado por la firma farmacéutica.

    Sin palabras…………………..

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