Política y Sociedad Madrid tranquiliza a la colonia española en Gran Bretaña

El Brexit no amenaza los derechos sanitarios de los españoles residentes en el Reino Unido

César Chiva, Daniel Lacalle y Guillermo de Juan

El comisionado de la Comunidad de Madrid en la ciudad británica de Londres, el profesor Daniel Lacalle, no ve amenazas para la prestación sanitaria a la comunidad española residente en el Reino Unido, incluidos miles de médicos y enfermeras.

Ese mensaje de tranquilidad fue emitido durante un desayuno informativo organizado por Executive Forum España, con apoyo de la compañía farmacéutica GSK. Asistieron al encuentro José Ramón García, Andrea Levy y Rosalía Gonzalo (PP), Enrique Ossorio (miembro del PP en la Asamblea de Madrid), Álvaro Esteban (Eureka PR), y María Dolores Sánchez de Puerta y María Isabel Barreiro (GSK), entre otros.

César Chiva

César Chiva

Semblanza del ponente

El presidente de Executive Forum España, César Chiva, agradeció al protagonista del encuentro su participación, con numerosos elogios a su trayectoria profesional. Entre otros méritos, destacó su labor en el sector económico y de fondos de inversión, así como hizo referencia a su actividad docente en universidades y escuelas de negocios, y sus libros publicados.

Durante el coloquio, César Chiva calificó de paradójico que el apoyo al Brexit sea creciente en el Reino Unido, a pesar de que algunas cifras macroeconómicas no están siendo demasiado brillantes en el país. De igual forma, preguntó a Daniel Lacalle si la comunidad española residente en las islas británicas debe albergar algún temor sobre los cambios futuros que pueda plantear el Brexit, una vez que sean resueltas las negociaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea (UE). Por último, también cuestionó al ponente principal si es cierto, o no, que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene intención de utilizar al país del Brexit como puente para debilitar a la UE.

Guillermo de Juan

Guillermo de Juan

Al servicio de la salud, aquí y allí

El vicepresidente de GSK, Guillermo de Juan, considera necesario este encuentro por ser la compañía a la que representa una firma de raíz británica y proyección internacional, además de tener la voluntad de contribuir a despejar dudas e inquietudes que las negociaciones del Brexit puedan estar despertando en los ciudadanos españoles.

Como parte del sector farmacéutico, Guillermo de Juan destacó el papel de la industria como líder en I+D+i en España, mediante inversiones que alcanzaron los 1.085 millones de euros en 2016, un 8 por ciento más que en el ejercicio anterior. Estos desembolsos se realizaron en el ámbito público en el 45 por ciento del total, a través de hospitales, universidades y centros de investigación. La referida es una potencia de actividad que también se observa en el empleo cualificado de calidad, que en 2016 también creció un 11 por ciento, como comentó.

En relación con las posibilidades existentes en España para la colaboración público-privada, el vicepresidente del laboratorio señaló que son muy buenas en el contexto europeo y mundial, circunstancias positivas para el desarrollo de un sector que resulta imprescindible para la buena salud de todos los europeos.

Daniel Lacalle

Daniel Lacalle

Un progresivo distanciamiento

Lacalle aclaró que el Brexit es el final de un proceso de gradual distanciamiento entre el Reino Unido y la UE. Sin embargo, también advirtió de que sus negociaciones entre esos dos espacios económicos y políticos tan importantes para el planeta, sólo están al comienzo del principio, ya que es esperable que duren algunos años.

Desmintió el comisionado a los que vaticinaron un colapso de la economía británica y la pérdida de medio millón de empleos en el archipiélago, país que disfruta en estos momentos de las tasas de desempleo más bajas de su historia. Este es un aspecto que no impidió al conferenciante conceder que sí se está dando en el Reino Unido un evidente parón en las contrataciones y en la creación bruta de capital, dos magnitudes que también coinciden con un crecimiento económico, situado en el 1,5 por ciento, significativamente inferior al que sería de esperar. En su opinión, la situación del Brexit impide que el Reino Unido crezca al ritmo de España, es decir, en el entorno del 3 o 3,5 por ciento.

Rosalía Gonzalo, María Isabel Barreiro y Andrea Levy

Rosalía Gonzalo, María Isabel Barreiro y Andrea Levy

País de inmigración

Lacalle explicó que el distanciamiento entre el país británico y el resto de Europa se debió a sus divergencias en materia de inmigración, principalmente. Según sus datos, el Reino Unido es un conjunto de países en el que viven cuatro europeos no británicos por cada natural que vive en el continente. Con esto, el economista quiso evidenciar que el Reino Unido seguirá siendo una nación receptora de trabajadores extranjeros, pero con el prurito de salvaguardar su soberanía en esa parcela política. En cuanto al otro motivo que disparó el Brexit, afirmó que fue el pasaporte financiero.

Un “divorcio” amigable, pero lento

Lacalle también describió las negociaciones del Brexit como esos divorcios en los que las dos partes lo quieren todo, al principio, pero luego tienen que pactar una solución satisfactoria para todos. De ahí que tengan que acercar posturas, en un proceso que, sin duda, será lento, pero para el que será necesario ir despejando incertidumbres, para que los respectivos espacios económicos no vean lesionados sus crecimientos potenciales.

Por eso, el economista aseguró que ninguno de los dos negociadores quiere “fastidiar al otro”. En su opinión, será el Reino Unido el llamado en mayor medida a flexibilizar su posición, ya que resulta patente que está sufriendo como efecto de la situación actual un encarecimiento del precio medio de sus viviendas, además de su crecimiento atenuado. De igual forma, el conjunto formado por Gales, Inglaterra, Irlanda del Norte y Escocia necesitaría tener las mejores relaciones con la UE, a efectos de seguridad, defensa, comercio y vertebración del orden mundial.

Una Europa más fuerte

El ponente estima que el Brexit ofrece un mensaje de tranquilidad en cuanto se va de la UE un país que nunca llegó a creer del todo en ese proyecto y que nunca tomó la trascendental decisión de cambiar de moneda. Ofrece también esta crisis una oportunidad a la Unión Europea, en su opinión, para corregir algunos errores del pasado, especialmente el coste considerablemente alto de la burocracia comunitaria, criticado muchas veces desde el lado británico.

De igual forma, Lacalle estima que la UE vive en estos momentos una etapa de fortalecimiento, como acreditan los acuerdos bilaterales establecidos con Canadá (CETA) y Japón, como resultado de largas negociaciones. Estos trámites duraron cuatro años en el primer caso y 10 en el japonés. Además, ve un reforzamiento de la Europa unida en el seno del G20, también a raíz del Brexit, de forma que considera que el Reino Unido tendrá que buscar soluciones del estilo canadiense, o la “solución noruega“, para encontrar apoyos internacionales y poder entenderse con la UE.

Eje Estados Unidos-Reino Unido

En otro momento, el comisionado criticó algunos planteamientos proteccionistas de la actual Administración norteamericana, aunque los comprende parcialmente, si se tiene en cuenta que Estados Unidos es casi un continente en sí mismo, con cada vez menos dependencia energética exterior y sólo un 13 por ciento de importaciones. Para él, las declaraciones de Donald Trump que más escandalizan en Europa, van dirigidas principalmente a su electorado doméstico. En cuanto a la posibilidad de que el Reino Unido sea una cuña para ese país, de cara a debilitar a la Unión Europea, afirmó que eso es algo que se desmiente si se sigue el comportamiento del secretario de Estado, Rex Tillerson. Otra cosa distinta, argumentó, es que las islas británicas sean un socio preferente para Estados Unidos, razón que no impedirá, sin embargo, en su opinión, que un acuerdo bilateral entre los dos países no tarde tanto tiempo como los acuerdos de la UE con Canadá o Japón.

Tranquilidad para médicos y enfermeros

Lacalle se mostró tajante también al confirmar que el Reino Unido no es un país xenófobo y que, por supuesto, la UE tampoco lo es. Por ello, afirmó que los miles de médicos y enfermeros españoles que viven y trabajan allí no tienen que temer ver disminuida su prestación sanitaria o situación laboral, debido a que seguirán como hasta ahora.

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