En el simposio, al que acudieron especialistas de primer orden, se insistió sobre que el abordaje de la EII se encuentra con un importante hándicap, puesto que es necesaria la combinación de terapias para lograr un efecto positivo y un control adecuado. "Se trata, sobre todo, de corticoides e inmunosupresores, lo que potencia el beneficio, pero a la vez incrementa el riesgo de padecer algún tipo de efecto secundario, como pueden ser posibles infecciones o neoplasias", según apuntó el doctor Miquel Sans, del Servicio de Gastroenterología de la Clínica Teknon, de Barcelona, que participó en el encuentro. Para el doctor Sans, el tipo de tratamientos como la leucocitoaféresis permite reducir notablemente el efecto inflamatorio del tubo digestivo característico de esta enfermedad, sin efectos adversos considerables y con una alta efectividad, lo que incrementa la calidad de vida.
España es uno de los países que cuenta con mayor experiencia en la aplicación de leucocitoaféresis que permite eliminar hasta el 65% de los granulocitos y el 40% de los monocitos, reduciendo así los niveles de inflamación.
Algunos datos
Cerca de 130.000 personas sufren en España la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), cifra que asciende a los 2 millones en el entorno de la Unión Europea. Esta patología, que engloba sobre todo a dolencias como la Enfermedad de Crohn y a la colitis ulcerosa, se da sobre todo en adultos jóvenes en plena edad productiva, lo que condiciona de forma importante su calidad de vida debido a las continuas hospitalizaciones y la discapacidad asociada a la misma. Además, son dolencias con un alto impacto en la economía por los gastos indirectos relacionados con las bajas laborales.
A estas circunstancias se debe sumar también el hecho de que son dolencias crónicas, en las que el paciente necesita un tratamiento farmacológico que le acompañará durante toda su vida. En este sentido, es un desafío contar con terapias no sólo eficaces, sino también cómodas y donde los efectos secundarios sean los mínimos con el fin de que su calidad de vida se vea afectada lo menos posible e incluso mejore.