Para dos de las unidades, Anatomía Patológica, y Cuidados Críticos y Urgencias se trata de la primera vez que se someten a este proceso de acreditación en el que se valoran hasta 110 estándares relacionados con el ciudadano, la seguridad del paciente, la organización de la actividad asistencial, la investigación, la docencia, el desarrollo profesional, la infraestructura, el uso de las nuevas tecnologías, el trabajo en equipo y los resultados, entre otros.
Control de calidad de la Unidad de Anatomía Patológica
Así, entre las fortalezas destacadas de la Unidad de Gestión Clínica de Anatomía Patológica se encuentra el exhaustivo control de calidad de la fase postanalítica o los indicadores de calidad implantados para los informes de de neoplasias frecuentes.
La amplia actividad investigadora también se pone en valor en el informe de acreditación emitido por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía, especialmente en el área de Oncohematología y Genética, con dos grupos de investigación que trabajan en el Instituto de Biomedicina de Sevilla, pertenecientes también al Plan Andaluz de Investigación.
Por otro lado, los aspectos más positivos de la Unidad de Gestión Clínica de Cuidados Críticos y Urgencias Pediátricas, según la Agencia, son la implantación de medidas de seguridad para los pacientes mediante grupos de trabajo con otras áreas de soporte del hospital. También e ha valorado positivamente el trabajo para velar por la calidad de la información recogida en la historia clínica de salud del paciente pediátrico, que acude a Urgencias o que ingresa en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Infantil.
Unidad de Cirugía Plástica y Grandes Quemados: referente regional
Asimismo, la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía destacó la cohesión de su grupo humano alineado con los objetivos sanitarios de la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía Maxilofacial y subrayó que la Unidad de Cirugía Plástica y Grandes Quemados es centro de referencia regional para reimplantes y grandes quemados.
Por último, de la Unidad de Gestión Clínica de Farmacia Hospitalaria se puso como ejemplo de calidad la relación estrecha, directa y personalizada con el paciente, algo que redunda en el aumento de la adherencia al tratamiento, optimizando el esfuerzo de la organización sanitaria en la prestación farmacéutica.