Política y Sociedad En el Foro Negocia, “la sanidad española: un futuro sostenible”

Ana Mato afirma que el Gobierno ha llevado a cabo la reforma sanitaria más ambiciosa de la democracia

La sede del Instituto de Empresas (IE) fue el escenario de la clausura del Foro “La sanidad española: un futuro sostenible”. Por fin un título optimista. Aunque lo clausuró la ministra Ana Mato, la voz cantante la llevó el actual presidente del Foro Negocia y ex secretario general de CCOO, José María Fidalgo, que actuó de coordinador y de mediador.

A destacar la justificación y hasta la reivindicación por parte de la ministra y de los ponentes de la necesidad del denostado Real Decreto 16/2012, dado “el estado de quiebra” en que se encontraba el sistema sanitario cuando los populares llegaron el Gobierno en 2011. El requerimiento de la ministra de la firma de un Pacto por la Sostenibilidad y la Calidad del Sistema Nacional de Salud por parte de los partidos políticos, al igual que ya se hizo con los profesionales de la medicina y de la enfermería, fue otro de los puntos importantes.

Julio S. Fierro, Juan Rodés, Carmen Peña y J. María Fidalgo

Julio S. Fierro, Juan Rodés, Carmen Peña y J. María Fidalgo

El golpe de efecto estuvo en el anuncio de que este jueves, 3 de julio, se firmará un pacto con los farmacéuticos. Parece que el mes de julio le es propicio a Mato, al menos en la firma de pactos ya que fue el 31 de julio pasado cuando firmó con médicos y enfermeros en la Moncloa y en presencia del mismísimo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; lo que supuso un espaldarazo para la ministra en un momento delicado para la sanidad y su representante ministerial. Hoy Mato atribuye a la labor de su ministerio, con la necesaria colaboración de otros, el haber emprendido “la reforma sanitaria más ambiciosa de la historia de la democracia”.

Un sistema sanitario único y consensuado con las CCAA

A destacar, la insistencia de Mato en instaurar un sistema sanitario único; eso sí, consensuado con las 17 comunidades autónomas, si bien se olvidó como siempre de las dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla, quizás porque siguen habitualmente los mandamientos ministeriales sin rechistar. Otro momento importante fue cuando el Premio Nacional de Investigación, además de presidente del Consejo Asesor del Ministerio, Juan Rodés, expuso como sumamente útil, e incluso fundamental para lograr la equidad del sistema, la asistencia estatal en red.

Al primero que dio juego Fidalgo fue a Julio Sánchez Fierro, quien en su calidad de vicepresidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario, le devolvió el piropo de “sabio”, que le había lanzado el coordinador Fidalgo, con una apreciación de lo apropiado del nombre del Foro “Negocia”, ya que le vino a decir al ex sindicalista y hoy tertuliano radiofónico, que “negociación eres tú”.

Una política de recursos humanos estancada

Tras los requiebros, Sánchez Fierro lanzó un “negocia que algo queda”, que quizás responda mejor al título de la jornada que el original, ya que en el mensaje ministerial la letra y la música estaban centrados en negociar, hablar, acordar, entenderse. Varios puntos esenciales contempló Fierro para hacer sostenible la sanidad en el menor tiempo posible. En primer lugar se refirió a los recursos humanos y a la necesidad de imprimirle un cambio para llevar a cabo una política integral de los mismos ya que la consideró “estancada”.

Afirmó que en la Ley General de Sanidad de 1986 estaban los anhelados principios de integración y apuntó a que, aunque fue aprobada por un amplio consenso, jamás fue desarrollada. De ahí dedujo que cada comunidad autónoma buscara resolver los problemas a su manera; lo que nos llevó al actual desbarajuste. Tras hablar de la falta de criterios, de datos de base y de transparencia, factores que “dificultan la movilidad y las oportunidades de desarrollo profesional”, propuso un cambio sociocultural para abordar de una forma nueva la gestión y de dar impulso a esos recursos. Como propuesta para lograrlo aseguró que es imprescindible el trabajo en equipo. De esta manera justificó la necesidad de implantar el Real Decreto 16/2012 sobre la sostenibilidad del sistema, “que inicia un cambio profundo” aunque reconoció que requiere hacerse mediante el diálogo con los profesionales; una queja explícita y latente en los que siempre criticaron que las reformas se llevaran a cabo a base de reales decreto.

Los inicios de la transformación del sistema

El vicepresidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario a la vez que vicepresidente del Consejo Asesor, Julio Sánchez Fierro, siguió recordando  que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad había llegado a acuerdos muy importantes con médicos y enfermeros y con el Ámbito de Negociación (Ministerio/sindicatos), “dos formas de dialogar” encaminadas a resolver “el fracaso del desempleo”. Gracias a estos pactos, Sánchez Fierro citó ejemplos de reformas que se estaban llevando a cabo en estos momentos como la Troncalidad, el Registro Estatal de Profesionales Sanitarios o los reales decretos de Diplomas de Acreditación Avanzada; logros que mantuvo “inician la transformación de la situación”; por lo que dedujo que existe un futuro sostenible.

Como capaz de dotar de homogeneidad al sistema fue expuesta por Sánchez Fierro la Ley de Cohesión y Calidad del SNS (de 2003 por la que se crea el Consejo Interterritorial). Llamó a respetar la Cartera Básica de Servicios del SNS, “la única de calidad y entidad del sistema”. Achacó la aparición de algoritmos y prescripciones, vía ordenador, como elementos disgregadores del sistema; situación que achacó a que la política vaya siempre por detrás de los acontecimientos.

Un no a la toma de decisiones por parte de todos

Como hombre de leyes, nueva cita jurídica esta vez al artículo 88 de la ley de Farmacovigilancia de 2013, “que garantiza la igualdad de trato a los ciudadanos sobre todo en el acceso a los medicamentos”. Situó el cumplimiento de ese artículo 88 como la oportunidad de recuperar el sentido común y en común. Criticó “los famosos ITP (Informes de Posicionamiento Terapéutico), incorporados por las CCAA, como “un todo el mundo quiere participar en la toma de decisiones”. Y entendió que el trabajo del Ministerio estaba empezando a dar sus frutos por el entendimiento alcanzado también con las CCAA en el Consejo Interterritorial.

Juan Rodés, presidente del Consejo Asesor del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, explicó que todo occidente copió en su día el sistema de investigación implantado en EEUU y, aunque válido durante un tiempo, le atribuyó el grave problema de que el conocimiento no se transmitía a la clínica y que por tanto no llegaba al paciente. El otro error es la no potenciación de la investigación clínica.

Según Rodés, por una vez parece que España se adelantó a los tiempos con la creación en 2001/2002 de los institutos de investigación que trabajan junto con los grandes hospitales; circunstancia que razonó facilitó la colaboración y el compartir conocimientos. No obstante Rodés evaluó que quizás 22 institutos de investigación, aunque un modelo crucial para nuestro país, sean excesivos; al igual que apuntó al exceso de centros trasplantadores. Todos los ponentes abogaron  por la especialización e intercambio de los centros. La idea genérica era, «no todos tenemos que tener un hospital cerca de casa. O bien, todos los hospitales no tienen que tener de todo»

Trabajar en red asistencial en todo el Estado, fundamental

Ante una pregunta relacionada con estas cuestiones, efectuada en un auditorio repleto de médicos, Rodés invitó a diferenciar entre los institutos de investigación y los llamados centros de investigación biomédicos, de los que mantuvo que ni son médicos ni de investigación. A lo que añadió que han proliferado mucho y que no han sido evaluados.

El conejo en la chistera de Juan Rodés fue la propuesta de hacer “grupos de trabajo en redes” con el objetivo de que todos los ciudadanos españoles sean tratados al mejor nivel. Se trata, según explicó, de centros conectados en red en todo el Estado, en el que están coordinados las espacialidades con la AP. Resaltó que la investigación está bien organizada gracias a que no ha sido transferida y abogó por que así siguiera “por los siglos de los siglos”.

La más ambiciosa reforma sanitaria de la democracia

La ministra Ana Mato se retrotrayó a 2011- hacía tiempo que no lo recordaba-, cuando los populares llegaron al Gobierno y encontraron una sanidad acechada por grandes riesgos. Mencionó la deuda de 16.000 millones, la instauración de la cultura de la demora en los pagos a la industria farmacéutica, que situó en 565 días, una Cartera de Servicios que no garantizaba la equidad y un Tribunal de Cuentas que detecta en 2009 que cerca de 700.000 extranjeros obtuvieron una tarjeta sanitaria en nuestro país a la que no tenían derecho lo que supone un gasto de casi mil millones de euros para el maltrecho bolsillo de los españoles.

En esta y en otra serie de desastres fundamentó la aprobación del Real Decreto 16/2012, «que da cobertura a la reforma sanitaria más ambiciosa de la democracia», si bien repartió méritos entre pacientes, instituciones, profesionales y la industria en un “todos comprometidos por sacar la sanidad adelante”. En este punto el anuncio de que hoy jueves 3 de julio se firmará con los farmacéuticos un Acuerdo por la Sostenibilidad, al igual que se hizo con médicos y enfermeros.

Unas medidas de choque que dan paso a una nueva era

La ministra habló de una nueva etapa y nueva era gracias a las medidas de choque que garantizan el futuro del sistema. Y mencionó el pacto. Esta vez  se refería a un Pacto Sociosanitario “centrado en la persona”, más humano. Tras enumerar los logros de esta etapa de dos años al frente del Ministerio, con el desarrollo de la e-salud como una de las banderas, Mato abogó porque los 17 sistemas sanitarios converjan en un solo servicio. En varias ocasiones la ministra se refirió a la importancia y la conveniencia de contar con el complemento que aporta la sanidad privada para llevar a cabo con éxito los planes de futuro y obtener mejoras para todos.

Fidalgo subrayó tras la intervención de Mato que el actual equipo ministerial ha hecho en dos años todo lo que no se había realizado antes.

La falsa utopía

La actual rigidez en la política de recursos humanos fue criticada por algunos de los médicos asistentes al Foro que vieron en la misma una barrera para la movilidad de los profesionales de unos hospitales a otro. El más mordiente en sus críticas fue el doctor José Cordero, del hospital de La Princesa, quien calificó de “utopía falsa” la posibilidad de trabajar en red como había propuesto Rodés. Como rémoras para poderlo llevar a cabo expuso el subempleo actual y la ya mencionada falta de movilidad, replicando que el modelo asistencial y de investigación Rodés ya había fracasó en el hospital Ramón y Cajal.

Admitió la posibilidad de que en La Paz o en Hospital Clínico de Barcelona se pueda trabajar así, pero no en el resto. El doctor Cordero apuntó a que uno de los pocos momentos en que se da la “meritocracia” en el sistema es cuando se acaba el MIR, puesto que se puede elegir hospital. Tras ello pintó un panorama en el que el médico tiene que permanecer donde cayó en un principio haciendo “chapuzas cada día”. Tras insistir en términos como “aberración”, se remitió al “follón” que se armó en la Princesa cuando se quiso destinar  el hospital a “arreglar caderas a viejos”, lo que esgrimió que fue considerado como un castigo y un desmantelamiento del mismo. En La Princesa se prendió la chispa que dio lugar a 18 meses de protestas y conflictos que siguió al anuncio por parte del Gobierno madrileño de externalización de parte de la sanidad madrileña.

Rodés rechazó la negativa postura del doctor Cordero y Ana Mato prometió estudiar la situación. Anotó que, durante estos años, “hemos ido a lo urgente; ahora que hemos mantenido la sostenibilidad iremos a otras cosas. Sé que tengo muchas cosas que hacer pero con empeño y el esfuerzo de todos mejoraremos la sanidad”. Últimas palabras.

1 Comentario

  1. Alguien del ministerio le debería explicar a Mato que la exclusión de 800.000 almas no se traduce en una reducción proporcional del gasto. Es lo que se conoce como economía de escala (o donde comen 46 comen 47). Los gastos fijos en que hay que incurrir para dar una sanidad como la nuestra a 47 millones son los mismos que para 46,2 millones. El gasto variable debido a la exclusión de esos 800.000 es mucho menor que la parte alícuota que aparentemente correspondería. Lo acojonante (literalmente, acojona) es que se haya excluido a sin papeles y ricos de solemnidad

    http://saluddineroy.blogspot.com.es/2013/03/ricos-de-solemidad-y-acaudalados-pobres.html

    por no saber arreglar todo esto:

    http://www.tcu.es/repositorio/6a875861-340f-4662-8142-0bb8d1bd03be/I_R937.html.pdf

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