Punto de vista imprescindible la constitución de un Observatorio de Agresiones del SNS

Agresiones a profesionales. Frente a la invisibilidad, luces y acción…

¿Cuántos casos de agresiones a profesionales de Enfermería hemos conocido a través de los medios de comunicación o porque alguna persona nos lo ha contado? Dos, tres, cuatro a lo más. Incluso habrá personas que no son conscientes de que este tipo de incidentes se suceden de manera continua en los centros sanitarios de nuestro país.

La realidad es que la mayoría de ellos aún son invisibles. Insultos, amenazas, empujones, puñetazos… agresiones todas ellas que las enfermeras y enfermeros padecen en el desempeño de su trabajo y que se “difuminan” dentro del cuadro general que es nuestro Sistema Sanitario.

La insatisfacción de los ciudadanos por el funcionamiento de nuestro Sistema Sanitario ha aumentado considerablemente a causa de los recortes en derechos y prestaciones registrados con motivo de la crisis

Son incidentes que siempre se han producido, pero que en los últimos años han tenido un repunte motivado, en mi opinión, porque la insatisfacción de los ciudadanos por el funcionamiento de nuestro Sistema Sanitario ha aumentado considerablemente a causa de los recortes en derechos y prestaciones registrados con motivo de la crisis. Un sentimiento de frustración que podemos entender todos pero que, en ningún caso, debe tornarse en una reacción violenta hacia un profesional que lo único que quiere es prestar la mejor atención posible.

Conscientes de los problemas

Las enfermeras y enfermeros somos conscientes, más que nadie, de los problemas que existen en los hospitales, centros de salud y dispositivos de urgencia en los que trabajamos y hacemos todo lo que está en nuestra mano para que éstos no afecten a los pacientes y ciudadanos.  Pese a ello, ocho de cada diez profesionales de Enfermería han sufrido a lo largo de su trayectoria profesional una agresión verbal o física. De forma repentina y abrupta se ha roto en mil pedazos el ambiente de cordialidad y respeto mutuo que debe caracterizar siempre la relación entre cualquier profesional y su paciente.

Esta es una realidad ante la que debemos rebelarnos todos. Administraciones y profesionales tenemos que poner de nuestra parte para cambiarla y no permitir que sucedan este tipo de lamentables situaciones que son, en sí mismas, una grave agresión a nuestro Sistema Nacional de Salud en su conjunto.

Ocho de cada diez profesionales de Enfermería han sufrido a lo largo de su trayectoria profesional una agresión verbal o física

Los profesionales debemos denunciar y hacer que nuestra voz se oiga para que ninguna agresión pase desapercibida y las administraciones tienen que cumplir y hacer cumplir la ley y los protocolos existentes, además de poner en marcha nuevas acciones que logren, si no acabar, reducir las agresiones a la más mínima expresión. Desde SATSE, por ejemplo, entendemos que resulta absolutamente imprescindible la constitución de un Observatorio de Agresiones del Sistema Nacional de Salud. Necesitamos contar con estadísticas periódicas y fiables que nos ofrezcan una radiografía real de los casos de agresiones que sufren los profesionales sanitarios. Es la única forma de acabar con la invisibilidad que antes mencionaba.

Contra la resignación

De igual manera, es importante dotar al profesional de habilidades y recursos para afrontar y manejar situaciones conflictivas y apoyarles, en todo momento, para que no asuman las agresiones como algo inherente a su trabajo y, mucho menos, se resignen y las dejen pasar. Tolerancia cero siempre.
Ayer, hoy, mañana…Las agresiones a enfermeras y enfermeros se suceden y, se conozcan o no, deben ser afrontadas como el grave problema que son. Hay que ser valientes y ambiciosos a la hora de adoptar las medidas necesarias para evitarlas.

Información, sensibilización, prevención, condena, reacción, todo ello y mucho más para que la integridad física y emocional de cualquier profesional de Enfermería no se vea atacada por razones siempre equivocadas.

 

Manuel Cascos

Presidente del Sindicato de Enfermería, SATSE

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