Política y Sociedad SIN MOTIVO PARA EL OPTIMISMO EN LA ÚLTIMA JORNADA MEDES DE LA FUNDACIÓN LILLY

Administraciones y universidades desatienden el Español como lengua de Ciencia Médica

La Jornada MEDES de Medicina en Español, iniciativa veraniega ya clásica de la Fundación Lilly, se centró este año en el pasado, el presente y el futuro del Español médico y la Biomedicina en el mismo idioma, denunciando por parte de algunos de sus ponentes la crónica desatención de las esferas políticas y académicas hacia esta materia

Inauguraron la jornada, que ya suma once ediciones, el rector magnífico de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Andradas Heranz, y el director de la Fundación Lilly, José Antonio Sacristán del Castillo. Este último es experto en Farmacoeconomía, además de doctor en Medicina y especialista en Farmacología Clínica.

Carmen Caffarel

Carmen Caffarel

533 millones de hablantes

La conferencia inaugural, sobre el valor económico y cultural del idioma español, corrió a cargo de Carmen Caffarel, ex directora del Instituto Cervantes, quien aseguró que actualmente hablan Español en el mundo 533 millones de personas. Cantidad de hablantes que convierten este idioma en la segunda lengua materna del planeta, pero también la segunda en comunicación social, la segunda asignatura planetaria como lengua extranjera y el segundo idioma más utilizado en Internet y las redes sociales. Efectivamente, el Español es la segunda lengua del mundo por número de internautas, siendo por ello el segundo idioma también en Facebook, Twitter y Wikipedia.

En el plano económico, Caffarel explicó que las industrias culturales en Español suponen ya el 3,4 por ciento del PIB nacional y suman el 2,8 por ciento del empleo, cifra que se traduce en cerca de medio millón de los puestos de trabajo actualmente existentes. Junto a lo anterior, añadió la filóloga, el millón largo de estudiantes extranjeros que se forman en Español, por un valor económico de 2.000 millones de euros.

Guillermo Olagüe de Ros, Fernando A Navarro González, José Luis Barona Vilar y Francisco Cortés Gabaudan

Guillermo Olagüe de Ros, Fernando A Navarro González, José Luis Barona Vilar y Francisco Cortés Gabaudan

Crónica de un fracaso secular

El farmacólogo clínico y autor del Diccionario de dudas y dificultades de traducción del inglés médico, Fernando A. Navarro González, moderó la mesa titulada “Luces y Sombras del Español biomédico a lo largo de la Historia”. El primero de sus componentes en hablar fue el profesor titular de Filología Clásica de la Universidad de Salamanca y autor del Diccionario médico-biológico (histórico y etimológico) de helenismos,  Francisco Cortés Gabaudan, que disertó sobre el Español de la Biomedicina como nexo entre el origen y sus características. Según este filólogo, el 60 por ciento de los términos médicos actuales tiene origen griego, mientras que el 25 por ciento lo tiene latino, siendo mucho más residuales las aportaciones de otros idiomas como el alemán, el francés o el árabe. Con estos orígenes, Cortés aseguró que los médicos españoles de hoy dominan entre 500 y 600 palabras en griego, verdadera lengua de ciencia hasta la hegemonía del francés (siglos XVIII y XIX) y el posterior auge del inglés (ss. XX y XXI).

Acto seguido, el catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad de Valencia y autor del libro “Salud, tecnología y saber médico”,  José Luis Barona Vilar, analizó por qué el Español ha arrastrado históricamente su fracaso como vehículo creador de ciencia. Tras exculpar de cualquier atraso al idioma, señaló la abulia institucional y la deserción académica, dichas con otras palabras, como principales causas del fracaso secular del Español como lengua de Ciencia, evolución similar a la de otros grandes imperios ocurridos en la Historia.

José Antonio Sacristán

José Antonio Sacristán

Parón bélico en la Ciencia española

El catedrático de Historia de la Ciencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, Guillermo Olagüe de Ros, analizó la relación entre el español y la Medicina a lo largo del siglo XIX, adentrándose también hasta los años 60 del siglo pasado. Ya en el primer cuarto del siglo XX, el ponente aseguró que la ciencia médica más importante se hacía en Europa central, especialmente en Alemania, Austria y Suiza. Consciente de esta realidad, nuestro país pensionó en estos países a 5.000 estudiantes españoles, la mayoría de ellos médicos.

Entre aquellos,  residió en Alemania un joven doctor Gregorio Marañón, que tuvo algunos problemas para construir en Español la palabra “Quimioterapia” desde su término original. Igualmente, los años 20 y 30 de la centuria anterior supusieron la importación del método científico utilizado en Alemania, a base de laboratorios dedicados a estudios histo-patológicos. Lamentablemente, en 1939 se procedió al desmantelamiento de los grupos de investigación tras la Guerra Civil Española.

Jesús López-Torres Hidalgo, Javier González de Dios, Rafael Aleixandre Benavent y Luis Manuel Plaza Gómez

Jesús López-Torres Hidalgo, Javier González de Dios, Rafael Aleixandre Benavent y Luis Manuel Plaza Gómez

Desproporción inglés-español

Estuvo al frente de la segunda mesa, organizada para conocer la situación actual del Español como vehículo de transmisión de conocimiento biomédico, el jefe del Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario de Alicante y codirector de la plataforma de formación de la AEP (Continuum), Javier González de Dios. Tomó la palabra en primer término el científico titular del departamento de Ciencia, Tecnología y Sociedad del Instituto de Filosofía, órgano del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, Luis Manuel Plaza Gómez. Este ponente disertó sobre la producción científica biomédica en español, reparando en su situación y perspectivas.

Con cierto dominio de las temáticas referidas a las enfermedades infecciosas, Plaza Gómez precisó que la difusión científica en Español opone un triste 0,64 por ciento frente a la dominación total del inglés. De las actuales 78 revistas científicas existentes en español, 38 son de tipo clínico, habiendo algunas otras de temática biomédica. A pesar de que los trabajos sobre células madre está estimulando la producción científica, Plaza estimó que el Español no mejorará su importancia científica hasta que un nuevo crecimiento económico permita mayores inversiones en la I+D+i.

Jornada Lilly Medes 2016

Jornada Lilly Medes 2016

Construyendo tecnicismos

Especialmente divertida fue la ponencia del médico y científico del CSIC y la Universidad de Valencia Rafael Aleixandre Benavent, sobre las características del lenguaje médico actual en los artículos científicos. Aleixandre discurrió sobre aspectos como la base común de los morfemas grecolatinos en los términos médicos, junto al uso de epónimos sobre descubridores e inventores (Ciclo de Krebs), añadiendo curiosidades como que pánico viene del dios griego Pan, mitad hombre, mitad animal, narcisimo de Narciso, Lesbianismo  de la isla de Lesbos donde escribió la petisa Safo, Sadismo del Marqués de Sade… También comentó por qué se llama Artritis Reactiva a la patología que identificó en su día un médico nazi. Sin dejar de utilizar otros ejemplos jocosos sobre malos usos de abreviaturas, acrónimos, extranjerismos innecesarios, falsos amigos (preservative es conservante y no condón) y pleonasmos (bajar abajo). Finalizando con jocosas paradojas sobre sexismo, elipsis, sofismos y circunloquios que los médicos deberían evitar en sus textos.

Los médicos de Primaria también leen

El preventivista del SESCAM y profesor asociado de la Universidad de Castilla-La Mancha Jesús López-Torres Hidalgo aportó realismo sobre la relación entre el Español y la difusión del conocimiento biomédico. Desmintió el mito de que los médicos de Atención Primaria no leen artículos científicos, pues lee más de 10 trabajos a la semana una minoría de ellos. El 7 por ciento de estos facultativos había publicado al menos un artículo científico en los últimos 5 años. El mismo ponente publicó, junto a otros compañeros de semFYC, un trabajo sobre los datos de producción científica de médicos de Familia, a través de más de 1.000 documentos. Para fianlizar, López-Torres se refirió al Español como a un gran mercado común para el intercambio de saber biomédico entre facultativos de España y América Latina.

Marina Villegas Gracia, María Concepción Martín Arribas, Bertha M Gutiérrez Rodilla y Antonio Calvo Roy

Marina Villegas Gracia, María Concepción Martín Arribas, Bertha M Gutiérrez Rodilla y Antonio Calvo Roy

Desatención pública y académica

La jefa de Servicio de la Subdirección General de Terapia Celular y Medicina Regenerativa del Instituto de Salud Carlos III, María Concepción Martín Arribas,  presentó la tercera mesa de especialistas referida al futuro del Español como lengua del conocimiento médico.

Empezó fuerte la médico y doctora en Filología Hispánica  Bertha M. Gutiérrez Rodilla, al asegurar que el futuro del lenguaje de la Medicina en Español es negro por indolencia y descuido de administraciones y universidades. De la misma forma criticó que cualquiera pueda ser traductor científico, ya que la mayor parte de los trabajos que se leen son originalmente en el omnipresente inglés. Criticó también Gutiérrez Rodilla el papanatismo patrio caracterizado por considerar palabra revelada todo lo que se publica en la lengua hegemónica (inglesa) y “sospechoso” (de poco fuste científico) lo que se publica en español.

Bertha Gutiérrez Rodilla

Bertha Gutiérrez Rodilla

Seguidamente, el presidente de la Asociación Española de Comunicación Científica, Antonio Calvo Roy, reflexionó sobre los quehaceres necesarios para el fomento del Español científico y técnico. Como ejemplo de las dificultades que tienen los periodistas convencionales para informar sobre temas científicos citó el caso del plumilla que relató la conferencia que Albert Einstein dictó en el Ateneo de Madrid, sin conocer una sola palabra de su Teoría de la Relatividad. Junto a esto, Calvo Roy llamó a la movilización general, y al “acogernos a sagrado” para defender el Español de los millares de neologismos anglosajones que surgen cada año.

El poder hace que hace

La directora general de Investigación Científica y Técnica del Ministerio de Economía y Competitividad y directora de la Agencia Estatal de Investigación, Marina Villegas Gracia, describió las políticas científicas para el fomento de la Ciencia en Español. Antes de ello, y como curiosidad, observó que nuestro primer nobel español, Santiago Ramón y Cajal, escribía y publicaba íntegramente en español, mientras que su sucesor en el mismo honor, Severo Ochoa, difundió el resultado de sus investigaciones íntegramente en inglés, fundamentalmente por ser EEUU el país donde trabajaba. En cuanto a las citadas políticas promotoras del Español como lengua de ciencia, Villegas comentó la pintoresca idea de incluir asesores idiomáticos en las embajadas de España por el mundo.

Participantes en la jornada Medes 2016 de la Fundación Lilly

Participantes en la jornada Medes 2016 de la Fundación Lilly

En cuanto a las publicaciones científicas, Villegas encontró chocante que se hubiera pasado de cobrar por publicar a pagar para ser publicado. Precisamente, para potenciar la publicación, la funcionaria explicó que la Administración española está trabajando en un sistema que dé mayor impulso a los artículos publicados en nuestro idioma. Anuncio que completó declarando que España tiene una comunidad científica pequeña y mal avenida, y que por ello la Administración tiene que evaluarla desde el extranjero.

Informe Medes 2016

La filóloga hispánica y especialista en documentación biomédica Ángeles Flores Canoura aportó los datos más reseñables del Informe Medes 2016. En los últimos 12 meses, Medes ha ganado 380.000 usuarios con 500.000 visitas a sus 102 revistas íntegramente publicadas en Español. Sus fondos son consultados desde 93 países, incluyendo todos los de América Latina (16 revistas) y EEUU. En cuanto a la calidad, sigue siendo la máxima prioridad de la Fundación Lilly. Entre sus últimos logros está el reconocimiento de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) a toda su labor. Dicha calidad convive con su ubicuidad, ya que a partir de septiembre de este año, Medes también será visitable desde los teléfonos inteligentes y otros dispositivos móviles.

Juan Luis Arsuaga y José Antonio Gutiérrez

Juan Luis Arsuaga y José Antonio Gutiérrez

Cráneos pensantes

Como final de fiesta o broche de oro de la jornada, el consejero honorífico de la Fundación Lilly, doctor José Antonio Gutiérrez Fuentes, presentó a su viejo amigo el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, evocando los tiempos en que el científico tenía que guardar los grandes hallazgos de Atapuerca en simples cajas de cartón. De una de ellas, precisamente, extrajo Arsuaga en una de las visitas del veterano médico, el cráneo de “Miguelón”, principal especimen encontrado en el yacimiento burgalés.

Durante su charla, el catedrático de Paleontología de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense describió el origen del lenguaje como conquista humana analizable desde el ámbito de la Paleontología. Reivindicó el ponente el espíritu ilustrado de la ciencia como una búsqueda de la felicidad humana a la lumbre de la razón. Un camino en el que científicos como Martínez, Argumosa o Buñol fueron jalones señeros.

El punto principal de la presentación de Arsuaga fue reivindicar las figuras de Charles Darwin y Alfred Russel Wallace como los descubridores de la ley natural de la Evolución, es decir, la selección natural de las especies. El primero de ellos se embarcó en el bergantín Beagle a los 21 años, tras haber completado sus estudios, con el encargo de cartografiar las costas de América del Sur, tras la emancipación de los territorios que habían pertenecido a la Corona española.

Según relató Arsuaga, Darwin y Wallace, que siempre fueron amigos, se distanciaron científicamente sin embargo en un momento de la evolución de sus respectivos pensamientos. Ambos viajaron a zonas donde todavía habitaban tribus en un estado tecnológico comparable al Paleolítico. Pero, mientras que Darwin estimó que eran meros salvajes no civilizados, Wallace consideró que la selección natural no podía ser la explicación del surgimiento de la inteligencia humana, ya que en el medio natural dicho talento es un exceso adaptativo cuando bastaría la capacidad de razonamiento de un orangután. Finalmente, el paleontólogo contrapuso como evolución de los dos anteriores las tesis de Richard D Alexander, quien señaló como mayores éxitos adaptativos el de los humanos y el de los insectos sociales.

Como razón del éxito adaptativo de los humanos, Arsuaga concluyó que la competencia entre especies, y con el medio, nos permitió como especie alcanzar un nivel cultural y tecnológico que hizo imposible a cualquier otra especie amenazar nuestra supremacía. Siendo todo esto únicamente posible a raíz del desarrollo de la inteligencia social. Una inteligencia que surgió y se potenció desde el surgimiento del pensamiento simbólico, preámbulo del lenguaje.

 Asistentes a la XI Jornada MEDES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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