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PUNTO DE VISTA: PRESCRIPCIÓN ENFERMERA EN URGENCIAS Y EMERGENCIAS, ¿EN EL OLVIDO INSTITUCIONAL?

Antonio J. Valenzuela
Madrid 25/09/2009 Antonio J. Valenzuela, enfermero de urgencias, se muestra un tanto extrañado por el hecho de que, ante el debate abierto sobre la prescripción/indicación enfermera, no se haya contemplado la importancia que ésta tiene para los profesionales dedicados a las urgencias.

El compromiso institucional con el desarrollo competencial enfermero a través de la tan nombrada y, a la vez tan "mal entendida" prescripción enfermera, tiene, si cabe, una doble incidencia en el área de los cuidados enfermeros al paciente urgente, que curiosamente no ha sido abordada por el Decreto Andaluz ni reclamada por las Sociedades Científicas relacionadas con el área de los cuidados críticos y de urgencias. Participamos, como el resto de la Enfermería Comunitaria, y a través de conceptos de Continuidad Asistencial y, por extensión, de continuidad en los cuidados, de todos los atributos que hacen a las enfermeras de urgencias, tanto del nivel hospitalario como del prehospitalario, en entornos y/o niveles asistenciales del Sistema Nacional de Salud así como de toda la "enfermería privada" dedicada a las urgencias y emergencias, merecedoras del desarrollo prescriptor. Poseemos todo el potencial y la posibilidad de prescripción, tanto autónoma como colaborativa, que estos entornos asistenciales posibilitan y recomiendan en una idea clara de eficiencia y que deben desarrollarse bajo conceptos de respeto por la seguridad del paciente. Somos portadoras de todos los atributos que el seguimiento del paciente crónico, durante las fases agudas y de exacerbación de sus síntomas y necesidades, hace necesaria la prescripción y ante situaciones extremas que requieran de nuestro juicio clínico e intervención, tanto colaborativa como independiente, sin la puntual e hipotética participación médica. Por el motivo y/o imperativo que sea o acontezca.

Actuar fuera de toda sospecha

El área de las urgencias y emergencias, asistidas desde cualquiera de los niveles y entornos asistenciales plantea, si cabe, unos modelos de trabajo y formas en que la colaboración entre profesionales y el trabajo en Equipo hacen de la prescripción enfermera, muchas veces farmacológica, una necesidad legislada atendiendo a la mayor evidencia científica y a través de algoritmos de actuación internacionalmente aceptados. Posibilitando a la enfermera actuar acorde a estos conceptos y fuera de toda "duda y sospecha" de ilegalidad. Haciéndose necesarios un consenso y desarrollo formativo y acorde a la especialización y diferenciación profesional en esta área y como argumentos que despejen cuantas dudas aún este asunto sigue encerrando sin ningún sentido.

Con la representación que nos posibilite hacernos interlocutores válidos, vamos a demostrar con nuestro trabajo, para así a la vez poder exigir con nuestra actitud "inquisitoria", el que la enfermera de urgencias prescriba y prescribe, y no solamente en la esfera farmacológica que tantas suspicacias ha provocado. Aprovechando que la Administración va a desarrollar la prescripción (indicación) farmacológica enfermera y deberá definirse, como necesidad de implementación, el contexto de las urgencias y de las emergencias y en este sentido. Ahí debemos estar, si se nos respeta y si esas Sociedades Científicas asumen de una vez su verdadero papel y actitud de consenso.

Definición de la prescripción de enfermería

La prescripción de enfermería es definida por BULECHECK, McCLOSKEY (1992) como cualquier cuidado directo que la enfermería realiza en beneficio del cliente. Ese cuidado directo incluye los tratamientos iniciados por la enfermera, los tratamientos iniciados en función del diagnóstico médico y la realización de actividades diarias esenciales para el desarrollo normal de la vida diaria.

Debemos ser los profesionales de las urgencias, y ante tantas situaciones en las que prima la supervivencia del paciente, los que demostremos a través de una actitud comprometida, el que hemos superado discurso corporativista para adentrarnos en una relación interdisciplinar, de ciencia y de evidencia, y ante lo que debe ser el desarrollo definitivo de la prescripción enfermera contextualizada al área de las urgencias y emergencias. Vamos a aprovechar el trabajo codo con codo con médicos y técnicos en el entorno prehospitalario, para demostrar que ésto es posible, brindando a las instituciones nuestra capacidad, experiencia y visión de un trabajo que debe ser consensuado con los verdaderos profesionales de las urgencias y con el único fin de posibilitar un marco de referencia y competencias ensayado en los distintos ámbitos de la urgencia. Día a día, y con cuantas experiencias ya se vienen desarrollando por muchos compañeros (Triage, RAC, derivación enfermera, prescripción/reorientación de tratamientos farmacológicos protocolizada, manejo de material sanitario en los servicios de urgencias hospitalarios y de Atención continuada del nivel de Primaria, asunción del seguimiento de crónicos y del primer contacto enfermero con el paciente al Alta Hospitalaria, prescripción de analítica básica y Rx en traumas menores bajo algoritmos consensuados y por parte de enfermeras capacitadas y formadas, etc.).

Silencio incomprensible

Debemos ser protagonistas del consenso que el definitivo desarrollo legislativo plantee para la prescripción enfermera en el área de las urgencias y emergencias así entendida.
No acabamos de entender ni encajar "el silencio" en estas cuestiones de Sociedades Científicas que nos representan y que deberían estar contando a sus asociados cuál es su postura y su visión. En este tema y en el de la propia especialización, condición que posibilitaría el desarrollo a la vez de esta competencia de la enfermera de cuidados avanzados urgentes.

La formación y el respeto a estos conceptos de colaboración, posibilitarán el actuar de la forma más correcta y beneficiosa para el paciente urgente, pudiendo dotar a la enfermera de urgencias del mayor grado de autonomía copado hasta este momento y bajo un reconocimiento legislado y no cuestionado ni ahora olvidado sin más.

La actualización continua de algoritmos y el hacernos "esponja" al consenso científico y de evidencia que va apareciendo, hacen necesarias "postulaciones" permanentes en estos temas como para que, llegado el momento, participemos del consenso que se plantee en este sentido y a través de lo que debe ser una indiscutible presencia profesional enfermera y en ese entorno de legalidad necesario y exigido.

Antonio J. Valenzuela es Enfermero DCCU SSPA.
   
 
 
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